Review Once Upon A Time: Tiny

web

De acuerdo con Wikipedia, la subjetividad “es la propiedad de las percepciones, argumentos y lenguaje basados en el punto de vista del sujeto, y por tanto influidos por los intereses y deseos particulares del mismo”. Algo que aparece solo, una cualidad arraigada al ser humano. Es algo tan natural e inevitable como respirar, sentir hambre, tener impulsos sexuales y convivir en sociedad. El problema del planeta es que todo sujeto es capaz de opinar y desde el momento en que está hablando está sintiendo ciertas inclinaciones a su terreno, pero no entiende las del prójimo. Cada director de tema bélico cuenta la guerra desde su punto de vista, cada escritor que denuncia la sociedad, denuncia lo que como sujeto cree que no funciona. Opinión. Subjetividad. Está impreso en todo lo que hacemos. Está en todos.

¿Por qué he dedicado tiempo a vomitar esta perorata? Porque todo tiene su momento y siento que lo es. Cuando alguien se sienta a escribir imprime en el papel sus intereses y preocupaciones, lo que opina lleva su huella porque está opinando desde su percepción del mundo, y nuestras miradas no son intercambiables. Si alguien interesado o dedicado al terreno científico descubre un error en un producto, una afirmación falsa, acudirá inmediatamente a realizar correcciones y, ¿por qué no?, criticar cierta falta de información por parte de quien realiza el producto. Nadie le quitará razón entonces. Porque importa. Es ciencia, que mueve el mundo, e importa.

De verdad, puede que esto interese poquísimo pero me parece adecuado acercarme a vosotros, que me leéis cada semana y compartís impresiones conmigo. Quien escribe esta review no nació para la ciencia, sino con sus sueños impresos en la solapa de un libro. Creció y se dedicó a la filología, y nunca hubo nada que amara más que la literatura. ¿Importa la falta de adecuación literaria? A mí sí. A mí me importa muchísimo. Porque no entenderé de física, desfibriladores, teorías de cuerdas o medicina neonatal, pero esto es mi vida. Y lo siento, pero me chirría en lo más profundo del alma aquello de “qué más da, a quién le importa la falta de adecuación”. Mis reviews suelen estar cargadas de eso, siempre lo han estado y siempre lo van a estar. Porque uno no puede vendarse los ojos ni resetear su memoria para que no quede un matiz de sí mismo en todo lo que hace. Perdonad la parrafada pero es uno de esos días en los que uno necesita expresar su punto de vista en amplitud. Y ya se ha hablado demasiado de subjetividad aquí y durante demasiado tiempo. Dicho esto, y tan amiguísimos, vamos a comentar el episodio de esta semana.

Tiny, nada menos. ¿Quién iba a decir que con ese título íbamos a encontrarnos un episodio centrado en un gigante? Las cosas de la ficción. Y la verdad es que no ha sido un episodio destacable, ni por bueno, ni por malo. Un episodio correcto, normalito, discreto. Con algunos fallos y algunos detalles encantadores, como suele ocurrir.

Anton el gigante. Un gran hombre con un corazón que no cabe en su inmenso cuerpo. Un hombre enamorado de los humanos, embriagado de curiosidad, en cuya mano cabe un arpa. No es de extrañar que se nos vaya de excursión y resulte tan extremadamente fácil engañarlo, ¿verdad? Siendo tan bonachón, confiando en la buena fe del verdadero hijo del rey, acaba quedándose totalmente solo en esa morada más allá de las nubes, a la que sólo se puede ascender por ese gran tallo.

tallo

Si las cosas no son suficientemente difíciles ahí arriba, Cora decide darle un tamaño más adecuado para transportarlo en ese barco invisible y mágico, ya que tiene en su poder la última habichuela mágica. El problema es que David se parece demasiado a su gemelo y hay cicatrices en ese corazoncito tan solitario, ¿pero cómo va a vengarse de alguien de su tamaño sin un triste arma? Habrá una manera, porque, señores, Regina ha vuelto. Y si le damos unas semanas habrá vuelto en todo su esplendor.

La alianza con Cora ha hecho las veces de un inmenso imán para volver al lado oscuro al que realmente no quiso pertenecer, pero escapar del lugar donde has habitado tanto tiempo es prácticamente imposible. Quiere recuperar a su hijo más que nada en el mundo, las acciones del resto del pueblo no han hecho más que acrecentar su resentimiento y sí, por alguna parte hay que empezar a limpiar. ¿Qué tal por David? No tengo nada que reprochar a su majestad.

Es aquí donde Anton empieza a resultar útil, porque Regina tiene justo lo que necesita para volver a su tamaño original: un trocito de seta de Wonderland. Viajamos con Carroll, visitamos a Alicia, una oruga embriagada de opio nos dice que un trocito nos hará crecer y otro nos hará menguar. ¿No es encantador? Aunque no debiera estar en el librito de Henry, pero de esto ya hemos hablado.

La ingesta de estupefacientes alimentos mágicos, en cambio, no ha servido más que para dar un hogar a este entrañable gigante y lograr asentar su corazoncito. David ha tenido que acabar salvándole la vida después del ataque, “porque eso es lo que hacemos, todos los humanos no somos iguales”. Habría mucho que decir a eso, pero de momento la tranquilidad del gran hombrecito que ya ha vuelto a un tamaño razonable nos basta. Hasta ha conseguido una ocupación al lado de los enanos, y el pico lo ha bautizado como Tiny, el mismo nombre por el que lo llamaban sus antiguos compañeros, que ni siquiera en el lecho de muerte le guardaron rencor, sabiendo que había actuado movido por el desconocimiento y la bondad. Lo que aún no entiendo es por qué Leroy contesta a Charming que el pico no lo nombró porque no es un enano. Tal vez mis conceptos están mal, pero gigante (por muy hechizado que se encuentre) y enano no son lo mismo.

En plena travesía por avión (sí, Ajira) tenemos a Rumpel, Emma y el fruto de su descendencia. He de decir que el tema de la bufanda ha sido bastante confuso. ¿Es que el efecto permanece cuanto más tiempo está el sujeto expuesto al objeto? Esa extraña confusión mental y cierto mareo que se han adueñado del villano durante los segundos que ha tenido que quitarse la prenda no sé si son fruto del pánico o de la maldición. Sea como sea, de momento el asunto no ha llegado a mayores.

rumpel

Lo que sí parece que va a dar que hablar es el estado en el que se encuentra Belle, que sigue sin recordar nada, totalmente ajena a su identidad, y cuyo estado de confusión la hace creer que sólo puede confiar en ese extraño que aún no ha salido del hospital de Storybrook.

¿Qué os ha parecido el episodio de esta semana? Nos vemos en el cuento…

 

The Caterpillar: What size do you want to be?
Alice: Oh, I’m not particular as to size, only one doesn’t like changing so often, you know.

(Alice Adventures in Wonderland, Lewis Carroll)

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Once Upon A Time: Tiny
3.4 (68.72%) 39 votes

Categorías: Once Upon a Time Reviews Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »