Review Once Upon A Time: The Thing You Love Most

Existe un tipo de personas en el mundo que sólo vive para disfrutar de la desdicha ajena. Estas personas, no sólo no llegan a ser felices en la vida, sino que se dedican a ir sembrando malestar y problemas en la vida de los que las rodean. Un tipo de persona odioso. El tipo de persona que si tuviera la oportunidad borraría de la existencia. Sin embargo, Once Upon A Time ha nacido precisamente gracias a alguien que reúne estas características, una reina malvada y consentida que sólo desea la infelicidad de todo aquel que tiene la mala suerte de cruzarse en su camino. Y debo darle las gracias a esa reina. Debo darle las gracias porque “The Thing You Love Most” no ha sido más que una confirmación de algo de lo que fui consciente a los cinco minutos de empezar a ver el piloto. Me he enamorado de la serie. Necesitaba esta serie. ¿Os venís a deshacer la maldición oscura?

La semana pasada fuimos testigos de cómo el tiempo volvía a ponerse en marcha en Storybrook gracias a la llegada de Emma, lo cual se ha respirado en el ambiente al comienzo de este segundo episodio. La felicidad podía verse en los rostros de todos los habitantes del pueblecito al empezar un nuevo día. De todos los rostros menos uno, claro. Porque la madre adoptiva de Henry sigue sin estar de acuerdo con la estancia de Emma en el lugar, y utiliza su poder para hacérsela cada vez más difícil. Además, el comportamiento de su hijo no ha hecho más que alterarla y hacer que su sangre hierva cada vez más, y es que, de todos los papeles, de todos los cuentos que existen, su propio hijo ha ido a elegir para ella el de reina malvada. No podemos culparlo, ¿verdad? Si es que hasta le lleva una cesta de manzanas a Emma para desayunar. Menos mal que el pobre Henry lo sabe todo sobre los cuentos (o sus verdaderos orígenes, según se mire) y en el momento en que la manzana está a punto de rozar los labios de su madre biológica, se la arrebata y la tira. “¿Te la ha dado ella? ¡No te la comas!”.

Aunque ya lo mencioné en la review de la semana pasada, la serie, en cuestión de detalles, es una auténtica maravilla. No son sólo las manzanas, es que el momento en que la madre de Henry recibe el periódico “The Mirror” ha sido enorme. Y hablando de espejos, esta semana hemos tenido la oportunidad de conocer al espejo mágico de la reina, en el mundo de los cuentos. Ésta, consumida por la rabia, decide hacerle una visita a Maléfica (no podéis verme, pero en este momento tengo los ojitos iluminados, ya que “La bella durmiente” era mi película favorita cuando era muy pequeña) para recuperar su maldición oscura. Y la consigue. Después de varias demostraciones del poder de ambas y trucos dignos de mención.

No obstante, y como era de esperar, tan poderosa maldición no puede funcionar de manera fácil, así que es el mismísimo Rumpelstiltskin quien le dice que, para conseguir frutos, necesitará el corazón de lo que más quiera en el mundo. Su padre, en este caso. Y he de decir que no me ha sorprendido en absoluto verla llorar y matarlo unos segundos después. Así funciona la naturaleza del que no siente nada bueno. Así funciona la naturaleza del que sólo es capaz de pensar en sí mismo. Maldición desatada.

Me gustaría detenerme ahora en Rumpelstiltskin, porque me parece un personaje increíble. Ya comenté que en mi opinión, a Robert Carlyle le sientan de muerte los papeles de criatura inmunda. Y es verdad. Es que es ver a Rumpelstilskin en su celda y prácticamente ponerme a aplaudir. No sólo lo hace de maravilla en lo que a la parte física de la interpretación corresponde, sino que hasta su acento cambia y acompaña al personaje. Creo firmemente que es de lo más conseguido en la serie.

En cuando a Emma y Henry, las cosas no les han sido fáciles en este episodio. Por un lado, su madre adoptiva está interponiéndose en esa relación de todas las maneras imaginables. Henry cada vez está más ilusionado con Emma, y quiere tenerla a su lado porque no es feliz. Según su psicólogo (al que le ha tocado la peor parte en el reparto de personajes, ya que en el mundo de los cuentos es nada más y nada menos que Pepito grillo), la vida que lleva con su madre no es fácil, y Henry lo está pasando mal, así que se ha refugiado en su libro de cuentos. “Destruir su imaginación podría ser devastador”. Al final del episodio somos testigos de la que, para mí, ha sido una de las mejores escenas. Emma hace creer al pequeño que está dentro de su juego, y que no creer en los cuentos es sólo una estrategia para engañar a la malvada reina, es parte de su plan, de su “operación cobra”. Así que le cuenta que ha leído las páginas del cuento que el mismo niño arrancó, y que la mejor manera de que su madre no pueda destapar su plan es quemarlas. Vamos, no me digáis que no os han brillado los ojitos viendo esto. La serie tiene la capacidad de sacarme un lado tierno que no sale muy a menudo en los últimos tiempos.

Emma  ha tenido la oportunidad de hablar con la profesora de Henry, quien siente una gran simpatía por la chica (yo también, no sé exactamente por qué, pero no puedo evitarlo, me cae extremadamente bien) y ha dejado a nuestra protagonista boquiabierta al oírla decir que el pequeño piensa que ella es Blancanieves. En el fondo empieza a tener sus dudas, supongo, y estoy segura de que ha pensado que si todo eso es real, esa mujer es su madre. Si es que hasta las dos ponen canela en el chocolate…

 Por último, la procedencia de Henry (la historia, más bien) ha sido uno de los enigmas que la serie ha dejado abiertos esta semana. Cuando en el mundo de los cuentos, la reina va a dejar una rosa a la tumba de su padre, vemos que el nombre de éste es Henry. Después, en el mundo real, Mr. Gold y la madre adoptiva del niño revelan en una conversación que fue el propio Mr. Gold quien le proporcionó al niño, y hace mención a su “curioso” nombre. Algo huele mal aquí, y la malvada reina sigue siendo malvada en el mundo real. Puede que aquí no sea reina, pero con ser alcaldesa de Storybrook tiene suficiente para ejercer su poder sobre quien le apetezca. Ya lo hemos visto.

Por ahora, la serie nos ha dejado dos episodios geniales, en mi opinión, es una maravilla que se agradece en medio de todo este caos, y si el piloto ya generó buenas opiniones, puedo afirmar que, al menos para mí, “The Thing You Love Most” lo ha superado. Espero que siga así y que en un par de episodios la cadena nos dé la noticia de renovación que espero. Y a vosotros, ¿qué os ha parecido Once Upon A Time esta semana?


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