Review Once Upon A Time: Queen of hearts

La soledad humana no conoce límites y puede manifestarte de numerosas formas. Se puede estar rodeado de gente y no encontrar la plenitud en ningún lugar, pero también existe otro tipo de soledad, mucho más doloroso, mucho más impuesto, y es la soledad literal. Una soledad que puede haberse cosechado o puede haber nacido de la más injusta de las maneras. Digo esto, porque creo que Queen of hearts ha retratado este mal a la perfección. Hay almas que pertenecen al mundo a base de romperse una y otra vez, como una maldición. ¿Y quién dice que todas las maldiciones pueden romperse realmente? Pasad y comentamos.

Hay tanto que comentar en este episodio que no sé por dónde empezar. Creo que ha quedado bien claro de qué estoy hablando exactamente en la entradilla, y podría decir tanto que mejor nos reservamos para el final. Storybrook está, por fin, como debería estar. Aunque esto no va a durar mucho tiempo. Digamos que ahora hay poco que nos ate al bosque encantado, o que nos interese, al menos. Es más que sabido que Mulán y Aurora no llegarán a convencerme jamás. ¿Y nuestros villanos, la soledad, el orden en el universo? No adelantemos acontecimientos, porque luego llegan en barco.

La alianza entre Hook y Cora no sólo dista de ser fortuita y novedosa, como podría parecer, sino que nació hace más de veintinueve años en el seno del País de las maravillas, como una consecuencia colateral de los planes de Regina. Es brillante, en realidad, que al cruzar el espejo la villana más experta no llegara al Bosque encantado, sino al mismísimo Wonderland. Jugamos de nuevo con el universo de Carroll y sigue siendo fantástico. No ha sido una sorpresa, realmente, ¿verdad? Cora como la Reina de corazones, era la hipótesis más probable. Aunque si volvemos la vista a Hat Trick podemos deducir que los guionistas aún no tenían pensado este paso, pues donde no hay rostro, hay posibilidades.

Sea como sea, el pacto con Regina nunca llegó a buen puerto, aunque dotó a Hook de la capacidad de extraer un único corazón humano (si bien no el que tenía planeado) y nosotros tenemos una explicación. Con sus tira y afloja, ese pacto que acabó sellando con Cora no cuenta, de momento, con una fecha de caducidad. Se marcharon de Wonderland porque había que protegerse, y por más que la ambigüedad del capitán deje ver resquicios de falso altruismo, no es más que una ilusión manchada de conveniencia. Aurora ha recuperado su corazón por el simple hecho de que ya no les es útil. Decía que Storybrook está, de momento, como debe estar. Aunque me reitero en la idea de que esa paz no durará absolutamente nada porque nos hemos dejado a los villanos del otro lado a bordo del barco, camino del pueblecito, y con la única meta en mente de derrotar a los villanos que habitan allí. Cada uno con un contrincante diferente y ambos con sus causas.

Por fin tenemos en casa a Emma y Snow. Lo cual no deja de sorprenderme, porque estaba completamente segura de que la escena que hoy hemos presenciado cerraría esta segunda temporada. Es un buen indicador, sin embargo, ya que implica que aún queda mucho por contar y muchos giros por ver. No ha sido fácil. Ha supuesto tener que vérselas con el mal mismo, pero esta serie se empeña en hacernos ver que “el bien siempre gana” y aunque nosotros no nos lo creemos, sabemos que en esa pequeña pantalla que nos lleva al cuento todas las semanas, siempre terminará siendo así. Es por eso que no había lugar a dudas en cuanto a quien iba a ganar la batalla. Ni para nosotros, ni para el pequeño Henry, que ha luchado con garras y dientes porque su madre acabara con el hechizo que destruiría a quien cruzara por el portal mágico. Un momento encantador, dicho sea de paso, el de la liberación de la tinta del pergamino.

Y por fin llegamos a donde yo quiero, porque todo esto apunta a un nombre concreto, y ese nombre es el de Regina. Me reitero, una semana más. En la idea de que la reina tiene que volver a tomar el control. Y por tomar el control no me refiero, en absoluto, en dejar que la maldad la posea de nuevo, sino al hecho de tomar sus propias decisiones. Lo hemos visto desde el principio, por más que la idea de derrotar a su madre permanezca, lo que de momento se impone es el no querer fallar a su hijo de nuevo. Es por eso que la acidez dolorosa de Rumpel (porque teniendo en cuenta que quien habla no es un corderito, debería callar) no debería haber podido con ella en un primer momento. Todo el mundo sabe que me encanta el personaje de Carlyle, los dos, pero esta semana ha traspasado los límites y las palabras pueden ser peores que ninguna daga, viniendo de quien vienen.

Ha quedado demostrado, más que nunca, que la redención de Regina no es ninguna máscara y va más allá de cualquier conveniencia. Es por eso que el final del episodio me ha dolido especialmente. Es cierto que se han intercambiado bienvenidas, es cierto que Henry por fin se ha dignado a abrazar a su madre y reconocer el cambio, es cierto se han escuchado palabras de agradecimiento, pero ese vacío final, esa soledad tan obvia de la que hemos sido testigos me ha llegado al alma. No es nada que reprochar, soy consciente. Regina ha salvado a Emma y Snow, pero también es quien las mandó al otro lado, no hay que olvidarlo. En cambio, creo que toda redención requiere de una aceptación por parte del resto. Charming se despierta, todos nos abrazamos, y se acabó lo que se daba. Y tanto alarde de “los buenos siempre haremos lo que tengamos que hacer” ha quedado muy por los suelos. Sacrificio, lo que hemos visto hoy sólo se puede describir de esa manera.

Dije la semana pasada que Regina no tardaría en tener que recurrir de nuevo a ese lado oscuro y después de lo de hoy, estoy segura de que no nos queda nada para presenciarlo. Si a la soledad absoluta en la que nos hemos dejado al personaje sumamos que su peor enemiga viene en camino… creo que sobran las palabras. Me temo que volveremos a ver a la Evil Queen muy, muy pronto. ¿Qué opináis vosotros?

Dejo además una interrogante en el aire. En el primer episodio de esta segunda temporada ya tuvimos una pequeña muestra de que algo está creciendo dentro de Emma, pero sin duda, la demostración de fuerza de hoy ha ido más allá. Ni siquiera Cora ha sido capaz de privarla de su corazón. ¿Está  Emma desarrollando como salvadora poderes que van más allá de lo que incluso un villano puede controlar?

Nos vemos en el cuento en un mesecito, pues el parón navideño nos obliga a despedirnos de Once Upon A Time hasta el 7 de enero. 


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »