Review Rubicon: No honesty in men

Review Rubicon: No honesty in men

Suele ser un problema que los jefes se empiecen a preguntar acerca de tu lealtad, tu continuidad y que piense que eres un problema. Sin embargo, el caso es que Spangler ha bajado a la tierra, se ha puesto el mono de faena y se está interesando en Will. Otra cosa es que Will lo haya provocado, o al menos en parte. Además, Kale también se ha puesto un poco más por la labor. En resumen, parece que en el API se cansan de Will, piensan en sustituirle y pirarse a mitad de un profundo análisis para visitar a la vecina no invita a que confíen en tu honestidad. Vamos a dar otro salto desde la azotea y veremos qué nos depara la honestidad de los personajes.

Una de las cosas más curiosas de la serie es que hemos ido viendo como los personajes no son inocentes, buenos o malos. No son planos y la trama ha aumentado el relieve de cada uno de ellos. Así por ejemplo Will se ha tirado al monte, pero no destacándose del todo. Ha roto un micro y lo ha dejado en su sitio para ver si alguien iba a repararlo y, sin embargo, dejar la duda de si se ha roto intencionadamente o no. La jugada ha llamado la atención de Spangler que se ha pasado a llevarle el desayuno a Kale para preguntar un poco. Lo más curioso es que si Will ha despertado las dudas de su jefe, que Kale pregunte al mismo ha encendido todas las luces de alerta. Como bien ha dicho, Kale no hace preguntas, y las está haciendo. Además, no perdamos el punto de interés en sus manos manchadas de sangre.

La trama del equipo del API está muy interesante, pero no sabemos cuál es el punto en el que pueda cruzarse Tanaz (en paz descanse) y compañía con los chicos del trébol. Al menos, con la escapada de Tanya al mundo de la rehabilitación ha traido un nuevo componente al equipo, fan de Zelda y que tiene el interés de Miles. Por un lado Grant está presionado por su situación personal, su mujer da miedo y el chico no tiene muchas ganas de pasar por casa… Eso sí, le han ofrecido un ascenso poniendo a su ¿amigo? En el punto de mira, y de cabeza que ha ido. La honestidad depende en gran medida de las circunstancias. Tanaz y Kateb, nuestra pareja terrorista, nos tiene intrigados. Si a Tanaz se la ha cargado la CIA, no pasa mucho, nada más que Kateb está vivo y puede estar a punto de atentar. Si la han matado los iraníes, a lo mejor Kateb no está muerto, pero mal asunto. Pero ¿tiene que ver con el trébol? De Katherine Rhumor, haciendo un trabajo de arqueología, ha descubierto que su marido conocía a Wheeler desde pequeño, a Bradley y Spangler, que mira tu por donde trabaja en el API. El paseo por la puerta del API es un primer punto para averiguar algo más de la foto “verano azul” y, de paso, ver si reconoce a Spangler como anfitrión de la fiesta y a Will como tipo con el que hablar de ginebra.

Por último Will y su nuevo plan. A esta historia, por lo menos, le podemos dar el beneficio de que Will ha contado algo de la verdad. Pero, que guarde los papeles, que se vaya por ahí y diga que ha estado durmiendo, da que pensar que el affaire con su vecina no sea, a parte de un alivio, el pretexto para poder estar mucho rato por ahí sin llamar demasiado la atención. Eso sí, a Kale le tiene de los nervios, pero sigue manteniéndolo cerca… no se fía, pero tampoco desconfía del todo. En cuanto a nuestra querida pintora, la gran duda que tenemos es si el interés ha sido solo sentimental o si hay algo más… y la duda no hace más que crecer con la mentira de la última escena. No hay honestidad en los hombres, al menos en los de Rubicón.

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Rubicon: No honesty in men
1 (20%) 1 vote

Categorías: Reviews Rubicon Series Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »