Review New Girl: Bathtub / Santa

Qué buen rollo me han dejado los dos últimos episodios de New Girl. Mientras los veía los he estado disfrutando minuto a minuto, y cuando he terminado de verlos me he sentido feliz. Feliz porque esta segunda temporada definitivamente ha ido dejando atrás los defectos que podía tener el año pasado, y se ha convertido poco a poco en una serie que te saca la sonrisa a cada momento, y te llega al corazoncito de vez en cuando con escenas de lo más tiernas. Sin lugar a dudas, han encontrado su sitio. Y es un sitio que no me podría gustar más.

Me da un poco de rabia que se me hayan amontonado dos reviews porque los episodios de los que voy a hablar bien merecían un artículos para ellos solos. Sobre todo el de temática navideña, donde han puesto toda la carne en el asador para contagiarnos de buenos sentimientos e incluso emocionarnos. Algo que ya lograron el año pasado con el correspondiente episodio de Navidad, que me encantó. Pues lo mismo, e incluso más, me ha ocurrido con Santa.

Os voy a comentar lo que ha sido de cada personaje en estas dos semanas, así nos ponemos en situación y a la vez os voy dejando mis opiniones sobre lo que ha ido pasando. ¡Ya os adelanto que no ha tenido desperdicio!

Nick ha comenzado a salir con una stripper, después de varias semanas viéndola en su bar y sintiéndose atraído por ella porque parecía ser tan huraña como él. Eso ocurrió en Bathtub, y en Santa hemos asistido a los primeros pasos, un tanto inestables, de su relación. Ha sido hilarante ver cómo el camarero intentaba seguirle el ritmo a su novia, pero evidentemente ella es demasiado abierta a todo (no es un chiste fácil…). Tras una minicrisis, finalmente Nick ha pedido a su chica una segunda oportunidad e incluso ha llegado a hacerle un baile sexy en medio de una fiesta. Luego ha venido Schmidt para rematar la faena, y yo no he podido evitar echar una carcajada. Me han encantado todos los momentos y frases supuestamente sensuales que ha protagonizado Nick en este episodio, porque se veía que estaba perdidísimo. Sobre todo la escena en el trineo, cuando Nick le decía a su chica que iba a ser su reno. Parece que la pareja va por buen camino, pero no le auguro mucho futuro, sinceramente… Aunque al menos la chica es graciosa (“¿Chicle? ¿Tetas?”).

Winston. ¿Tengo que hablar de Winston? Qué pereza… No, venga, no voy a ser hoy mala con él. Aunque sea el más secundario de todos los compañeros de piso, he de reconocer que en estos dos episodios le han dado la oportunidad de mostrar mucha más vis cómica que habitualmente. En Bathtub protagonizó una trama disparatada con Jess, por no reconocer a los chicos que quería sumergirse de vez en cuando en una bañera llena de espuma. Esa trama incluía una bañera rompiendo el techo del dormitorio de Schmidt, un falso asalto al piso, una cámara oculta, y a un Winston despelotándose por cierto problema a la hora de aguantar la presión. Fue bastante entretenido todo, la verdad.

En Santa, por su parte, el afroamericano ha tenido varios momentos de gloria. Por un lado el hecho de que dudara de si Papá Noel existe o no, y cómo se ha emocionado cuando han visto al Santa Claus Negro… Rectifico: ¡cómo se han puesto todos! Gritando que Papá Noel existe, que es negro… ¡Y Schmidt por su parte quejándose y diciendo que es la última vez que celebra la Navidad con cristianos! ¡Escena mítica desde ya!

Por otro lado Winston ha sufrido una sordera temporal después de que por “accidente” un arándano acabara en su oído, lo que ha dado para varios malentendidos bastante graciosos, porque ha estado fuera de onda la mayor parte del tiempo, poniendo cara de bobo y respondiendo lo que le daba la gana. Parece que, aunque les está costando muchísimo, por fin le están dando cierto sentido al personaje más descolocado de la historia de New Girl.

En cuanto a Cece y Schmidt, me da mucha pena su historia, porque sigo pensando que deberían darles otra oportunidad aunque los guionistas no parecen estar por la labor. En Bathtub el judío decidió declarar su amor incondicional a la modelo, pero los guionistas decidieron dejarnos con las ganas. Por circunstancias laborales Schmidt le dio plantón a su amada y cuando por fin se presentó a la cita iba borracho como una cuba tras pasar horas con su jefa y ex amante presentando una marca de vodka a sus clientes (y pese a cómo suena, no, no pasó nada entre ellos).

Y así es como en Santa se han vuelto a ver las caras después de que ella lo rechazara. ¡Qué rabia! Me ha gustado mucho la reacción de Schmidt, quien en un principio no quería ni verla, e incluso ha despreciado su regalo, pero es evidente que los sentimientos siguen ahí, y eso se nota en cualquier escena que comparten. Al final se han reconciliado, pero no estoy de acuerdo con lo que dice Cece de que la declaración de Schmidt fue preciosa pero no se la hizo a la persona adecuada. ¡Esa persona eres tú, nena! En fin. Veremos cómo se sigue desarrollando esta historia.

En cuanto a Jess, hay buenas noticias para ella (y para mí, jojojo): ¡vuelve Sam! ¡Síii! El pediatra buenorro y de gran corazón le ha pedido a la profe que vuelvan juntos, ya que se arrepiente de haberle dado calabazas allá por Halloween. La chica se lo ha pensado bastante, temerosa de que le vuelva a hacer daño, pero, ¡eh, chicos, es Navidad! Así que, embriagada del amor, la paz, y la alegría que se destila en estas fechas (y gracias a la aparición del Santa Claus negro), ha decidido darle una oportunidad al chico.

Al final han acabado todos los personajes en el hospital, cantando (o intentándolo) un villancico para los niños (aquí Zooey ha estado genial, pizpierta y divertida), y hemos asistido a la dulce reconciliación. Me encanta esta pareja.

Como también me encanta la amistad tan bonita que tienen Nick y Jess, reflejada en este caso en una escena en una estación de radio, donde ambos se han confesado sus miedos y sus fracasos, y se han dado esperanza y ánimo el uno al otro. Genial cuando Nick le dice a Jess que es el tipo de chica por la que cualquier chico se decidiría a volver con ella tras haber roto.

El episodio ha estado repleto de ritmo, y han pasado muchísimas cosas, ya que los chicos han ido pasando de fiesta en fiesta, cada una de un estilo diferente, e intentando hacer en cada una “despedidas a la irlandesa” aunque creo que no les ha funcionado ni una sola vez, porque no han dejado de llamar la atención en todas y cada una de ellas (¡esa Jess sintiéndose como un pájaro dándose golpetazos contra las puertas de cristal ha sido un momentazo!).

Podría seguir escribiendo páginas y páginas, pero no quiero cansaros ni aburriros. Sólo quiero que os quedéis con la idea de que New Girl está viviendo su mejor momento, y de que tanto Bathtub como sobre todo Santa lo demuestran con creces. Espero que sigan así por mucho tiempo, porque realmente me llenan de energía positiva cada semana.


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