Review Once Upon A Time: Dreamy

Los sueños son el motor del mundo, el problema es que tendemos a enfocar esta afirmación del modo equivocado. Es una falacia aquello de que, soñando, se puede conseguir todo, pero lo cierto es que tener sueños ayuda a despertarse por las mañanas y a caminar en el frío invierno con otra perspectiva. Los sueños traen esperanza, y, aunque la esperanza en sí, puede ser venenosa, es una inyección de oxígeno cuando llega la bruma. Soñar, por lo tanto, es una parte importante de nuestras vidas, algo sin lo cual no sobreviviríamos, el último hilo que sujeta la cordura para no caer en el delirio. Pero, ¿qué pasa si nos arrebatan los sueños? Dreamy nos ha enseñado el precio del sacrificio. Si te atreves a soñar, cruza la puerta.

En general, el episodio de esta semana ha sido bien discreto. Un buen episodio, correcto, pero sin llegar a destacar ni a salirse de la media. Esto se debe, sin duda, a que no ha arrojado mucha luz a la trama principal ni a la historia de personajes con mayor peso. Es cierto que episodios como  True North o That Still Small Voice vinieron pegando fuerte a pesar de ello, pero Dreamy ha funcionado quizás de otra manera, no sé si a vosotros os ha parecido así o es percepción mía.

Desde que Grumpy, el enano eternamente enfurruñado, liberara a Snow de la prisión hace unos cuantos episodios, cierta curiosidad rondaba mi cabeza. ¿Por qué dibujaron a alguien de tan evidente bondad con el ceño fruncido por los restos de los restos? Por amor, claro que por amor. Y es curioso, porque tal vez nunca nos habíamos imaginado a gruñón tras un amor imposible. Es de estas cosas que no tienen cabida en los cuentos que nos narran de pequeños, donde cada personaje cumple su función sin salirse de ella.

El pobre Gruñón no siempre lo fue. Nació de un gran huevo para completar a sus compañeros y trabajar en las minas. Predestinado. Porque en la vida de un enano, no hay sitio para el amor. El amor es algo para otras criaturas. Pero este pobre barbudo no es como los demás. Hubo un día en que su propio pico, que “nunca se equivoca”, lo bautizó como Dreamy, convirtiéndolo así en el soñador del equipo. Alguien especial con un destino diferente. Es por eso, quizás, que un hada llamada Nova, nerviosa, chillona, torpe, pero de gran corazón, ve en él lo que nadie más ha sido capaz de ver: un héroe. Un salvador.

La desterrada Bella ha repetido aparición esta semana. Sabe lo que es el amor, y sabe que trae grandes desdichas, pero no duda en empujar a Dreamy al pico más alto de la montaña para que presencie el espectáculo de luciérnagas con el hada que le ha robado el hambre y el corazón. He de hacer un paréntesis aquí, porque me ha sorprendido ver a la joven donde la hemos visto. Suponía que, si se la daba por muerta, estaría mejor escondida.

El tópico de los amantes que huyen para unirse en la eternidad es uno de los más manidos de la historia, pero en esta ocasión resulta igualmente válido y quizás necesario. Es eso lo que pretenden Nova y Dreamy después de sellar la noche con un beso. El problema yace en que, es bien sabido que cuando alguien intenta ser feliz, siempre hay otro alguien dispuesto a decirle que lo que va a hacer está mal. Hay quien lo llama ser de mente cuadriculada, a mí me parece más bien uno de los peores tipos de envidia, que casi roza la tiranía. Y en este caso los tiranos son la tutora de Nova y el jefazo de Dreamy. La escena en la que el pobre enano tiene que rechazar su feliz futuro con el hada es una de estas escenas modernamente calificadas como “heartbreaking” que nos ha encogido el corazón un poquito a todos. Es triste y es injusto. Es cobarde truncar los sueños de dos corazones nobles. Es por eso que la escena en la que Dreamy rompe su pico y es bautizado de nuevo, esta vez como Grumpy, me parece toda una declaración de intenciones. “Es Gruñón ahora”, que es como decir “bien, vale, aquí es a donde pertenezco, pero acabas de hacerme un desgraciado, aprende a vivir con ello”.

El soplo de aire fresco se encuentra en Storybrook esta vez. Donde el pobre enano vuelve a ser un héroe para Astrid, a la que un día llevará en su barco. No es fácil vender cinco mil velas para ayudar a la única persona que ha pensado que hay algo bueno en ti, pero nosotros sabemos que es un héroe sin espada ni armadura, y para los héroes todo es posible y salvable. Así que no hay problema que valga, si hay que conseguir el dinero, se consigue el dinero. Y al “¿qué haces?” respondemos con un “vender velas” antes de cargarnos todo el tendido eléctrico. Los sueños, a veces, se abren caminos.

Quien no se ha llevado precisamente el mejor puesto esta semana ha sido Mary Margaret. No es que lo esperara, tampoco. Es normal que esté de mal humor, que se sienta desdichada y todas esas cosas, pero el rol de jueza se lo podría haber dejado en casita antes de desayunar. Ay, la señorita. Vaya papelón el de la señorita. Es que hay que tener valor para decirle a otra persona que el amor que persigue es imposible y juzgarla tan gratuitamente. Bien es comprensible la dificultad de la situación, el borracho del pueblo enamorado de una monja (de ahí puede salir una telenovela de calidad), pero su afair tampoco aparecerá nunca en los manuales del buen ciudadano, así que más le vale guardar silencio.

El príncipe azul desgastado tampoco pasa por su mejor momento. Su mujer desapareció justo después de que la abandonara, hay registros telefónicos, hay sospechas, y hay conspiraciones. Sé perfectamente que esto no es Expediente X (por desgracia), pero aquí hay algo muy, muy raro. Es cierto que existen esos registros, pero no me fío absolutamente nada de Regina ni de Sherlock. David no es santo de mi devoción, eso está más que claro, pero de ahí, a  pensar que es un asesino o que ha tenido algo que ver con la desaparición de su esposa cuando todos vimos la sonrisa de satisfacción de la alcaldesa de la semana pasada…

Concluyendo, el capítulo de esta semana ha tenido sus momentos, Grumpy es un personaje con potencial, y que encontrará su camino tarde o temprano. Si bien no ha brillado con un candor especial, no ha sido un mal episodio. ¿Qué os ha parecido a vosotros?

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Once Upon A Time: Dreamy
3.8 (76%) 5 votes

Categorías: Once Upon a Time Reviews Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »