Review Smash: The movie star

No me equivoco si digo que este episodio ha sido uno de los más esperados por todos aquellos que seguimos la serie, pero no vamos a desvelar nada aquí para no quitar la intriga a la gente que no la ha visto aún, así que si quieres saber más, hayas visto el episodio o no, entra bajo tu responsabilidad

Uma Thurman. Creo que es el tema central que nos ocupa esta semana. Os confieso que aunque ella me encanta, no es que me haya entusiasmado muchísimo su primer paso por Smash, aunque no ha estado nada mal. Espero que no sea la única, porque entonces mi teoría de que consiguen lo que quieren, haciendo que no nos guste (porque hasta me daba como un poco de repelús, el papel de jovenzuela en cuerpo de madura… No, no…) el papel que tiene, casi que quería que se fuera ya. Dato a destacar: la visita de su novio borracho/colocado Colin y la gran Eileen echándolo a golpe de spray de pimienta.

Eileen insiste en que lo único que le falta a Rebecca Duvall es un poco de entrenamiento en el ámbito del canto, pero el resto del equipo no se muestran muy de acuerdo, hasta que Derek casi impone más que sugiere la vuelta de Ivy al musical, y de hecho, con su actitud recién adquirida de buena persona es lo que ha conseguido, pues al menos está de vuelta en el coro, aunque la cosa no va a quedarse ahí, empezando primero por el acercamiento a Karen.

Otro de los puntos fuertes del capítulo, es Karen y el hecho de que Derek la vea cada día más como Marilyn, hasta el punto de imaginársela cantando Our day will come de Ruby & The romantics, y tengo que deciros que aunque últimamente mi simpatía por ella había decaído un poco, estos días gracias a la imaginación de Derek, me está volviendo a caer bien. Qué rebonica está con ese vestido lila y los pelines a lo Marilyn.

Algo que estábamos esperando era lo que iba a suceder entre Tom y Sam. Tom quiere rollo y no le importa mucho el futuro, si la cosa va, pues bien, pero si no, parece que le daba igual y que lo único que más le interesaba era “mojar el churro”. Sam por el contrario, prefiere ir despacio y no duda en confesar que Tom le atrae mucho. Tampoco escatima palabras a la hora de decirle lo que piensa de él, tal cómo lo ve, y sin más, se marcha de casa de Tom, dejándole, suponemos, “dolorido”. Parece que Tom se ha comido un rato la cabeza, pensando en lo que le acababan de decir, pero tampoco mucho…

Otro de los temas que nos ocupan esta semana, es la familia de Julia, que intenta poner remedio a su hijo recién descarrilado. Frank ha vuelto a aparecer y sigue enfadado como el primer día y razones no le faltan al pobre hombre. Me da bastante pena, si os soy sincera. Frank prefiere mentir en la escuela antes que admitir que los problemas con los estudios de su hijo Leo se deben a su reciente separación, pero Julia, que ya lo tiene todo muy asumido, cuenta la verdad sin pelos en la lengua, hecho que me ha gustado bastante, la confianza que le sale cuando se trata de rescatar a su hijo de “la mala vida”.

Esta semana Karen se ha enterado de lo que Dev le ocultaba y además se lo ha encontrado conversando alegremente con su compañera de trabajo (mega cochina-provocativa encima de la mesa…), aunque Karen, siguiendo la estela de buena samaritana, le ha vuelto a perdonar y le ha pedido que sea su acompañante en el pase de la nueva película de Rebecca Duvall, al que el amigo Dev pasa de ir porque prefiere irse de copas con su amiga cochina-provocativa. Cada día lo aguanto menos, y eso que ya no lo aguantaba más o menos a partir del segundo episodio… Karen se ha quedado sola y como no estaba disfrutando de la película de Rebecca decide salir y al encontrarse con Ivy en el baño el alcohol ha vuelto a juntarlas de nuevo, pero esta vez Ivy se ha pasado con su comportamiento al decir las cosas directamente.

Por otra parte se le está empezando a ver un poco el plumero al pesado de Ellis, y la ha cagado de manera colosal con la llamada al teléfono… Es lo que tiene esto de las llamadas en espera. Le está bien empleado y espero que cosas peores le pasen, porque se lo merece. Mientras tanto nuestra Eileen ha vuelto a quedar con su barman favorito, que parece que la va a reintroducir en el mundo de las relaciones amorosas y va a volverle a enseñar el arte de la amatoria que parece haber olvidado. Es una pareja graciosa, me gusta. Y como guinda final del episodio, Rebecca Duvall con el precioso número (de los imaginarios bonitos) Dig deep, la única canción original de esta semana. Parece que ha estado entrenando su voz y que los zapatos planos ya vienen de serie con Uma. Aunque no me haya fascinado mucho su personaje, este última canción, me ha gustado mucho.

Ya nos queda poco para terminar esta primera temporada, y cada vez nos enseñan menos canciones originales, nos tienen muy mal acostumbrados, pero lo que es la serie en sí, encantada me hallo con ella y ojalá que la cosa no decaiga y siga por unas cuantas temporadas más. Y esto es todo por esta semana, nos leemos por aquí abajo como siempre, y pido disculpas por el retraso de este capítulo, que una tiene una vida un tanto ajetreada últimamente… Pero prometo que tal como estoy acabando de escribir aquí, me voy directa a ver el 1×12 para traeros la review cuanto antes.


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