Review Supernatural: Dead men don’t wear plaid

Review Supernatural: Dead men don't wear plaid

Supernatural ha regresado. Y lo ha hecho de un modo del que no podemos quejarnos en absoluto. Con un capítulo lleno de sentimentalismo, de intensidad y, ¿por qué no decirlo?, de sangre. Pero lo mejor de todo no es volver a ver a los Winchesters tras este parón, lo mejor es volver a ver a los Winchesters…, acompañados con Bobby. No quiero alargar esto más de lo necesario. Pasad y recordad…¡a la cabeza!

El comienzo del capítulo es algo típico y poco sorprendente. Sólo con ver a un tipo salir de su tumba y, en el siguiente plano, ver a otro tipo sentado viendo la televisión nos dice cómo va a terminar la historia, y no nos equivocamos. Acto seguido volvemos a estar con los hermanos. Sus investigaciones les han lleva a nada más y nada menos que al pueblo natal de Bobby Singer, donde la reputación de nuestro querido cazador está por los suelos, considerado como un borracho. No sorprende, la mayoría de los cazadores son tachados socialmente, sino que miren a los Winchesters.

Ni la poca credibilidad del interrogado, ni las largas del sheriff del pueblo, ni la absoluta convicción con que la que Bobby les asegura que nada ocurre, consiguen echar a los hermanos. Una de las muchas características que los definen es la testarudez, así que sus investigaciones les llevan a una tumba vacía. Puede que al final sí que está ocurriendo algo en el pueblo. Ahora toca echar una ojeada a la casa del muerto viviente. Nada más llegar se encuentran con el difunto…, ¡y muy vivo! Tras batir el record en menos tiempo en el que alguien tarda en confesar, los hermanos sacan al zombi y planean matarlo, pero la aparición del sheriff complica las cosas. Ella defiende al zombi y los hermanos acaban en la cárcel. Bobby los sacará de allí.

No hay una descripción disponibleSeñora, que intentar comerme no es sano

Es a partir de este punto cuando el capítulo comienza a ganar en cuanto a intensidad emocional, la de Bobby concretamente. Se releva el motivo por el cual ocultaba la aparición de los muertos en el pueblo. Su mujer es uno de ellos. Impacta ver como Bobby deja de ser aquel cazador experto, objetivo y precavido para convertirse en un ser humano corriente, asustado, más por el pensamiento de poder perder a su mujer de nuevo que por el hecho de que se va a convertir en una amenaza. En esta ocasión los hermanos son los tipos objetivos. Pero no le importa, ni cuando se entera de la transformación de uno de los zombis. Bobby acaba por echar a los Winchesters de su casa a punta de pistola.

A pesar de la charla que tuvo con la difunta mujer de Bobby, en la que se demostraba que es una buena persona y que ama incondicionalmente a su marido, Dean decide quedarse a vigilar. Mientras tanto, Sam busca al sheriff para convencerla de que les ayude. Es difícil que lo haga, básicamente porque uno de los muertos vivientes es su hijo pequeño, así que ha de pasar algo horrible para que se una al equipo Winchester, algo, como por ejemplo, que su hijo acabe devorando a su marido sin ningún tipo de miramientos. Ya no hay tiempo y todos comienzan a entrar en razón, incluso Bobby cuando le cuenta su mujer que es lo que está pasando. Ambos han de eliminar a los zombis, y no sólo a sus seres queridos.

No hay una descripción disponiblePara que luego digan que perdía el tiempo con el Time Crisis

Lo que ocurre ahora es algo que quiero agradecer a los guionistas de Supernatural. Han tardado mucho tiempo, cinco temporadas, para poder regalarnos una de estas escenas, pero lo han hecho y eso es lo que importa. Por fin los amantes de las historias de zombis hemos tenido la oportunidad de ver una historia propia de la serie con zombis. Un fantástico homenaje a La noche de los muertos vivientes de George A. Romero. En este momento el capítulo alcanza una gran tensión, con Dean y Bobby huyendo por la casa del gran número de zombis que les pisan los talones. La escena del armario sublime. Al final Sammy y el sheriff los salvan por los pelos. Lo único malo es lo poco que dura y que la defensiva formada en la cárcel haya sido únicamente una escena de relleno que no aporte nada.

Finalmente, el capítulo acaba con la incineración de la mujer de Bobby y con la revelación del por qué ha ocurrido todo. La Muerte por fin ha actuado y lo ha hecho de un modo muy cruel, intentando debilitar a los Winchester con la muerte de Bobby. Aún no hemos visto a este personaje pero eso no impide que le odiemos en su primera intervención (que por cierto, ya estaba tardando).

En definitiva, Supernatural ha regresado con un capítulo que comienza con tranquilidad, quizás hasta un poco flojo, y que acaba dejándonos pegados a las sillas y casi sin parpadear. También se agradece saber al fin de La Muerte y centrarnos más en el pobre Bobby, que está sufriendo más que nunca. Son estos capítulos los que nos hacen querer más aún a Supernatural, a ver cuántas series pueden tratar estos argumentos sobrenaturales y quedarse tan panchos. Supernatural, le guste a la gente o no, es un programa único.

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3
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