Review Shameless: Summer Loving

La segunda dosis de Shameless en esta nueva temporada nos muestra la faceta altruista de Frank, su gran corazón, su… es broma, claro, porque este hombre hará lo que sea para sacarse unos dólares, lo que sea. El lado dramático del capítulo le toca sufrirlo a Lip, que tiene el corazón partío.

Cara de mantequilla es como llaman a una antigua clienta del bar de Frank (digo de Frank porque visto el tiempo que pasa allí es como si fuera suyo). Al parecer esta mujer sufre un problema de corazón y está esperando un trasplante, ¿pero no sería genial que se muriera y que Frank se quedara con su pensión? A ver, está claro que no, pero al padre de los Gallagher la idea le parece de lo más obvio y aceptable del mundo. Es por eso que se vuelve tan amigo de ella, que le presta su retorcida ayuda: hacer que coma mal, que el corazón le funcione a mil con la tentación sexual de su cuerpo serrano y lo que haga falta con tal de conseguir ese dinero. Y es que Frank está viendo que Sheila se acerca cada vez más a los sitios en los que le pueden contar cómo es él en realidad: un borracho vago y mala persona, y augura un pronto final para su relación económico-convivencial con la agorafóbica en remisión.

El drama de Lip se veía venir. Karen parece que está colada por el motero con cara de alelado. Empezó siendo simplemente un amigo pero Lip es testigo de ese beso de despedida en la puerta de su casa, que parece significar mucho más que los magreos que ha tenido con él. Es un palo gordo para este chico (que tango me recuerda a Messi, por cierto).

La necesidad de independencia de Debbie, de tener su espacio propio, está teniendo sus frutos, aunque sea por hechos consumados. Ha echado a Liam de su habitación y ha impuesto su punto de vista. Y parece que Carl se ha contagiado y también quiere algo de intimidad. Siendo tantos como son la casa se está quedando pequeña. Y si ya faltaba espacio, con la china preñada que Frank ha colado en casa, de realquilada, ya desborda.

Mientras, Fiona está a lo suyo, currando como un animal y tonteando, ahora con un amigo del amante de la rubia que tanto le mete mano (¿terminará la rubia por tirarse a Fiona?). Por ahora está teniendo poco protagonismo en la serie. Se están volcando más con Frank y Lip, y nos están contando historias menores como la de Verónica y sus viejitos de excursión.

Ian se toma el capítulo como un paréntesis en sus estudios para entrar en West Point. Su enemigo-amante ha salido de la cárcel y hay que echar el rato dándole la bienvenida. Incluso le encuentra un trabajo en la tienda. Espero que no se quede enganchado a este tío, que tiene pinta de ser de los que te da la puñalada sin pestañear.

Aunque el capítulo ha sido más flojo de lo habitual, no han faltado grandes momentos, como la conversación de Frank con Carl en plena calle, digna de ser revisionada, el encuentro surrealista de Fiona con la china o la reacción de Lip tras presenciar el beso de Karen y el motero.

Durante la primera temporada, aunque salpicada de mil historias de Frank y de sus hijos, tuvimos como trama principal la historia de Fiona y Steve y el final de temporada pareció un cierre, aunque no definitivo de esta complicada historia de amor. No sé si en la serie inglesa Steve vuelve, no la he visto ni he preguntado por ahí, pero es de esperar que el personaje regrese. Quizá aparezca cuando Fiona esté interesándose por otro y así liarla todavía más. Lo iremos viendo.


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