Review Modern Family: Me? Jelous?

Si algo me quedó claro viendo el último episodio de Modern Family fue que el dúo formado por Gloria y Cam es genial. No es la primera vez que interactúan juntos, con lo cual se trataba de una apuesta segura. Pero eso no ha restado ningún mérito al episodio, que ganaba enteros cada vez que aparecían estos dos provocadores natos de risas en pantalla. ¿Y qué hay del resto de personajes? Os preguntaréis. Mi opinión me la reservo para los siguientes párrafos de la review, ¡que esto es sólo la entradilla, hombre ya!

También he decidido no desvelar en el anterior párrafo mi opinión sobre lo que me ha parecido el capítulo a rasgos generales porque aparte de la trama protagonizada por Gloria y Cam, he tenido ciertas sensaciones encontradas ante esas otras líneas argumentales que se han dedicado a Phil, Claire y el besucón, a las hermanas Dunphy y a Jay y su hijo. Porque si bien cada vez que aparecían Gloria, Cam o Manny, lo pasaba realmente bien, no puedo decir lo mismo en cuanto a los demás.

Es más, ¿no os ha dado la sensación de que el resto de tramas se han quedado demasiado en la superficie? Parece que los guionistas lo han dado todo en esa pelea de leonas que prometía exactamente lo que ha dado, con el apoyo primordial de un Manny en estado de gracia, mientras se ha descuidado un poco el resto del metraje.

Me refiero por ejemplo al enésimo desencuentro entre Haley y Alex, que me ha parecido un tanto descafeinado, poco inspirado. Lo único destacable sería cuando al final deciden aliarse (también por enésima vez) contra el pequeño de la familia y acaban maquillándolo y vistiéndolo de mujer. Reconozco que aquí sí eché una risa, sobre todo con la reacción de sus padres, que en lugar de regañar a las niñas, se han dedicado a hacerle fotos a un Luke que ha acabado incluso posando para la cámara, todo rodeado de cierto halo de desconcertante costumbre (las dos hermanas habían comentado que llevaban mucho tiempo “desatendiendo” a Luke).

En cuanto a Jay y Mitch, como bien sabemos nunca han tenido una relación tan estrecha como la que puede tener el cabeza de familia de los Pritchet con Claire. De hecho, son muchas las ocasiones en que hemos visto, o se han hecho referencias, sobre cómo Jay nunca se muestra orgulloso de su hijo o cómo fue un padre demasiado duro y poco cariñoso. En esta ocasión, compartiendo techo por unos días debido a ciertas reformas en casa de la pareja gay, padre e hijo tenían una oportunidad de oro para intentar acercar posturas. Como era de esperar, la cosa no ha empezado nada bien, de hecho, Mitch ha tenido que soportar estoicamente infinitos chistes sobre abogados.

Sin embargo, la trama ha acabado dirigiéndose hacia otro punto, un tanto difuso, en el cual hemos visto a Jay en una situación algo extraña tratándose de él: como fan de un antiguo locutor de radio, ahora cliente de su hijo. ¿A que nunca lo habríais adivinado? Pues sí, aunque pudiera parecer que está por encima de todas estas cosas, lo cierto es que Jay tiene un punto débil. Verlo babear frente al locutor, como si fuera una quinceañera frente al cantante de moda, alabándolo constantemente… me ha causado cierto trauma. Y creo que no soy la única, porque a Mitch le ha faltado tiempo para pedirle que se fuera de ahí.

Todo ha acabado de forma precipitada cuando Mitch se ha dado cuenta de que quizá había actuado de forma un tanto brusca con su padre, que tampoco estaba molestando al locutor (más bien al contrario, le había subido un poco el ego), así que le ha dado una sorpresa invitándolo a su casa para regocijo de Jay. Por su parte, Jay ha reconocido que no contaba chistes sobre abogados pensando en su hijo, a quien tiene en una estima más alta. En fin, una bonita conclusión para una trama un tanto sosa, a la que le ha faltado un je ne sais quois para acabar de explotar… Lo mejor, cuando hace referencia a cierto chiste de abogados y anticonceptivos, y remata diciendo que “tú no necesitas métodos anticonceptivos”.

En cuanto al matrimonio Dunphy, han tenido de nuevo sus diferencias, esta vez debido a que un potencial cliente de Phil se ha llevado todo el episodio besando en los labios a Claire cada vez que se saludaban o se despedían. Para Phil eso no tenía ninguna importancia, más preocupado por conseguir un acuerdo laboral que por tener celos de la situación. Eso ha hecho enfadar a una Claire que pensaba que se trataba de un asunto grave al que había que prestar mayor atención.

Al final hemos podido observar que el besucón justiciero (interpretado, por cierto, por un Greg Kinnear al que siempre recordaré como el vecino gay de Jack Nicholson en Mejor imposible) actúa del mismo modo con todo el mundo. Y por todo el mundo me refiero a su madre, a su hija, a su hermana… Claire, relajada al descubrir que no estaba intentando flirtear con ella, ha empezado a reírse de todas sus bromas y comentarios jocosos… y ha sido entonces cuando la cabeza de Phil ha hecho “clic”. Como ha explicado a cámara: “Puedes besar a mi mujer, puedes llevártela a la cama, pero nunca la hagas reír”. Esta parte ha sido de lo más graciosa, con un Phil intentando matizar la frase, intentando arreglar el estropicio, para acabar diciendo simplemente: “Sólo yo puedo llevarme a la cama a mi mujer y hacerla reír”.

Dejo para el final lo mejor del episodio, que como ya dije en la entradilla, han sido Gloria y Cam. Aunque al principio estaban contentísimos de poder pasar varios días viviendo juntos (para martirio de los oídos de Jay), pronto se ha abierto una peligrosa veda. Primero de forma un tanto imperceptible para el resto de personajes, con ciertos comentarios dichos sin mala intención pero que han calado hondo en cada uno de ellos (Cam refiriéndose a quedarse a limpiar un poco la casa, Gloria cambiándole el peinado a la pequeña Lily para que estuviera más guapa…). A continuación han comenzado a decir cosas hirientes a sabiendas, y a lanzarse miradas asesinas como si se tratara de un culebrón venezolano. Cam se ha dedicado a volver a ordenar la cocina para que las cosas estuvieran colocadas siguiendo “algún sentido”, mientras que Gloria ha comprado dos chaquetas iguales, para ella y para Lily.

En medio de todo esto, el gran Manny ha decidido intentar arreglar la situación siguiendo una técnica ancestral consistente en pedirles consejo a cada uno inventándose un problema suyo que se parezca al que los adultos están viviendo, para que éstos reflexionen y se den cuenta de sus errores. Este Manny cada vez me da más miedo, es un pequeño sabio… ¿qué va a dejar para cuando de verdad se convierta en un anciano? Ha sido genial cómo iba dirigiéndose a cada uno (tanto a Gloria y Cam, como también a Mitch y Jay), y cómo éstos le daban la vuelta a la tortilla para seguir pensando que ellos tenían la razón.

Afortunadamente, ha habido un final feliz (¡cómo no iba a haberlo!) cuando ambos han dado su brazo a torcer: Cam ha reconocido tener celos de la relación entre Gloria y su hija, y Gloria por su parte ha agradecido la nueva organización de su cocina, ya que ella no es tan buen ama de casa como Cam. Y así, sin más, todo ha vuelto a fluir. Y para demostrarnos lo bien que fluía todo, hemos asistido a una serie de movimientos coreografiados, muy divertidos, de ambos en la cocina preparando la comida. Una escena para enmarcar, la verdad. Con momentos como ese, la serie demuestra una vez más lo buena que es (cuando quiere).

En fin, se ha tratado de un episodio que no ha estado mal del todo, pero que gracias a los momentos a los que me acabo de referir, ha conseguido dejarme con un buen sabor de boca. Que es lo que se pretende, ¿no?

Nota del autor
3.5
Vuestra nota
Review Modern Family: Me? Jelous?
5 (100%) 1 vote

Categorías: Modern Family Reviews Etiquetas: , , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »