Review TBBT: The 21-Second Excitation

TBBT

Soy una mal pensada, lo sé. Cuando leí lo de The 21-Second Excitation automáticamente pensé en otro tipo de excitación, más apropiada para mentes como la de Howard. Y me equivoqué de pleno. Los 21 segundos iban por otro lado. 21 segundos que, por cierto, me han hecho pasar uno de los mejores ratos de la semana, todo sea dicho. Y aunque sigo manteniendo que Amy cansa, esta vez sí que me ha arrancado más de una carcajada…

De acuerdo, lo reconozco: si yo hubiera estado sentada en el salón al principio del episodio, también habría estado disfrutando tanto como nuestros cuatro geeks viendo Indiana Jones. ¡Me encanta esa saga! No puedo evitarlo; es oír esa musiquilla y me emociono.

Así que en cierto modo entiendo que los chicos estén tan ilusionados ante la idea de ir al cine a ver 21 segundos inéditos de En busca del Arca perdida. Y es precisamente este hecho el que articula el episodio en dos partes bien diferenciadas: hombres y mujeres.

¡Guerra de cojines!¡Guerra de cojines!

Comencemos con ellas. Aunque en un principio Amy iba a acompañar a los demás al cine, termina en la improvisada fiesta de pijamas en casa de Penny. Diría que no entiendo cómo ha conseguido que la invitaran, pero la verdad es que ha utilizado el que posiblemente sea el argumento más sólido que podía usar: “I’m a girl” (y, aunque yo podría ponerlo en duda, se acepta Amy como mujer hasta que se demuestre lo contrario).

De modo que la noche de chicas ha estado protagonizada por Amy, Penny y Bernadette. No sé si estaréis de acuerdo conmigo, pero creo que la novia de Howard es de lo mejorcito que hay en la serie ahora mismo. Me encanta cada vez que hace referencia a uno de los “incidentes” de su laboratorio. Y lo del “Olive”, “Olive you too” me ha matado. ¡Genial Bernadette!

Con Amy en cambio tengo una relación amor-odio. Sigue sin gustarme que sea exactamente la versión femenina de Sheldon. Por eso me parece un personaje repetitivo que, encima, no tienen el encanto que le da Jim Parsons al suyo. Pero sí que reconozco una cosa: verla recitando el Cuento del Molinero de los Canterbury Tales le ha hecho ganar muchos, muchos puntos. Y es que la cara de orgullo que ha puesto cuando ha terminado de contar la historia no tiene nombre:

“¡No hay quien me supere en esto!”“¡No hay quien me supere en esto!”

En este episodio, para mí, Amy ha tenido de todo. A ver, me ha parecido un poco forzado oírla hablar del cuello de su útero, pero por otra parte me ha encantado verla seguir todos los pasos de las fiestas de pijamas de Internet (¡incluidos experimentos con el lesbianismo!). La muchacha se lo habrá pasado genial, sobre todo teniendo en cuenta que lo más parecido que tuve un su infancia fue una noche de hospital en la que su compañera de habitación falleció. ¡Tremendo!

Así que sí, estoy empezando a aceptar a Amy. Pero que no se confíe: aún le queda mucho por hacer. Sin embargo, es cierto que gracias a ella esta semana hemos vuelto a hablar del tema “Lenny”. Era lo mínimo que se podía hacer después de la relación. Me ha gustado ver que Penny no lo lleva tan bien como quiere dar a entender. Esa pareja aún tiene que dar mucho más de sí, y es bueno tantear un poco en qué punto se encuentran ambos.

Mejor no despertar a Sheldon…Mejor no despertar a Sheldon…

Vayamos ahora a la trama de los chicos. Como comentamos antes, iban al cine a ver la versión con 21 segundos inéditos de En busca del Arca perdida. Aunque en realidad todo ha girado en torno a los momentos previos a la proyección: Sheldon dando la lata en la cena para que no llegaran tarde y Sheldon quejándose de que habían llegado tarde después. Si yo fuera ellos, haría cola durante 20 horas sólo por no tener que oír ese “Os lo dije”. O, en su variación de hoy, “I informed you thusly”.

Lo mejor de la espera, sin duda, ha sido la aparición de Will Wheaton, el gran villano de la serie. Me encanta la exageración con la que tratan al actor, siempre dispuesto a arruinarle la vida a Sheldon. Por cierto, ¡oírle hablar como Jar-Jar ha sido enorme!

Una curiosidad: durante la emisión del episodio, el propio Will Wheaton (@wilw) twiteó las frases que aparecen en el capítulo. Según sus propias palabras, “llevaba deseando hacerlo desde que recibió el guión dos semanas antes.” ¡Qué majo!

¡Grande, Wheaton!¡Grande, Wheaton!

Por ese motivo pensé que la llamada telefónica de broma que Sheldon recibe era cosa de Will. ¡Jamás pensé que la que hablaba sería Penny! El caso es que llegada la hora de entrar al cine, nuestros amigos se quedan fuera. Y Sheldon, claro está, no pasa por alto el detalle de que habrían entrado si Wheaton y sus amigos no se hubieran colado.

Así que, como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer, decide robar las cintas de la película, no sin antes encargarse de que Wheaton sepa quién es el responsable. Y eso ha dado lugar a la escena más divertida de todo el episodio: Sheldon cantando la melodía de Indiana Jones mientras todos los del cine le perseguían corriendo por la calle. ¡Genial!

Terminamos con los que, para mí, han sido los tres mejores momentos del episodio:

  • En tercer lugar, me quedo con Bernadette hablando de Howard: “Me encanta el pelo de su pecho“¿Howard tiene pelos en el pecho?” “No, sólo uno. Pero es muy largo…
  • En segundo lugar, y como ya dije antes, me he partido oyendo a Amy recitar los últimos versos de “El cuento del Molinero”. Y estoy de acuerdo con ella: ¡Es muy verde! ¡Divertidísimo!
  • Pero el momentazo de la semana, si lugar a dudas, ha sido ver a Sheldon escapando de la horda de fans de Indiana Jones: “¿Por qué nunca hay una avioneta cuando la necesitas?

En definitiva, The 21-Second Excitation ha sido un episodio muy, muy divertido. Además, me ha gustado mucho volver a ver al malvado Will Wheaton en acción. ¡Espero que no sea su última aparición en la serie!


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »