Review Modern Family: Mother’s Day

Review Modern Family: Mother's Day

Seguramente os suene a tópico, pero no puedo resistirme a decirlo: madre no hay más que una. Nos dan a luz, nos crían, nos alimentan, nos lo dan todo sin pedir nada a cambio, excepto cariño por nuestra parte. Los guionistas de Modern Family son conscientes de la importancia de la figura materna, tanto que han decidido dedicar un capítulo a ellas: a Gloria, a Claire y a… Cam. Ha sido un buen episodio, ¿no creéis? ¡Dentro review!

Este episodio ha tenido un aspecto novedoso, y es que tanto la secuencia inicial como la de los créditos finales, ha estado compuesta por tres pequeñas escenas protagonizadas por cada unidad familiar. Al comienzo, hemos asistido a la mañana en cada una de las casas, celebrando el Día de la Madre. Mientras Claire ha sacado todas las manualidades que alguna vez sus hijos le hicieron en años anteriores (para vergüenza de éstos), Gloria ha recibido un par de bonitos regalos (aunque le han durado poco), y a Cam le han traído el desayuno a la cama.

Pobre Cam. En este episodio ha sido consciente por primera vez de que él es el lado femenino de la pareja. Genial el breve recordatorio de todas las veces en que Mitch ha hablado de su pareja como la “parienta”, coronándolo todo con la aparición de una preciosa Lily rodeada de globos, mientras su padre le avisa de que “ella no está de humor”. Hay que reconocer que aquí han estado sembrados.

Será mejor que sueltes esos globos...Será mejor que sueltes esos globos…

En fin, la parejita sale a dar un paseo mientras siguen discutiendo el tema mujer-hombre, y como no podía ser de otra manera, se cruzan con un grupo de madres que le piden a Cam que pose él con ellas en una foto para celebrar su día. Impagable la cara que se le queda. Impagable también el momentazo en que empieza a correr gritando con las manos en alto después de darle un balonazo a un pobre viandante en un alarde de masculinidad. Y el “Esas manos” de Mitch.

Por otra parte, Gloria y Claire han decidido ir con sus hijos a hacer senderismo, pero las cosas no salen como ellas habían planeado. Los niños no dejan de quejarse, y al final sus madres deciden dejarlos en mitad del camino y seguir ellas solas. Cuando llegan al final del trayecto, ambas madres comienzan a enunciar todo lo que les molesta de sus hijos. Gloria tiene la mala suerte de que su hijo Manny escucha cómo odia su poesía, que esté todo el rato detrás de ella, y que no sea un niño normal. Como si de una tragedia griega se tratase, Gloria clama al cielo por su desgracia, maldice su lengua y corre tras su malherido hijo para pedirle perdón y negar todo lo ocurrido. La verdad es que bien podría hacer carrera como político.

Luke de la JunglaLuke de la Jungla

Por cierto, si alguien ha estado divertidísimo en toda esta trama, ése ha sido, sin dudarlo, Luke. Me ha hecho muchísima gracia cómo hablaba y actuaba como si estuviera en mitad de la jungla rodeado de animales salvajes y peligros insalvables. Eso por no mencionar la segunda parte de esta línea argumental. Tras volver de la aventura, Claire espera a que sus tres vástagos le pidan perdón por haberle arruinado el día, pero los hermanos acuerdan no hacerlo. Ver al pequeño Luke luchando consigo mismo ante el chantaje emocional de su madre, no tiene precio. Como no tiene precio la frase de Haley: “Ahora nosotras somos tus madres”.

Si Gloria y Claire estaban peleándose con los críos en medio de la naturaleza… ¿qué estaban haciendo Jay y Phil? Muy sencillo. Suegro y yerno estaban preparando una buena comida familiar, aunque no ha sido tan entretenido como Phil hubiera imaginado. Ni música, ni karaokes mientras cortan la verdura (genial Jay cantando y Jay cortándole el rollo en seguida), ni chistes o bromas… Nada de eso, con Jay hay que mantener la compostura. ¡A no ser que sea el propio Jay el que la pierda! Quién nos iba a decir, a nosotros y a un sorprendido Phil, que su suegro iba a acabar llorando tras leer una carta que le escribió a su madre muchos años atrás. El león orgulloso no se convierte en ningún gatito, aunque Phil intente abrazarlo y empiece a mirarlo con compasión. No. Se vuelve aún más orgulloso y arisco si cabe.

El león heridoEl león herido

Por la noche todos se unen para cenar, y en seguida se enteran del llanto del cabeza de familia y empiezan a sacar conclusiones: “Echa de menos a su mami”, dice con voz melosa Cam, quien ha decidido dejar de intentar hacerse el macho a base de lingotazos de whisky, y vuelve a ser él mismo.

Phil es quien se lleva la peor parte, esto es, los malos modos de su suegro, enfadado por su falta de discreción, y asegurando por enésima vez que lloró por culpa de las cebollas. Peeeeeeeeero, no es así. Jay comienza a hablar en alto de su madre, y llora de nuevo. Todos lo abrazan y empatizan con él, los niños le piden perdón a Claire por el mal día que le hicieron pasar, y todos tan contentos.

En los créditos finales, como ya enuncié antes, hemos asistido a tres breves escenas en lugar de una sola como es habitual. Si al principio vimos a cada familia por la mañana, ahora hacemos lo propio ya de noche. Han estado bastante bien, sobre todo la de Mitch y Cam, quienes, de repente, reniegan ambos de ser el “papi” de la criatura.

En fin, no ha estado nada mal el episodio. En general, las tramas se pueden resumir en una línea cada una (“Jay llora frente a Phil mientras cocinan juntos al recordar a su madre”, “Cam se niega a que todos lo consideren la madre de Lily”, “Claire y Gloria van a hacer senderismo con sus hijos y acaban teniendo un enfrentamiento con ellos ante su falta de interés”), pero lo importante no ha sido el qué ha pasado, sino el cómo lo han contado, en las frases que han dicho (algunas para enmarcar), y sobre todo en la manera de interpretar.

¿Qué me decís vosotros? ¿Compartís mi opinión? ¿Os ha gustado?

PD: No me puedo resistir…

¡Karaoke!¡Karaoke!


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »