Review New Girl: Thanksgiving

secadora

Tenemos chico nuevo en la oficina (y no me refiero a Rajoy). Los cuatro compañeros de piso y la amiga modelo no van a ser los únicos protagonistas de New Girl, ya que desde la semana pasada la serie cuenta entre sus filas con un nuevo personaje que va a competir con Jess y Schmidt por convertirse en el personaje más extremo de esta entretenida sitcom que semana a semana me va cautivando cada vez más. Se trata de Paul, un profesor de música interpretado por Justin Long, que en Thanksgiving hace su presentación ofreciéndonos todo un recital de extravagancias. Aunque si hay alguien que ha destacado en este episodio, ese ha sido un mastodóntico (y congelado) pavo de Acción de Gracias. No ha estado mal…

Como decía, no ha estado mal el episodio, aunque tampoco ha sido la panacea en cuanto a provocar carcajadas. El caso es que me está ocurriendo algo con esta serie que no me pasa con otras comedias: me divierto igualmente aunque no me esté riendo todo el tiempo. Me entretiene todo el tiempo y el episodio se me pasa volando, sin mirar ni una sola vez el reloj. Supongo que estoy en el bando de esas personas que han entrado en el universo de Jess y compañía, y están consiguiendo ganarme con sus idas de olla y sus adorabilidades varias.

Estamos en Acción de Gracias, y Jess decide invitar a un profesor de su escuela, Paul, por quien se siente atraída. Desde un primer momento nos queda claro que estos dos personajes tienen bastante en común, aunque sólo sea porque ambos se disfrazan para festejar dicho evento. A lo largo de los veinte minutos siguientes, no nos quedará ninguna duda de que son tal para cual, que están en la misma onda, que se ríen por las mismas bromas y que tienen una conexión muy especial. Es más, Paul bien podría ser la versión en masculino de la propia Jess (¡si es que incluso narra sus acciones cantando!).

A Nick le ha salido un duro competidor. Ummmmm, estoy escribiendo esa frase y me chirría un poco. Como ya comenté la semana pasada, creo que los guionistas se han tirado a la piscina demasiado pronto, sin permitir que la relación entre Jess y Nick fluyera de forma natural hacia un nivel superior. A día de hoy, y pese a que a que en este episodio Nick haya estado todo el tiempo de morros, sigo sin vislumbrar que haya por su parte ningún sentimiento de atracción hacia Jess. De hecho, creo que aún está en una fase primigenia de conocer del todo a la chica y seguir sorprendiéndose y desesperándose ante todas las cosas extrañas que ésta hace y dice.

nomola

Prosigo. La invitación de Jess a cenar con ella y sus amigos conlleva cierto problemilla: los chicos nunca celebran Acción de Gracias. Es más, tienen la tradición anual de ver el fútbol bebiendo cerveza y pasarse la noche haciendo cola en la puerta del Best Buy para aprovechar el comienzo de las rebajas (o sea, el Black Friday, que tiene lugar el día después de Acción de Gracias). Sí, reconozco que todo esto lo he leído en la Wikipedia.

Por supuesto, Nick se enfada muchísimo cuando tiene que dejar de lado su gran plan, y en ese estado lo vamos a ver todo el tiempo. Por cierto, quiero destacar esa mala leche que a veces saca el chico y que le hace decir cosas como: “Gran plan, Jess. Reemplazar a su abuela muerta”.

El caso es que Nick no traga a Paul. Sí, es cierto que es un poco metepatas, que habla de cosas de las que no sabe, que se sorprende de forma desproporcionada al pasar por la papelería donde suele hacer fotocopias, y que tiene un comportamiento un poco infantil, pero… ni Schmidt ni Winston parecen tener ningún problema con él. Es más, incluso les ha caído en gracia, sobre todo al afroamericano, cuyo corazón se ha ablandado recordando a su abuelito.

cocineros

A Schmidt también se lo ha ganado haciéndole un pequeño comentario sobre su gran esfuerzo en la cocina. Y así llegamos a la otra gran línea argumental del episodio: Schmidt el cocinero. O mejor dicho, Schmidt el cocinero maniático y controlador. El chico se ofrece a cocinar el pavo tamaño XL que Jess ha comprado, con la condición de que lo dejen a él solo hacer todo el trabajo y que nadie toque nada. Así nos enteramos de su obsesión por la higiene y por los gérmenes. Lo mejor de todo es cuando Cece intenta ayudarlo y recibe como respuesta un par de gritos ordenándole que no toque nada sin lavarse las manos. ¿Cuál es la respuesta de la hindú? A Cece le pone. Como suele ser habitual, a muchas chicas le gustan los niños malotes, y de repente la chica empieza a sentir cierta atracción por él y a picarlo metiendo las manos en la masa (literalmente) para seguir provocándole y volver a verlo cabreado. El problema es que Schmidt está tan colado por ella que es capaz de luchar consigo mismo y superar de un plumazo todas sus manías, antes que volver a gritarle. Y la atracción desaparece tan rápido como surgió. Qué pena me ha dado el chaval al final del episodio intentando ser amable al ofrecerle su rebeca para que no pasara frío en la cola del hipermercado.

En fin, tras un pequeño problemilla con el pavo y una secadora, los chicos se mudan al apartamento de al lado (del cual Jess convenientemente posee una llave), donde el pobre Paul, en pleno recital de violín, acaba descubriendo el cadáver de la vecina y se queda un poco (muy) traumatizado. Hay que decir que un poco antes de todo eso, el profesor ya había asistido a un momento un tanto embarazoso en forma de discusión a voz en grito entre Nick y Jess, que acaba con toda una declaración de intenciones de la protagonista, afirmando que quiere echar un polvo a lo grande con Paul y detallando con todo lujo de detalles todo lo que le haría…

Ayyy, la discusión. Ahí hemos vuelto a ver cómo los guionistas están forzando la máquina al máximo, con una Jess echándole en cara a Nick que no se estaba portando nada bien con su cita, y Nick respondiéndole que a ella le debería dar igual lo que él piense o deje de pensar. La verdad es que ha habido un momento en que parecían una pareja de ex novios, tanto que hasta Paul ha preguntado si habían tenido algún tipo de relación en el pasado. Pero yo sigo insistiendo en que deberíamos ver más señales por parte de los dos para que me convenzan de que ahí hay una tensión sexual no resuelta. De momento lo veo todo un poco en pañales.

discusion

En fin, ha sido un episodio bastante agradable de ver, donde la introducción del nuevo personaje ha servido, y servirá, para cambiar un poco la dinámica del grupo y plantear nuevas cuestiones, y donde de nuevo Cece ha tenido un papel más destacado (y bastante divertido, por cierto). Schmidt y Jess, en su línea, y Nick demostrando que es quizá el personaje más centrado pero no por ello aburrido. Mucho me temo que Winston se está quedando un poco atrás…

¿Qué os pareció el episodio? ¿Qué opináis de Paul? ¿Pensáis que puede resultar algo cansino que se haga pareja de Jess y tengamos cánticos y chistes infantiles hasta en la sopa?


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