Review Supernatural: The born-again identity

Todos los que seguimos la serie hemos disfrutado mucho de la presencia de Castiel, el ángel que logró liberar a Dean del Infierno en el inicio de la 4ª temporada (no ha llovido ni nada…) y que poco a poco fue haciéndose con un hueco en las tramas principales de la serie desde entonces. Castiel logro su máxima capacidad de sorprendernos cuando durante un par de capítulos logro un poder similar al que puede tener Dios. Sin embargo, poco después desapareció, se le daba por muerto y la verdad es que su final no fue tan emotivo como el de Bobby, pero se le echaba de menos… ¿Que por qué os cuento todo esto? Seguidme y lo averiguareis…

Cuando al final del capítulo Hello, cruel world vimos a Cass meterse bajo el agua conducido por la voluntad de los leviatanes de expandirse y solo quedo su vieja gabardina, supusimos que había muerto. Lo que nadie esperaba es que hubiera sobrevivido a la experiencia (después de todo que salgan de tu cuerpo un montón de bichos primigenios voraces y malvados no tiene que ser muy saludable) pero así fue, aunque por lo visto perdió la memoria y vago sin rumbo durante días.

Sin embargo fue recogido por una buena mujer llamada Daphne Allen, desnudo y sin saber quién era. Ella le dio un nombre sacado de una web para poner nombres a los críos y resulta que Castiel ya no es Castiel, ni siquiera Jimmy Novak, sino Emmanuel Allen.

Parece ser que la esencia angelical quedo dentro del cuerpo de Emmanuel, y al cabo de un tiempo Emmanuel logro realizar curaciones milagrosas a ciertas personas. Una de ellas es un cazador llamado Mackey que perdió la vista de un ojo mientras estaba de caza. Y cuando Mackey recibe la llamada, meses después, de un cazador amigo de Bobby Singer que busca curaciones milagrosas, Mackey no duda en hablarle de Emmanuel.

Quien está al otro lado de la línea es Dean Winchester, y está desesperado porque a Sam se le ha ido la olla del todo. Sus visiones han empeorado y ya no tiene su mente bajo control, Lucifer se ha adueñado de ella. Lo peor de todo es que no parece haber ninguna manera de que Sam vuelva a ser el que era, Castiel les advirtió que devolver el alma a Sam solo le traería problemas, pero por muchos remedios que trataron de poner, finalmente Lucifer quedo libre de ataduras en la mente del pequeño de los Winchester.

Así que mientras Sam se queda internado en un hospital psiquiátrico, Dean decide buscar un curandero para librar a Sam del mal que le posee. Las indicaciones de Mackey le llevan hasta una casa donde encuentra a Castiel…no, a Emmanuel, ya que no recuerda nada de su pasado angelical ni por supuesto a Dean. Además, parece que Dean llega en un momento más que apropiado ya que un demonio estaba a punto de secuestrar a Emmanuel, sus curaciones han llamado la atención de los demonios y están dispuestos a entregárselo a Crowley.

Dean convence a Emmanuel de que le acompañe a ver a su hermano. Dean tiene que tragarse su sentimiento de odio hacia Castiel por haberle causado tanto dolor a su hermano (recordemos que Castiel prometió curar a Sam pero nunca llego a hacerlo) ya que ve que la persona que está junto a él no sabe nada de lo que ocurrió en el pasado.

De camino al hospital Dean se encuentra con más demonios que intentan impedirle el paso, y con otra vieja conocida: Meg. La demonio quiere ayudar a Dean a mantener con vida a Castiel ya que su odio hacia Crowley es superior a cualquier otra cosa (incluyendo su propia inteligencia por lo que se ve, la última vez que quiso ayudar a los Winchester, Castiel quemo su cuerpo y expulso al demonio que llevaba dentro, el cómo ha recuperado a su recipiente intacto es un misterio) y sabe que Castiel mas tarde o más temprano se enfrentara al rey del Infierno.

Emmanuel reconoce a Meg como un demonio, pero Dean le convence de que están todos del mismo bando. Poco a poco Emmanuel se va oliendo la tostada, y se da cuenta de que Dean ya le conocía en el pasado. Esto se acentúa cuando al llegar al hospital, el trío comprueba que está lleno de demonios. Para poder entrar necesitan el poder del ángel, así que llega la hora de la verdad y Castiel decide creer lo que le cuentan y se enfrenta a los demonios, lo que le hace recordar y retomar su poder como ángel. Sin embargo Castiel se siente responsable por todo lo que ocurrió meses atrás y ve que nada de lo que el haga podrá arreglar la situación, pero al menos puede curar a Sam…o eso cree.

Sam por su parte ha logrado mantener a raya durante algún tiempo a Lucifer para ayudar a una guapa reclusa del centro y sus problemas con el espíritu de su hermano, a quien logra ahuyentar, nada del otro jueves para un Winchester incluso con problemas mentales. Cuando Castiel hace su aparición y trata de curar a Sam, se da cuenta de que no puede reconstruir el muro para encerrar a Lucifer, ya que no queda nada de él (el muro lo coloco La Muerte, un poder superior al de un ángel, así que no puede construirlo desde 0) y sin el muro, Cass no puede hacer nada para aislar la influencia de Lucifer.

Sin embargo, hay algo que puede hacer por Sam y de paso redimirse por todo el mal que le causo. Castiel transfiere el alma de Lucifer a su propio recipiente, autoimponiéndose la tortura que asolaba a Sam. Los Winchester dejan a Castiel encerrado para su propia seguridad en el hospital psiquiátrico, ya que ir por ahí con el ángel llamara la atención de muchos más demonios y esos son problemas no necesarios añadidos a los que ya tienen.

Todos los demonios que conocían la existencia de Emmanuel están muertos, salvo uno, Meg. Ella se queda en el hospital, donde entra a trabajar como enfermera, suponemos que para vigilar a Castiel y quizás para conducirle a salir del lugar y enfrentarse a Crowley.

El capitulo me ha gustado, aunque todo el asunto de Lucifer en la mente de Sam no haya servido para casi nada, al final se ha ido tan rápido como vino y no sé si habrá secuelas en Sam, aunque lo dudo. La reaparición de Castiel ha sido genial, lo había echado mucho de menos, con su gabardina y sus fallos al pillar los dobles sentidos. Lástima que haya quedado ahí encerrado, espero que volvamos a verle pronto (si un ángel que llego a ser Dios y Lucifer encerrados en el mismo cuerpo no es algo que da juego, no sé que más puede darlo).

Me he quedado con las ganas también de ver más a Meg, sobre todo ver el acuerdo exacto al que llega con Dean, sus ganas de ayudar a los Winchester quedan un poco a medio justificar y al final la verdad es que me ha sobrado un poco su presencia. Si deciden seguir con esa trama, supongo que volveremos a verla.

Por lo demás, el capitulo ha estado bastante bien, me ha gustado volver a degustar esa esencia épica que tenían los viejos episodios, aunque aquí siga estando un tanto diluida. Se nota que ya no queda mucha temporada, los capítulos tienen algo más de ritmo, y ahora que ambos Winchester están en plenas facultades, espero que vuelvan a la trama de los Leviatanes, que de momento sigue estando muy colgada.

Curiosidades, frases graciosas y demás miscelánea:

– Empezamos con el propio título del capítulo, The Born-again identity es una clara referencia a la película The Bourne identity que aquí fue traducida como El caso Bourne. Esa película trata de un agente de la CIA que pierde la memoria y poco a poco la va recuperando y cuando lo hace se da cuenta que es de los mejores en su campo. El paralelismo con Castiel es mas que evidente.

– Dean a Sam: Quit being Dalai-friggin-Yoda about this. Get pissed! (Deja de ser el jodido Dalai Yoda en esto, ¡cabréate!) Dean mezcla los nombres del Dalai Lama y de Yoda, ambas figuras reconocibles por su paz interior, algo que parecen compartir con Sam en este capítulo.

– Sam a Dean: Last faith healer we hooked up with had a reaper on a leash (El ultimo curandero con el que nos encontramos tenía un Cosechador atado a un lazo) Se refiere nada más y nada menos que a un curandero al que encontraron en la primera temporada (hace ya 7 años de eso) que era ciego y que tenia esclavizado a un Cosechador (también fue la primera vez que vimos a estos seres, agentes de la muerte), en el capitulo Faith.

– Meg a Castiel: That was beautiful, Clarence. (Eso fue hermoso, Clarence). Clarence es el ángel que acompañaba a George Bailey en la maravillosa e irrepetible (aunque no pasa una navidad que no la pongan) Que bello es vivir.

Nota del autor
4
Vuestra nota
Review Supernatural: The born-again identity
4.5 (90%) 2 votes

Categorías: Reviews Supernatural Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »