Review Paradox: Episode 1

Review Paradox: Episode 1

Las auroras polares son curiosos fenómenos que se producen cuando una eyección de masa solar choca contra los polos magnéticos de la tierra. Al parecer, además de producir hermosos efectos de luz, idénticos en ambos hemisferios, tienen ciertas capacidades temporales, ya sea para hablar con tu padre bombero muerto hace 30 años, o para recibir extrañas imágenes en un laboratorio de observación al norte de Inglaterra. Y además, tienen el poder de hacerme escribir en TodoSeries. Me llamo Pedro Náñez y esta es mi primera review de esta miniserie inglesa llamada Paradox. Hay quién ha llamado a esta serie La Flashforward inglesa. Sin embargo, tiene poco que ver. En Paradox tenemos imágenes del futuro, y tenemos a agentes que hacen dibujitos en una pizarra. Pero los paralelismos llegan hasta ahí. Todo lo demás irá por otros caminos…

Pedro Náñez se encargará de las reviews de la serie de BBC Paradox. ¡Series inglesas en Todoseries! Sí, ésta merece la pena…

Durante una aurora boreal, en lo que parece ser un observatorio, vemos a un científico consultando la actividad solar. Observa algunas erupciones solares fuertes, emite las alertas correspondientes… Lo que se espera de un científico en un laboratorio de observación. En ese momento, el satélite del laboratorio se conecta al ordenador y comienza a transmitir imágenes: dos letras 'A' sobre un fondo naranja, lo que parece ser alguna clase de identificación, las letra 'ingh' sobre un fondo blanco, un móvil roto en el que todavía se puede ver la última llamada, un montón de amasijos de hierro, un vaso de cartón de una cafetería, una mochila con un frisbee medio chamuscado y manchado de rojo…

Tras observar el código de tiempo de la esquina inferior izquierda de la pantalla, al científico se le dibuja una sonrisa. Sin embargo, le dura poco. La siguiente imagen nos muestra el cuerpo sin vida de una niña, tras la cual el hombre se preocupa.

Yo quiero una pantalla así para ver mis seriesYo quiero una pantalla así para ver mis series

Mientras tanto, vemos otras imágenes. Una pareja observando la aurora en el coche, un tipo chateando con su cibernovia a través de la webcam que ve como la señal va y viene, y una familia con una hija enferma en cama en la cual, al parecer, al marido le espera un día importante. A la mañana siguiente, vemos como a la Inspectora Rebecca Flint, la misma que encontramos anteriormente viendo la aurora desde un coche, le encargan un caso. Debe ir a los laboratorios Prometheus. Un tal Doctor King ha llamado, pidiendo una detective inteligente y a ser posible, con imaginación.

Cuando la inspectora llega al lugar, el Dr. King, el mismo que vimos la noche anterior recibir las imágenes, se las muestra. Indica que se trata de un suceso que ocurrirá ese mismo día a las ocho y media de la noche, basándose en la hora que se ve en el reloj de un móvil. Le muestra las imágenes de los hierros, que identifican en seguida como una especie de puente afectado por una explosión. Sin embargo, resulta que a los agentes de la ley les cuesta creer que ven imágenes del futuro, quisquillosos que son, de modo que Rebecca asegura al doctor que está malgastando su tiempo y opta por marcharse.

Rebecca le presenta en caso a la jefa. No saben si tomárselo como una amenaza de bomba de un científico tarado, o si puede ser algo interesante para investigar. Al fin y al cabo, los laboratorios Prometheus colaboran con el Ministerio de Defensa, seguro que el Dr. King está investigado, no debería ser un loco que pone bombas por ahí. De modo que coge a su equipo, formado por el Sargento Holt (la otra mitad de la pareja que observaba la aurora, y al que cariñosamente llamaré a partir de ahora 'Sargento Papanatas', por su perenne mueca boqueabierta) y el detective Callum Gada. Debido al carácter clasificado del laboratorio Prometheus, los agentes deberán realizar desde allí sus investigaciones. Al menos, tal y como les indica el Dr. King con gran sarcasmo, tienen una pizarra; y todo sabemos lo mucho que le gusta a los policías -y a los médicos cojos- escribir en pizarras.

¿Se merece su mote el Sargento Papanatas?¿Se merece su mote el Sargento Papanatas?

En seguida descubrimos que el hombre al que vimos chateando durante la noche estuvo hasta las tantas conectado, y optó por irse a dormir a primera hora de la mañana. Pero poco le dura la siesta. Una llamada de su chica para conocerse por primera vez, y el hombre vuelve a estar en pie. Mientras, en el laboratorio, van descifrando las imágenes. El vaso pertenece a una red de cafeterías, el teléfono a una familia, los hierros son una vía de tren, y las letras sobre fondo blanco son de una carretera secundaria en Marlingham. Rebecca le saca una foto al doctor y se va a conocer a la familia Phelps, a la que pertenece el móvil. El Sr. Phelps no está, se ha ido a una importante entrevista de trabajo, volverá por la noche en tren.

Al mismo tiempo, el Sargento Papanatas y el Detective Gada visitan la cadena de cafeterías a la que pertenece el vaso fotografiado. En la última de ellas, cuando salen de la cafetería, en una de esas coincidencias que sólo se explica con el timing de las series, entra una pareja en el local. El internauta y su cibernovia piden un café; y a la chica se le cae el carné de conducir al suelo. Y resulta ser la misma identificación que se ve chamuscada en una de las fotos. El chico a continuación lo recoge y se lo guarda.

El carné de conducir europeoEl carné de conducir europeo

Rebecca va a hablar con el Señor Phelps. Le interrumpe en medio de la reunión de trabajo, lo que le pone todavía más nervioso y preocupado de lo que estaba, para hacerle las preguntas pertinentes. Efectivamente, va a irse en un tren que pasa sobre Marlingham, pero después de la hora a la que en teoría ocurrirá el accidente. Ahora ya saben cual será en tren y el puente. Sin embargo, ningún tren debería pasar por allí a las 20:33…

El Sargento Papanatas sigue convencido de que todo es una patraña de un científico que trata de tomarles el pelo, y el Detective Gada cree que deberían detener a Phelps, al oír que está nervioso e incluso suicida. Sin embargo, Rebecca le aclara que es un plan que requeriría demasiado cálculo… Y vuelven a sospechar del Dr. King. ¿Y si quiere volar el tren? Al parecer el servicio ferroviario británico tiene cosas en común con RENFE y también se retrasa, de modo que suponen un retraso y el Sargento Papanatas y el Detective Gada van a investigar el puente, por si encuentran explosivos o algo similar. No encuentran restos de nada, lo que pone más furioso al Sargento Papanatas, y más convencido de que le están tomando el pelo.

El tiempo corre. Quedan menos de 2 horas y media para la explosión. Rebecca empieza a enfurecerse también con el Dr. King al ver que nada lleva a ningún lado. Pero entonces descubren finalmente el significado de las letras 'AS'. Es una señal de las que llevan los camiones de transporte de gas. Y si la cisterna de uno de esos camiones se abre de pronto y se encuentra con oxígeno, provocaría una gran explosión. Pero ningún camión debería pasar por debajo de aquel puente, los GPS ya saben que la altura es demasiado poca y además el puente está correctamente señalizado.

Rebecca vuelve a llamar al Señor Phelps. Ha cogido el tren anterior. La entrevista ha sido un fracaso, y deprimido coge el tren para volver a su casa. Sin embargo el tren sale puntual, sigue sin poder estar sobre las vías a las 20:33. Entonces descubrimos a nuestro amigo el internauta. Es un conductor de camiones de mercancías peligrosas. Se sube al camión con un vaso de café bien cargado, el mismo vaso que vimos en la imagen al principio de todo. Llama a su chica, y le dice que se le cayó el carné de conducir, y que se lo cogió un poco como excusa para volver a verla. Se guarda el carné en el parasol y se dispone a conducir… Pero claro, toda una noche sin dormir se paga cara, y al pobre hombre se le va cayendo la cabeza del sueño. Pone la música bien alta y deja que el GPS le guíe.

No es bueno conducir con sueñoNo es bueno conducir con sueño

El tren del Señor Phepls se detiene en medio del recorrido. Le llama la inspectora, que se dirige con el Detective Gada hacia el puente, y ésta le pregunta si ve a alguien con un frisbee. Y efectivamente, sentado a su lado está un chico con la misma mochila con frisbee que vimos en las imágenes manchado de sangre. Le pregunta si ve a una niña con un vestido con flores, pero no está en el tren. El tren vuelve a iniciar su recorrido, pero desde donde está pasaría por el puente antes de las 20:33; y no parece probable otro retraso. Pero en ese momento, el Señor Phelps ve a la niña del vestido. La misma niña que aparece muerta en las fotos.

Quedan 13 minutos para la explosión. En ese momento, impacta una bola de plasma solar contra la tierra, friendo satélites de comunicaciones y subestaciones eléctricas. Los móviles pierden la cobertura, el GPS y la radio del conductor también, y el tren pierde la alimentación eléctrica, y se detiene justo sobre el puente de Marlingham. Rebecca y el Detective Gada se dirigen veloces hacia el puente. El Sargento Papanatas, que sigue en los Laboratorios Prometheus, empieza a pensar que lo mismo puede pasar algo. Llama por las líneas fijas a la compañía ferroviaria, que le comunica donde está el tren, y pide que lo desalojen inmediatamente. Sin embargo, no hay forma de comunicarse con el tren.

El Señor Phepls, preocupado por la espera, se mueve de vagón para ver si encuentra cobertura, e intenta llamar a su mujer Lauren. El mismo móvil que vimos roto en las fotos, la misma llamada en su pantalla. Mientras, en la carretera, a un lado del puente, pasa un camión cuyo conductor no ve la señal de la altura del puente, porque está dormido. Al otro lado, se acerca veloz el coche en el que Rebecca y el Detective Gada trata de llegar. Ven al camión, se bajan del coche y tratan de llamar la atención del conductor, que se despierta justo antes de chocar contra la vía y trata de frenar.

En vano...En vano…

Todas y cada una de las imágenes que se recibieron originalmente se recrean. El móvil roto, la señal de gas del camión, la de la carretera, el frisbee manchado de sangre, el carné de conducir chamuscado, la niña muerta… El señor Phepls, al moverse de vagón, consigue salvarse de la explosión, y de pronto deja de preocuparle no tener trabajo, y se alegra de haber sobrevivido. Mientras tanto, yo me alegro de ver que la sensación de esto no lo van a poder impedir que empapaba estos últimos tensos 10 minutos no era un mero recurso. No han conseguido cambiar nada de lo que aparecía en las imágenes.

73 muertos en el tren, además del conductor del camión. 152 supervivientes. El ministerio de Defensa clasifica lo que ha sucedido. Ninguno de los agentes puede contar lo que ha pasado ese día. No tienen una explicación clara a quién o que envió esas imágenes, ni como han llegado hasta ahí, y mientras no se tenga, se debe mantener en secreto.

Por la noche, el Dr. King recoge su laboratorio tras el largo día, y se marcha. Se cierran las puertas de su ascensor, y en ese momento su ordenador comienza nuevamente a recibir. Otras 8 imágenes: una serie de letras y números muy borrosas, una placa de hierro con letras, un niño ahogado, un candado, una paloma, algo que parece mármol, una bolsa de alguna clase de preparado alimenticio y una foto del Sargento Papanatas muerto. Continuará…


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