Review Person of Interest: Bury the Lede

Algunas series definen sus distintas temporadas según el malo de turno o una única línea argumental importante. Person of Interest prefiere no escatimar en malos o tramas y te las mete todas de golpe, tirando la casa por la ventana, y así, antes de que te des cuenta, tenemos a Elias aún presente, a Root seguro que maquinando en alguna parte y los de HR con sus asuntos más que cuestionables… eso sin mencionar a Snow y compañía que van detrás de Reese y a los que tienen intereses en la máquina de Finch. Pero centrémonos en HR que ha sido suficiente para otro gran episodio… ¿comentamos?

Empezamos presentando a la Person of Interest del episodio: Maxine Angelis, arriesgada reportera del Journal que dedica cuerpo y alma a su trabajo. Sus reportajes han sacado a la luz asuntos sucios de gente muy importante y peligrosa de la ciudad, por lo que si alguien quiere matarla, hay muchos candidatos. Quienes veáis White Collar, habréis reconocido a la actriz que hace de Alex Hunter en la serie de la USA Network, y a quien no la veáis… pues bueno, es un dato.

Mientras Reese y Finch vigilan los pasos de la reportera para evitar que le pase nada malo, en las comisarias de Nueva York hay un gran revuelo por la detención de numerosos policías relacionados con los asuntos sucios de HR. Detrás del chivatazo, nada más y nada menos que Fusco. Sin embargo, falta el pez gordo, el jefe de HR, que sigue sin caer.

Sobre el asunto recibe Maxine un chivatazo: Zambrano, el hijo de un pez gordo de la mafia, es el jefe de HR. A Maxine le falta tiempo para publicarlo rápidamente pero… ¡ups! se ha equivocado y Zambrano, que al final resultaba ser un buen hombre, es asesinado.

Esto hace que me haga una pregunta: ¿cómo establece la máquina quién es la Person of Interest? quiero decir, esta vez los números apuntaban a Maxine, que resulta ser la causante involuntaria del asesinato de Zambrano, pero su número aparece incluso antes de que reciba la llamada anónima que desencadena todo… ¿no hubiera sido más lógico que el número que hubiera salido hubiera sido el de Zambrano?, o el de quien realiza la llamada… entiendo el papel de Maxine como culpable del asesinato del episodio, pero ¿por qué ella y no otro con una relación quizá más directa?

A todo esto, dado que otra de las historias que investiga Maxine es la del “man in the suit”, John Reese para los amigos, pues nuestro protagonista tiene que proteger a la Person of Interest sin que ésta se dé cuenta de las habilidades y propósitos de nuestro justiciero particular. ¿Y cómo se hace esto? Pues convirtiéndote en la cita de la Person of Interest.

Ahora voy a hacer una confesión. Hacía tiempo que no me reía tanto viendo esta serie como con la cita de John y Maxine o, más aún, con el momento incómodo de Reese en la comisaria, a donde acompaña a la periodista tras el asesinato de Zambrano. El momento “Mr… Anderson, was it? You can call me John“, y la cara de Fusco al verle en comisaría, no tienen precio. Y me ha encantado ese momento a lo Superman en la que le ha bastado ponerse unas gafas para colarse en la comisaría…

Una vez libre, Maxine hace lo único que puede hacer para intentar de compensar lo que ha hecho, buscar el libro con el registro de los miembros de HR que guardaba Zambrano y que iba a entregar a la policía. Y eso la lleva a Zoe Morgan, que la pone sobre la pista de los candidatos a la alcaldía de Nueva York: Ed Griffin y Landon Walker.

Investigando dónde había podido esconder Zambrano el libro, Maxine tiene una revelación (y sí, lo llamo revelación porque la verdad es que es un poco de demasiada casualidad lo fácil que resulta al final dar con el dichoso libro): está escondido en los caballos que Zambrano estaba trasportando el día que murió.

Dicho y hecho. Encuentran el libro y visita de los policías corruptos. Con John intentando no resultar demasiado evidente, es una suerte de que justo a tiempo aparezcan Fusco (que tiene tiempo de hacer desaparecer su nombre y el de Simmons del libro) y Carter.

Al final resulta que el jefe de HR es Walker, no Griffin, como a priori parecía. Maxine publica la noticia, y la policía detiene al candidato a la alcaldía de NY. Pero no todo ha salido como cabría esperar, porque resulta que Walker es sólo uno más de la lista de HR, ¡el verdadero jefe es Quinn!, el director de campaña de Ed Griffin. A lo tonto a lo tonto le hemos tenido apareciendo durante todo el episodio y no nos habíamos dado cuenta. Pero ha sabido jugar bien sus cartas, porque con Griffin y Walker tenía todas las posibilidades cubiertas. Así pues, no es un punto y final, sino un punto y seguido en la tarea de atrapar al jefe de HR. Menos mal que a Reese y a Finch no se les escapa casi nada…

Así pues Maxine y John ponen fin a su ¿relación? después de tres citas, a cada cual más esperpéntica. Maxine cree que John sigue sintiendo algo por Zoe (uy…). Respecto al man in the suit, la reportera admite la explicación de Reese: es sólo una leyenda urbana, si existiera, la habría ayudado en los acontecimientos recientes (ay pobre ingenua, no sabes nada…).

Interesante, muy interesante todo el episodio. Genial ver a Reese intentando no ponerse en evidencia y protegiendo, de una manera diferente, a la Person of Interest. Y genial también la trama de HR, de los episodios más interesantes de toda la serie, en mi opinión. La segunda temporada de Person of Interest no tiene nada que envidiar a la primera. De momento es para quitarse el sombrero…

¿Y Elias y Root? De Root no se ha vuelto a saber nada, aunque tampoco hace falta que nos las recuerden episodio tras episodio, así que no es una queja…

¿A vosotros qué os ha parecido Bury the Lede?


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