Review TBBT: The Adhesive Duck Deficiency

The Adhesive Duck Deficiency

Típica situación: encargas una pizza por teléfono. Especificas y recalcas una y otra vez que no quieres que lleve orégano porque no te gusta. Y después de haberlo repetido unas quinientas veces, al abrir la caja en tu casa encuentras que todo está tan lleno de orégano que no puedes distinguir las gambas del jamón de York. Es entonces cuando viene la situación incómoda: ¿con qué cara le dices al repartidor que eso no es lo que habías pedido? A partir de ahora, ya sé qué contestar: “En el siglo XVIII el rey Rama IV de Siam fue capaz de dividir un imperio entre las principales potencias europeas para conservar su trono. ¿Es que tú no eres capaz de separar el orégano del resto de la pizza?” De lo que no estoy tan segura es de lo que me responderán a mí…

¿Qué queréis que os diga? ¡Me encanta esta serie! Cuando has tenido un día un poco más pesado de lo normal, es genial saber que viendo un episodio te aseguras, al menos, 20 minutos de risas. El 3×08 me ha parecido divertidísimo, y ha incluido gran cantidad de algo que, en mi opinión, no es muy abundante en esta comedia pero que le hace un gran favor: los gags internos.

Por un lado, Raj, Howard y Leonard se han ido de acampada al desierto para poder asistir a una lluvia de meteoritos. Me ha encantado el momento en el que sintonizan la HBO y se quedan asombrados del desierto que sale en pantalla cuando ellos mismos están rodeados de uno. ¡Genial!

¿Habéis dormido alguna vez al aire libre? La conversación tiene varias fases: en un principio, todos nos ponemos filosóficos y empezamos a hacer elucubraciones acerca de cosas imposibles, como “si volviera a primaria con lo que sé ahora, no tendría que estudiar” (sí, es verídico…) o “si pudiera hablar la lengua de los conejos, me convertiría en su rey” (esto ya en el caso de Raj). Más tarde pasamos al plano personal (en este caso, “no me gusta mi nombre; Leonard contiene la palabra nerd“) para terminar con los secretos inconfesables: “perdí la virginidad con mi prima Janie“. Aunque en este caso, todas esas etapas tienen lugar a la vez: es la magia de la televisión.

Raj frenando la rotación de la Tierra con su menteRaj frenando la rotación de la Tierra con su mente

Por supuesto, el motivo por el que estaban reunidos son los meteoritos. Les conceden tanta importancia que Howard incluso compone una canción dedicada a las estrellas (lástima que la letra sea la de “Twinkle, twinkle little star“, más conocida en España como “Campanitas del lugar“, que si no…) De hecho, los meteoritos son tan importantes para ellos que al final se olvidan de verlos mientras cenan. ¡Qué grandes son! Y para finalizar con esta trama, es digno mencionar a Raj imitando el acento americano. ¿He dicho alguna vez que me encanta este hombre?

Por otra parte tenemos a Sheldon solo en su apartamento, echando de menos la compañía humana (Bazinga!). Sin embargo, su tranquilidad se verá alterada por el incidente de Penny en la bañera. Como ya dice el título, y Sheldon se encargará de aclarar, todo se debe a la deficiencia de unos patos adhesivos. Y es que las bañeras, por desgracia, se escurren…

¿Vuelvo en otro momento?¿Vuelvo en otro momento?

Sea como sea, el héroe de nuestro particular cómic deberá ayudar a la dama en apuros. Lo primero de todo es echarle una mano para vestirse (y lo que es más difícil aún: con los ojos cerrados). Me gustaría ser capaz de explicar esto con palabras, pero será mejor que lo volváis a ver:

Siguiente hecho “heroico”: transportar a Penny al hospital en coche. Todos sabemos que conducir no es precisamente el fuerte del señor Cooper. Y, teniendo en cuenta que era la primera vez que conducía un coche de verdad, lo cierto es que el viaje ha sido todo un éxito. ¡Lo que me he reído con Sheldon ajustando los espejos y el asiento! Por cierto, Penny, deberías llevar tu coche de una vez al taller. No es la primera vez que Sheldon se queja por la luz de emergencia, y eso puede traer consecuencias…

Tercer paso: rellenar el formulario del hospital. No me quiero ni imaginar la cara del médico cuando lo lea: causa del accidente, “falta de patos adhesivos“. Migrañas, empezando una. Desórdenes psiquiátricos, episodios de ira psicótica. Por cierto, una vez más, Sheldon intenta calcular la fase menstrual de Penny a través de sus contestaciones. ¡Qué poco sabes de mujeres! Menos mal que luego trata de darle cariño…

Todo va a salir bien. Sheldon está aquí.Todo va a salir bien. Sheldon está aquí.

Última fase para completar la hazaña: ayudarla a meterse en la cama mientras ella le compara con Wall-e. Y, por supuesto, cantarle “Lindo gatito“. Estoy segura de que todos os acordáis del episodio 1×11 en el que Sheldon se pone enfermo y Penny se tiene que hacer cargo de él. Pues esta vez parece que la muchacha ha decidido tomarse la venganza por su mano cantando “Lindo gatito“… ¡en forma de Canon! ¡Maravilloso! Por cierto, he de decir que la voz original de Penny en las canciones es muchísimo más agradable que le estridente voz del doblaje español.

Donde las dan, las tomanDonde las dan, las toman

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