Review Sons of Anarchy: Lying Pipe

Jax y Ope, encerrados

Quién lo diría. ¡Kurt Sutter lee vuestros comentarios de las reviews! Más de uno se había percatado de que el nivel de adrenalina que estaba provocando la serie no era demasiado alto (lo que no tiene por qué ser malo, ni mucho menos). Y claro, en el código genético de SOA no está escrita precisamente la palabra tranquilidad. Eso y, estoy seguro, vuestros comentarios, ha llevado al director a regalarnos un capítulo de 46’08 minutos que tardaremos en olvidar. Eso sí, el regalo ha sido amargo, quizás demasiado. Incluso hiriente en el sentido más emocional de la palabra. A ver si conseguimos enlazar dos o tres palabras con un mínimo de sentido mientras recobramos el aliento.

    Título: Lying Pipe
    Fecha de emisión: 25 de septiembre

Estamos seguro de que, en un ejercicio de serie-ficción individual, más de uno habría imaginado que ese furgón de la policía no llegaría a la cárcel. La primera, en la frente. Nada más comenzar el capítulo, ya vemos a nuestros moteros ataviados de naranja y siendo intimidados por la sección carcelaria de los Niners. Menos mal que, al menos, la mano de Romeo y la CIA se deja notar con la protección de los latinos.

Sin embargo, para nuestra desgracia, si la CIA tiene poder sobre ciertos reclusos, Pope tiene poder sobre todo lo demás, incluidos los que poseen las llaves de las celdas. Esto es algo que nos chirría un poco. Ya ha quedado claro que la CIA le concede una enorme importancia a que la operación de armas entre el cartel y los Sons siga su curso. Incluso han desmontado, por ahora, una más que previsiblemente exitosa aplicación de la ley RICO que encerraría a muchos malhechores. Sabiendo todo lo que sabe la CIA y teniendo todo el poder que se le presume, ¿cómo es que no conocía hasta dónde llegaba la influencia de Pope? Y si lo sabía, ¿por qué lo único que les da para defenderse a nuestros muchachos es a un grupo de latinos? Todos saben que Pope tiene el dinero por castigo y mantiene bajo sueldo a media humanidad. ¿Tan difícil era prever para la CIA que los guardias de la cárcel recibían sobres gruesos? Por cierto, no necesitábamos ver los sobres repletos para entender lo que estaba pasando en la cárcel cuando Jax se reúne con Pope para tener un primer intercambio de pareceres en la oficina del mandamás carcelero. Esperamos que, algún día, Kurt Sutter tome a los espectadores de su serie como personas competentes, audiovisualmente hablando.

Primer round entre Jax y Pope

Primer asalto entre Pope y Jax. KO rotundo con el rubio besando la lona. Combate precioso, eso sí, en el que sobresale la frialdad de un Pope cada vez mejor interpretado. Sin excesos, sabiéndose con todos las ases en la manga y los calcetines, impone a Jax las condiciones: un porcentaje sobre el tráfico de armas, la perpetuidad carcelaria de Tig y, aquí viene el Apocalipsis, un Son muerto. Eso sí, el que quiera Jax, que no hay necesidad de ensañarse. ¿Verdad, Pope?

Gemma ataca de nuevo

Mientras tanto, continúa la guerra por el matriarcado trono de la fémina con la mirada más fría. Gemma y Tara. Tara y Gemma. Se repite el esquema de siempre, esta vez con Abel en el centro: Tara orina alrededor de su descendencia para marcar el territorio, Gemma intenta entrar con la nariz tapada, Gemma busca subterfugio (Wendy) porque no puede por sí sola, Tara lo descubre, Tara amenaza con fundamento y Gemma se queda con al mirada perdida y el corazón encogido. Bostezo.

Bobby dejándose ver ante Clay

Ya teníamos ganas de ver a Bobby estrenar sus galones de VP. Lo hace, y muy convincentemente, ante Romeo y su lugarteniente. Pero, sobre todo, lo hace ante Clay, al que ni las gafas de sol le ocultan la cara de asombro ante la constatación de su pérdida de poder dentro del organigrama de los Sons. Un Clay que sigue purgando sus penas, aunque esta vez no con la botella, sino con Juice, al que somete a un interrogatorio muy efectivo basado en lo emocional. ¿Qué quería saber? El nombre de la persona que se está viendo con Gemma, nuestro (aún) entrañable proxeneta Nero Padilla. Una vez más, tenemos un buen ejemplo de por qué Ron Perlman es de los actores más convincentes de SOA: siendo Clay un personaje tan orgulloso, puede mostrarse patético sin perder un ápice de credibilidad.

Volvamos a la trena. Para demorar la decisión que debe tomar, Jax intenta ganar tiempo y provoca una pelea en el patio. Esto hace que nuestros cuatro Sons y cuatro amigables señores del entorno Niner sean recluidos en celdas apartadas. La tétrica (y formidable) escena de los ocho desnudos, frente a frente, parece presagiar lo peor.

Lo que viene después es escalofriante. Jax no puede más. No sabe qué hacer y deja que Ope, su gran amigo, oiga la cruda demanda de Pope, algo que aún no conocía: uno de ellos debe morir. Por primera vez en lo que llevamos de serie, Jax no tiene un plan. Está turbado, sin recursos para “mantenerlos a todos con vida”. Y es en este instante de extrema debilidad cuando empieza la avalancha: Jax amplía su círculo de confianza y le cuenta todo a Ope. Y cuando decimos todo es exactamente eso: un resumen en dos minutos de la última temporada y media de la serie. Las cartas, la realidad sobre el asesinato de JT, la rajada de Otto hacia Bobby, la CIA, RICO, la verdadera razón para que Clay matara a Piney. Si nuestro Opie ya se encontraba perdido, no alcanzamos a imaginar lo que debió sentir en este momento.

Nero y Clay, al fin, frente a frente

Para “rebajar” algo la tensión del electrizante capítulo, vemos el primer encontronazo entre dos gallitos que estaban, desde el minuto uno, predestinados a pelear por el mismo corral: Clay y Nero Padilla. Aunque no será hoy. Sólo se trabaja de medirse. Clay intentó un buen movimiento. Conoce a Gemma y sabe de sus celos, de sus reacciones y de su acentuado sentimiento posesivo. Jugó con eso y perdió. Nero sigue al frente, con varios cuerpos de ventaja (en todos los sentidos) sobre el old man de Gemma. Una Gemma a la que, honestamente, adoramos ver perder los estribos. El día que le abandone esa fiera interior que lleva, desparecerá todo su encanto. La trama “prostíbulo” acaba, por ahora, con una redada policial de la cual aún no sabemos quién es culpable. La prostituta senior piensa que es Emma Jean; a nosotros nos extraña que todo sucediera justo cuando Clay se fue.

El momento más doloroso

Llegados a este punto, nos gustaría despedirnos hasta la semana que viene. Pero no, Kurt Sutter no nos lo permite. Algo malo debemos haberle hecho porque ha sabido tocarnos donde más duele. A medida que avanzaba el episodio, cada vez estaba más claro que algún Son iba a morir. Pero que levante la mano el que honestamente pensara que sería Ope. Personaje sacrificado desde el principio, héroe hasta el final. Muere arrodillado pero con el pecho henchido de orgullo porque ha sido él y nadie más el que ha elegido cómo. Lo hace de un modo en que pocos Sons tendrían valor, con una sonrisa ensangrentada y mirando a los ojos a su amigo, a su presidente.

A Kurt Sutter, al que criticamos por algunos detalles, le levantamos un monumento aquí. El momento y la elección son perfectos ya que no nos esperábamos que algo así sucediera en el episodio tres y menos aún que se atreviera a hacerlo con uno de los personajes favoritos de los espectadores. Ahí demuestra agallas. Pero también saber hacer, porque el modo de construir la escena dice mucho en su favor pues ya es suficientemente dramática como para necesitar música. Todo lo que necesitamos oír es un “I’ve got this” (“Yo me encargo”) de Ope. La inevitabilidad hace el resto. Silencio.

Con esto ya teníamos más que suficiente para una semana pero aún queda saliva por tragar. Sobre todo por parte del encargado principal de los reclusos, al cual le notamos subir los testículos hasta el cuello mientras Jax le dice que se prepare porque le piensa visitar por Navidad.

Te volveremos a ver, carcelero

Segundo asalto entre Pope y Jax. Al más puro estilo Rocky, cuando más hundido parecía nuestro presidente, sale más vencedor del combate de lo que a priori podíamos pensar. Consigue que Pope permita la salida de Tig con la excusa de que, al ver morir a su mejor amigo por algo que hizo, ya no le tiene aprecio pero sí le necesita para que le apoye en las votaciones. Algo que Tig, agradecido cual cachorrillo con hueso, acepta sin condiciones.

Pope se lo ha tragado. Piensa que la rabia de ver morir a su amigo ha hecho de Jax una persona insensible, práctica, un “rey” que sólo se preocupa por sí mismo y no tanto por los demás Sons. Mucho menos por Tig, que al fin y al cabo ha provocado todo esto. Sin embargo, ¿ustedes os lo creéis? ¿De verdad pensáis que Jax ha dado ese salto? En su conversación con Pope y en la posterior con Tig parece muy convincente pero eso significaría que está dejando de ser JT para convertirse en algo más parecido a Clay. Lo vemos difícil pero ahí está la duda.

Para recapitular y cerrar esta review, diremos que ha sido un capítulo de batallas con claros vencedores y evidentes vencidos. Nero vence a Clay en el partido por Gemma, Tara derrota a Gemma en el partido por Abel y el trono de Queen of the South, Pope castiga a Jax en el tanteo de las represalias y nosotros, los adictos a SOA, hincamos la rodilla con nuestro Ope y hacemos de tripas corazón.


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