Review New Girl: The Story of 50

sorpresa

El día en que Zooey Deschanel cumplía 32 años, fue también el día en que regresó del parón navideño la serie que protagoniza, curiosamente, con un episodio que giró en torno a la celebración de un cumpleaños, aunque no era del personaje que interpreta, sino de Schmidt. Todo muy azaroso y un tanto desconcertante, aunque no tanto como el capítulo en sí, el cual días después de haberlo visto, aún ronda en mi mente sin tener muy claro si me gustó o no

Todo comienza con todos los personajes sentados en el sofá mientras le piden a Schmidt que ingrese dinero en la hucha que hay habilitada en la casa para meter dinero cada vez que hace o dice alguna de sus tonterías. Algo muy grave ha debido ser, pues nunca le habían pedido que insertara una cantidad tan elevada. Se avecina un flashback, amigos…

Así es, el episodio ha consistido en un gran retroceso en el tiempo, para contarnos qué pasó un par de días antes, cuando Schmidt estaba preparando su fiesta de cumpleaños. Cuando todo empieza a irle mal (el autobús que había reservado se lo acaban dando a Frankie Muniz… o sea, al protagonista de la genialísima Malcolm in the Middle, que recomiendo encarecidamente si queréis reíros sin parar), acude al rescate la pizpireta Jess.

Se podría pensar que la chica va a meter la gamba organizando el evento, como suele ser habitual, pero no. Jess consigue reservarle un autobús escolar, que convenientemente tuneado da el pego como un vehículo ultra-molón, y cuyas barras vienen fenomenal para un número de striptease. Aquí viene el pero: la compañía les envía por error a un hombre. Pero eso no es culpa de Jess. Y además, la cosa no va del todo mal, porque el señor, aunque al principio pretende, como buen profesional que es, desnudarse a toda costa, finalmente accede a sentarse obedientemente en un asiento y se dedica a cantar junto al resto de la tropa.

Por otra parte, tenemos al mejor hermaenemigo (o algo así) de Schmidt, un tal Benjamin, con quien compartió habitación en la Universidad, y con el que tiene una amistad un tanto femenina (según dice Schmidt), dicho con un sentido negativo: vaya, la típica relación en que se critican el uno al otro en cada ocasión que tienen. No voy a hacer ningún comentario reivindicativo en este sentido …

Schmidt está obsesionado con que Benjamin disfrute de la fiesta y no le encuentre ningún fallo, pero la cosa se complica cuando su amigo fija su atención en Jess e intenta ligársela. Terreno vedado, colega. El chico no puede permitir que su compi de piso pase un mal rato, así que por primera vez en su vida planta cara a su amigo y le pide que deje en paz a Jess. Entonces se arma una especie de tangana en el autobús y el nuevo ligue de Nick se lía a hostia limpia con el idiota de Benjamin. Al final Nick se besa con esta chica con problemas de agresividad, mientras Schmidt intenta besar a Jess.

¿Qué? ¿Un ligue de Nick? ¿Qué Schmidt intenta besar a Jess? ¿Dónde está Cece? ¿Qué? A ver. Vamos a intentar centrarnos. Pero… ¿qué? Vale, vale, dejemos el desconcierto a un lado.

Cece. La gran amiga de Jess, la persona que hace que Schmidt se arrodille a su paso. ¿Y no acude a su fiesta de cumpleaños? ¿Es que no tenía el día disponible la actriz que la interpreta? Vale. No pasa nada. No es la primera vez que la chica no aparece en todo un episodio. Pero… ¿A qué viene que Schmidt intente besar a Jess? Es que no tiene sentido. ¿En qué momento de toda la serie ha mostrado el más mínimo interés en ella? ¡Nunca! Vale, puede ser que se sintiera enormemente agradecido porque la chica realmente se lo había currado mucho, pero… no me lo trago. Y menos, como digo, si tenemos en cuenta el tipo de chicas que le ponen a Schmidt. Pero bueno, pensemos que ha sido un momento de debilidad… y, por cierto, la causa de que todos los personajes quisieran que Schmidt llenara de dinero la hucha de las tonterías.

Llegados a este punto he de confesar que no me he reído en todo el episodio, pero es que casi ni siquiera he sonreído tampoco. Cuanto más pienso en él, peor sabor de boca me deja. Qué poco divertido ha sido, ¿no? Es verdad que ha sido curioso ver a un Schmidt veinteañero con kilos de más, pero la escena en sí no me ha resultado graciosa ni ingeniosa. Ni siquiera me he reído con la escena final protagonizada por Schmidt, aunque creo que esto ha sido más bien problema mío, que a estas alturas sólo quería que el episodio acabase.

¿Y qué pasa con Nick? Pues que lleva un tiempo saliendo con una chica. Una chica muy mona por cierto. Pero… ¿sin anestesia ni nada? La chica es abogada y parece que congenian muy bien, tanto que ella también es invitada a la fiesta de cumpleaños de Schmidt. Lo que sí ha sido algo más gracioso es la imitación de Bill Cosby que han hecho ambos. Cuando un personaje que suele ser serio, hace alguna payasada, hace más gracia de lo normal. Nick va ganando enteros en cada episodio, cada vez me gusta más.

El caso es que Nick se siente un poco avergonzado de sus amigos, pero al final su nuevo ligue le dice que no es para tanto, y que ella también tiene cosas que ocultar… en concreto, que es una especie de Miss Bourne, que a la mínima de cambio te hace un golpe de kárate y te deja en el sitio. Pero a Nick no le importa. Incluso es más que probable que resulte erótico. Así que los dos se besan. Y al final del episodio la chica está tumbada en el sofá junto el resto de colegas obligando a Schmidt a meter dinero en la hucha. Vuelvo a decir… ¿sin anestesia? O sea, ¿no es un poco forzado todo? En un solo episodio nos enteramos que Nick está viéndose con una tía, que le gusta mucho y que empiezan a tener una relación lo suficientemente seria como para que la chica aparezca ya como una más del grupo. Me da la sensación de que la han metido con calzador. Por otra parte, si te pones a comparar los hechos, me parece que liarse a tortazos y patadas con un tío provocando un accidente de tráfico es más reprochable que intentar besar a una amiga en un momento que podía incitar a ello. ¡Arriba Schmidt!

De todos modos, esa relación está destinada al fracaso, y me atrevo a adivinar cuál va a ser el motivo de la ruptura: los ataques de ira de la chica en los momentos y lugares más inesperados. Tiempo al tiempo. Os lo dice alguien que… nunca acierta en sus previsiones en las series. Ejem. Corramos un tupido velo.

Por otra parte, tengo que volver a hacer mención a cierto asunto, a riesgo de resultar un poco pesada. Pero después de que hace varios episodios se hiciera referencia a que Nick y Jess se gustaban mutuamente, y de la pelea que tuvieron por culpa del personaje interpretado por Justin Long… no esperaba esto. Me parece un poco incoherente, o quizá no lo sea tanto. Porque Nick nunca, nunca, nunca ha mostrado ningún interés especial por Jess. De hecho, en este episodio dice que hace mucho tiempo que no hay ninguna chica en su punto de mira… en sentido picante. Y en ningún momento siente la necesidad de que Jess apruebe su relación, al contrario de lo que le pasó a ella. Con lo cual, concluyo que la única persona que se siente atraída, es Jess (y pese a todo, la chica en ningún momento muestra celos o lanza ninguna mirada rara a la abogada karateka).

¿Y qué hay de Winston? Poca cosa. De nuevo han desaprovechado al personaje, que se ha limitado a estar ahí, revoloteando en varias escenas, pero, de nuevo, sin ningún momento de peso. Y van…

Concluyo diciendo que ha sido un tropezón importante, pero quiero quedarme con algo positivo de todo esto: tras un episodio tan soso, aburrido y extraño como este, sólo queda mejorar. ¿Estoy siendo demasiado dura? ¿O a vosotros tampoco os ha gustado el episodio?


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