Review SG-U: Alliances

Había desmerecido el poder de las entradillas, que yo llevo pocas y ya me cuesta innovar así que no me quiero imaginar a la Doble D. La que escribí la semana pasada, con la que pretendía captar a gente nueva para que disfrute del final de la serie, al menos llamó la atención a una persona, por lo que me doy por satisfecho con ella. Normalmente las escribo cuando estoy aburrido, como ahora, y casi siempre coincide que me encuentro en clase. Y de dar clases va este capítulo, unas clases avanzadas para la desactivación de bombas de naquadria. A saber qué elemento es este que produce esa radiación tan exagerada. Si quieres aprender a desactivar este tipo de bombas, tan solo salta y a lo mejor dentro de lo explico…

Primero, para que luego no os llevéis a desengaño, no explicaré cómo desactivar la bomba puesto que ni ellos se enteraron… A ver si esto sirve para captar a una persona más, al menos. De lo que sí que voy a hablar es de las audiencias. Como todo el mundo sabe, las audiencias están por los suelos en SG-U (0.8 millones). Un dato que no exime a la serie del fracaso es que se emite a través de cable y que la gente que puede acceder a ella en su estreno semanal es bastante más limitada. Nada más decir que The Walking Dead consiguió la mayor audiencia en la historia del cable en un piloto con tan sólo 5.3 millones, TBBT lo ven una media de 13 millones de personas, así que un buen dato de audiencia en cable es mantenerse por encima de 1.5 millones. En contra de lo que pasa con las audiencias de las cadenas que no van por cable, aquí la medición es muy precisa puesto que solo ves lo que pagas y se controla muy bien.

Cómo desactivar la bombaCómo desactivar la bomba

Entrando en materia y dejando atrás las charlas técnicas que a vosotros los seguidores de SG-U y espías leéis casi cada semana, voy a hablar de este capítulo que sigue manteniendo un buen nivel, no a la altura de Twin Destinies, pero sin duda es un regalo en forma de presentación más profunda de varios de los personajes, en especial Camile Wray y Ronald Greer. Un Greer que a partir de este capítulo pasará a ser solo Ronald, puesto que hemos conocido el lado más duro y personal de este personaje. De Camile prácticamente lo esperado, fría y calculadora en la mayor parte del tiempo y un cachito de pan en sus mejores momentos.

Esta semana el capítulo se ha dividido en dos historias, como suele ser lo habitual pero más unidas que nunca por el tema de las piedras de comunicación. Unas piedras que a falta de planetas está siendo el recurso habitual de la temporada, y la verdad que lo usan bastante bien. Pasando ligeramente por el capítulo en sí, comenzamos con la utilización de las piedras por parte de Camile y Ronald que hasta ese día no las había utilizado en todo el año que llevan en la nave. Ronald se ha mostrado duro como una piedra, como el gran soldado que es, pero casi sin un ápice de humanidad, algo que hemos comprobado que le sobra, aunque solo en destellos durante momentos puntuales. El intercambio lo han llevado a cabo con el Dr. Andrew Covel y con la senadora Michaels, cuyo trabajo ha sido el de comprobar la viabilidad de la misión y si habría que gastar dinero en reabastecer la nave buscando un nuevo planeta donde poder marcar el noveno chevron. Sin embargo, su trabajo ha estado marcado por la intención de convencer a los demás para que digan que la misión les ha destrozado la vida cuando, en sí, todos han reconocido que les agrada estar en la Destiny.

La bomba de naquadriaLa bomba de naquadria

Ya en la tierra, Camile y Ronald se disponen a ir a ver a sus seres queridos tras una de las muchas discusiones que han tenido. Y no ha pasado otra cosa que, cumpliendo con la amenaza de ataque que había sobre la Tierra, se han visto atrapados por una fuerte explosión en el edificio en el que se encontraban. Para más inri, con una bomba y con el piloto de la nave que se ha estrellado contra el edificio. Aunque ellos no se enteraron hasta más tarde, cuando el aviador Evans le ha dado por asustarse e intentar matar a las personas que en realidad ya le habían matado. La verdad es que dicho así suena un poco lioso, pero fueron Camile y Ronald los que llevaron al pobre chico terrorista cerca de la bomba.

Tras intentar de manera frustrada salir del edificio y no conseguirlo la única opción que les queda es desactivar la bomba. Y tras breves desconexiones de las piedras de comunicación, tenemos atascados a Camile y Ronald cuando deciden tirar la toalla. Aquí es cuando de verdad han abierto sus corazones el uno al otro, quizás sea porque me gusta la ñoñería, pero creí que saltaban algunas chispas entre los dos. ¿No lo habéis notado vosotros? Finalizando con el capítulo, se descubre que era Covel el que había bloqueado las piedras de comunicación para no morir por la radiación, y gracias a una gran senadora Michaels, cada persona vuelve a su cuerpo y consiguen desactivar la bomba. Lo que no han contado es qué pasa con Covel y Michaels, si han podido sobrevivir al menos un poco o nada. Dudo que veamos algo de ellos, pero no estaría mal que al menos lo comentaran, puesto que al final han dado su vida por salvar Washington. Mención especial a Varro, que ayuda a desactivar la bomba. Este personaje se está convirtiendo en principal, lástima que no le va a durar mucho…

Puntúo el capítulo con un notable bajo debido a que ha sido un poco monótono, pero nos ha hecho que veamos qué piensan de verdad los que están atrapados en la Destiny y conozcamos un poco más del siempre grandioso Ronald.


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