Review Once Upon a Time: The Queen Is Dead

web

La cobardía del ser humano hace que posicionarse sea una de las cosas más difíciles a las que hay que enfrentarse, a no ser que tengas las ideas bien claras o te importe lo que piense el resto tanto como el tiempo del mes que viene. No es tan simple, sin embargo, ya que a veces las posiciones nos vienen dadas sin remedio o son otro tipo de lazos los que nos obligan a permanecer en un lugar, en uno de los dos lados. Después de un pequeño parón de quince días Once Upon a Time ha vuelto con un título prometedor aunque ambiguo, ¿hablamos de lo que nos ha traído?

Si alguna vez alguien en el planeta había dudado de que la maldad de Cora no conocía límites ni tintes de piedad, este episodio ha pasado a dejar la duda más que solventada. Cora tiene a su hija de su lado pero creo que no me equivoco al afirmar que Regina ya no es la que era cuando comenzó todo. No sé si es cosa mía, pasión por el personaje, o es lo que pretenden los guionistas, pero en el rostro de Regina se adivina algo que no es la total satisfacción con el sufrimiento ajeno que se espera de ella. Está cambiando. Aunque sus acciones y su mala posición en este momento digan lo contrario, lo está haciendo. Pero vayamos por partes.

Ahondar un poquito en el pasado de Snow era algo que ya tocaba, por mucha manía que le tenga al personaje. Y es que nunca llegamos a conocer a su madre. Ahí la tenemos a día de hoy, incapaz de celebrar su cumpleaños porque hace mucho, mucho tiempo, en lo que ahora parece otra vida, su madre murió a manos de la mismísima Cora por el simple hecho de ser quien era. Cora, podrida de ambición hasta lo más oscuro de ese corazón ennegrecido, sólo quiere que su hija llegue a ser reina, cueste lo que cueste. Y el precio es alto. Sobre todo si tenemos en cuenta que el interés de Regina en aquel momento por vivir una vida asquerosamente superficial y llena de absurdas normas era nulo.

snow

Hace largo rato que nos quedó claro a todos. Hubo un momento en que equivocamos la perspectiva. Es cierto que hay una guerra entre villanos, sí, pero Regina sólo es un títere y no un lado de la guerra. Rumpelstinskin lo empezó todo en su momento y convirtió a nuestra ya no tan Evil Queen en lo que era, pero aquí tenemos a Cora, artífice del otro lado del desastre. La madre de Blancanieves está muerta porque la niña no fue capaz de robar la vida de una falsa hada, considerando que la vida de todos valía por igual. Lo demás fue coser y cantar. Organizarlo todo, hacer su propia hija la salvara y empezar a escribir la historia.

No es de extrañar que después de tanta revelación Snow haya decidido actuar de verdad. Sabe que tiene que matar a Cora o esto no acabará nunca. El problema es que va a serle difícil y sabemos que en última instancia no será capaz, para qué negarlo. Todo por Cora, de nuevo. Una competición para ver quién encuentra antes la daga y dominar a un Mr. Gold que últimamente no brilla con luz propia. La encuentran los buenos, claro, pero las malas tienen un poderoso arma llamado “ser querido”. Un ser querido que aún sigue plantando flores blancas en honor a una gran mujer muerta. Y qué más da, señores, si el bien no triunfa en el cuento hasta el final. La daga es moneda de cambio pero esa pobre mujer a la que Mary Margaret tanto quiere estaba muerta en el mismo momento en que la apresaron. Si no es de una manera, será de otra. La cuestión es sembrar desdicha.

end

Cabe destacar también la significativa conversación entre Regina y Snow en la cafetería. Después de todo lo pasado, Snow sigue dispuesta a dar una oportunidad a su madrastra porque en el fondo sabe que nunca fue mala por voluntad propia. Le aconseja que elija bien el lado en el que va a posicionarse, pero ahora no hay razones a las que atender. Regina quiere a Henry a cualquier precio, lo demás le importa poco y a su madre se lo deja bastante claro. El problema es que si lo obtiene por las malas no habrá servido para nada. Necesita abrir los ojos de una vez. Cuanto antes mejor.

Mientras tanto el niño sigue en Nueva York intentando conocer al padre que nunca esperó tener y echando en cara a su madre todas las mentiras relatadas. Más vale que lo protejan, porque Mr. Gold tiene el norte bien perdido y sigue dispuesto a acabar con el niño si es necesario. Además de estar mortalmente herido, claro. Si no llegan pronto al barco habrá una lápida que grabar. Y Bae estará enfadadísimo pero es su padre.

Por cierto, ¿nadie más ha pensado que ya podrían haberle dado una ropa más adecuada a Hook? Si Cora pasa relativamente desapercibida, también podían haber hecho algo con su aspecto. Es casi discreto, el Capitán Garfio suelto por NYC, al lado del carro de los perritos calientes y los cines X más pegajosos de América del norte. No, no, esto no es serio.

Sorprendentemente, tenía una visión más negativa del episodio ayer al terminar de verlo que ahora mismo al escribir sobre él. A veces viene bien dejar que las sensaciones se enfríen un poquito. No me siento con la serie como me sentía, eso está más que claro, pero tampoco voy a tachar a todos los episodios de iguales.

¿Qué os ha parecido? Nos vemos en el cuento.

Nota del autor
3.5
Vuestra nota
Review Once Upon a Time: The Queen Is Dead
4.1 (82.04%) 49 votes

Categorías: Once Upon a Time Reviews Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »