Review Modern Family: Egg Drop

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Va de huevos la cosa. Literalmente. En el último episodio de Modern Family emitido hasta el momento, hemos asistido a toda una guerra encarnizada entre varios miembros de la familia para conseguir encontrar la mejor solución ante el siguiente dilema propuesto en la escuela: evitar que un huevo se rompa tirándolo desde cierta altura. ¿Se os ocurre alguna brillante (o al menos eficaz) solución? ¿Por qué en mi colegio no me mandaban tareas tan divertidas como esta? ¿Por qué en mi instituto no hacían baile de fin de curso? ¿Por qué me estoy yendo por las ramas? Por cierto, me ha gustado el capítulo bastante

… y es que creo que todas las tramas y todos los personajes han estado genial. Ya os he adelantado la trama principal. Luke y Manny enfrentados, o más bien debería decir, Jay y Claire. Los niños han hecho uso de su gran picardía para conseguir que sus padres les echaran una mano, hasta el punto de que han acabado haciéndoles el trabajo enterito. Sólo debían apelar a la naturaleza competitiva que comparten padre e hija, con lo cual la mecha no ha tardado en prender. Ha sido divertidísimo ver cómo iban perdiendo los papeles progresivamente, actuando de manera infantil, incluyendo visitas sorpresa en plan espía para descubrir los avances del rival… e intentos de sobornos a Alex, que ha vuelto a demostrar que, cuando la dejan, es de los mejores personajes. En esta ocasión, como digo, ha tenido que hacer frente a la inconsciencia de una madre que quería a toda costa la solución al problema de los huevos (prometo que no haré más chistes fáciles sobre los huevos en esta review). Y es que a la niña le ha faltado tiempo para fardar de que ella sacó la mejor nota cuando le mandaron esa tarea, y para pasearse alrededor del sufriente Luke sin querer revelar su secreto. ¿Cómo no echar una carcajada ante frases como “Ese diseño es propiedad intelectual mía y creo que tendrá aplicación en vuelos al espacio no tripulados”?

Esta trama nos ha regalado varios momentos graciosísimos, como cuando Luke decide ser él el recipiente del huevo y está a punto de tirarse escaleras abajo con la ayuda de Haley. O cuando Claire se mira al espejo toda despeinada autoconvenciéndose de que no está perdiendo la cabeza. O también cuando al principio Claire intentaba guiar a su hijo pero sin decirle nada, sólo a través de gestos con la cabeza y cambiando el tono de voz.

eggdrop Cabezas pensantes

Al final ha habido incluso un mensaje positivo de todo esto: Jay y Claire se han dado cuenta de que habían llegado muy lejos y han obligado a sus hijos a idear sus propias soluciones sin su ayuda, mientras ellos han acabado fundiéndose en un sentido abrazo cuando el cabeza de familia ha confesado a su hija que le encanta que sea tan luchadora. No sé a vosotros, pero a mí siempre logran tocarme el corazoncito con este tipo de escenas. ¿No os entran ganas de ir corriendo a abrazar a vuestros padres? ¿O es cosa mía?

Aunque a priori toda esta historia tenía toda la pinta de estar escrita para que Luke y su padre Phil volvieran a hacer locuras de las suyas demostrando que son el mejor dúo cómico de la serie, lo cierto es que el desarrollo y resolución de la misma me han parecido geniales. Claire y Jay suelen ser los personajes más racionales y serios del reparto (junto con Mitch, aunque a este lo vemos perder los nervios más a menudo), así que cuando se transforman en seres medio esquizofrénicos que no atienden a razones, provocan muchísima gracia.

Pero no. En esta ocasión Phil no tenía tiempo para idear las soluciones más extravagantes en compañía de su hijo. El motivo es que iba a dar una conferencia para futuros agentes inmobiliarios, con lo cual toda su inventiva la ha destinado a crear la charla más chachi-molona del planeta. Iba a tener de todo: maquetas, vídeos, fotos, infiltrados entre el público, ¡e incluso confeti! Con lo que no contaba Phil era con que sus ayudantes, Gloria y Haley, le iban a salir rana y se iban a perder toda la presentación por acudir a un salón de belleza. Por cierto, Gloria se ha salido en este episodio. Ya lo ha hecho al inicio, gritando como siempre, aunque esta vez en español, a su familia, porque así es como se demuestran lo mucho que se quieren (sic), para desconcierto (una vez más) de su esposo. Esta secuencia ha cobrado un sentido total y absoluto al final del episodio, cuando la colombiana ha llorado de la emoción tras recibir unos cuantos gritos de Phil, enfadado e impotente al ver cómo su gran presentación había acabado convirtiéndose en un “churro” (la sexta clave, juas). Esta escena ha sido buenísima. Primero, porque Phil la coloca literal y metafóricamente en un pedestal, como siempre hace, y luego porque ambos parecían aquejados de una especie de doble personalidad durante un buen rato: Phil se ponía triste, Gloria le pedía que le gritara, Phil se desahogaba gritando, y Gloria lloraba de felicidad, Phil intentaba consolarla, y Gloria volvía a pedirle que le gritara… En fin, así contado no tiene mucha gracia, pero… ¡la ha tenido, os lo aseguro!

keyps Ephilio Duró

Por último, hemos visto, y ya era hora, un nuevo avance en la posible adopción de un segundo hijo por parte de nuestra pareja gay favorita de la serie. Mitch y Cam han quedado con una embarazada, así que han optado por desplegar todos sus encantos y peloteos varios, incluyendo cambios de mobiliario y, por supuesto, no contradecir a la chica (aunque crea que los delfines se pueden comer igual que el atún… esta ve The Cove y seguro que no se remueve nada en su interior).

Mitch ha estado especialmente chispeante, sobre todo con su gran interpretación de la canción “Don’t go breaking my heart”, donde se ha convertido en la estrella de la función, para desagrado del pobre Cam, que se ha visto relegado a un segundo plano, cuando todos sabemos que él es el Artista de la pareja. Nuestra reinona, por cierto, ha estado a punto de enfundarse de nuevo en su disfraz de payaso para deslumbrar a la chica, aunque al final nos hemos quedado con las ganas. Pero como iba diciendo, ha sido grandioso ese Mitch perdiendo todo sentido del ridículo, echándose incluso un bailoteo, y haciendo hasta gorgoritos (horrible, horrible pero divertidísimo). El pelirrojo esconde mucho más de lo que parece a simple vista… Y lo peor de todo (o lo mejor, más bien) es que después de destrozarnos los tímpanos a todos los espectadores, la chica se ha puesto a aplaudir como si no hubiera mañana, encantada de la vida. No comment.

Y cuando parecía que la tenían en el bote… Cam no ha podido evitar sacar la estrellona orgullosa que lleva dentro, y ha decidido obsequiarle con una actuación en solitario. Lo malo es que ha realizado la peor elección posible, “f you leave me now” de Chicago. No hace falta añadir nada más, ¿verdad?

mibebeesmio No sigas por ese camino, Cam…

En fin, me he reído mucho con el episodio y creo que todos los personajes han estado sublimes. No sé si Cam y Mitch conseguirán adoptar a un niño, aunque deseo que lo consigan pronto y podamos verlos criar a un retoño varón, aunque sigo prefiriendo que adopten a uno un poco más crecidito, para mostrar una dinámica distinta a la que hemos visto en estas tres temporadas. Ya hemos visto cómo crían a un bebé, y ha sido muy divertido ver a Lily con mil disfraces. Pero molaría que un niño de más edad entrara en la vida de la pareja, que tuvieran que darle sabios consejos, y sobre todo que Mitch tuviera que hacer frente a todos sus miedos y a sus traumas infantiles sobre cómo lo educó su padre. Pero supongo que eso es algo que no veremos…


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