Review MD: Then I really got scared

Las buenas y desinteresadas acciones de Susan no le podrían haber salido peor

Bueno, pues sin darnos cuenta hemos llegado al penúltimo episodio de la séptima temporada de Mujeres Desesperadas. ¿Que quedan dos más? Sí, pero como es habitual se emitirán juntos, así que nos queda en realidad sólo un capítulo… más largo de lo normal. Pero vamos a centrarnos por el momento en este Then I really got scared.

La semana pasada nos dejaban con la incógnita de qué la habría ocurrido a Paul después de que su corazón literalmente envenenado fallara. Y de momento podemos respirar tranquilos (si no nos cae mal, claro), porque está sano y salvo. Susan va a verlo al hospital a pesar de que él la echó de su casa con vehemencia, y al ver su bondadosa insistencia Paul se disculpa por su comportamiento, pero cuando su médico sugiere que podría haber sido envenenado a través de la comida volvemos al punto en el que estábamos, sólo que peor: Paul piensa que el plan de Susan para sacarlo de su ex casa no consistía en hacer el papel de buena vecina con él (sólo era una distracción), sino en envenenarlo disimuladamente.

Ya lo dije la semana pasada: Susan va a pagar el pato. Y en este episodio veremos hasta qué punto, pero dejémoslo para el final. ¿Qué están haciendo los demás? Pues como el capítulo va de miedos, tenemos a Gaby y Juanita en la otra vez normalizada casa de los Solís (del tema de Bree no se hace ni la más mínima mención, como si no hubiera pasado nada), viendo una película de terror. Carlos se escandaliza al ver que su hija de 9 años está expuesta a ese tipo de escenas, a pesar de que su señora cree que la niña sabe que lo que ve es falso y no existe en la vida real, pero cuando por la noche no puede dormir se demuestra que Carlos tenía razón.

No se pueden ver películas de terror a los 9 añosNo se pueden ver películas de terror a los 9 años

Desde el primer momento da la sensación de que es la trama más tonta de este episodio, y la más humorística, porque cuando Lee le comenta a Gaby que él de pequeño sufría pesadillas constantemente la Solís le encarga que le eche una mano con Juanita. Y tienen la magnífica idea de acampar en el jardín delantero en plena noche, aventura que se verá interrumpida por un Lee que hará el lamentable papel de asesino del hacha para que la niña vea que no todo lo que da miedo es peligroso. ¿Trama resuelta? Menuda tontería, ¿no? No exactamente. Ya veremos hacia dónde nos lleva.

Hemos mencionado antes a Bree, que en este capítulo ya es cortejada abiertamente por el detective Chuck Vance. Le acepta una invitación a cenar y cuando Renée se entera le dice que debería investigar a su pretendiente para saber a qué se enfrenta. La señora Van de Kamp lo hace y descubre que el detective está casado. Según él, esto es así porque el divorcio no se ha hecho efectivo, pero lleva más de un año en proceso y no tiene ninguna intención de reconciliarse con su todavía esposa. A Bree no le convencen las explicaciones y se enfada, pero Chuck (ya lleva dos capítulos con nosotros, hay confianza) le dice que él también la ha investigado a ella y que su historial no está más limpio, pero que no le importa. Bree, haciendo uso del doble rasero tan típico de la psicología femenina (que nadie se me enfade, pero es verdad), no se toma nada bien el hecho de haber sido investigada y decide que la cena ha terminado.

Vamos, Bree... tú has hecho lo mismoVamos, Bree… tú has hecho lo mismo

En el camino a casa el detective no consigue que se le pase el enfado y recoge a una prostituta. “Lo que faltaba”, piensa Bree, pero no es lo que parece: él ya la conoce y sólo quiere evitar que trabaje esa noche, así que la lleva al refugio de mujeres donde vive. Es entonces cuando se produce la que para mí es la mejor escena del episodio: Chuck le dice a la chica que Bree antes también era prostituta (sí, suena mal, pero esperad), y que ahora es toda una señora con muchos logros a sus espaldas, gracias a que dejó de “ejercer” y se puso a estudiar. Bree le sigue la corriente, aunque al principio no está muy convencida, y la chica se muestra conmovida y dispuesta a cambiar de vida. Con este gesto nuestro amigo Chuck se gana a Bree, la pelirroja se disculpa unos días después y ambos deciden volver a empezar, sin pensar en los antecedentes que pueda tener cada uno. Y nosotros sabemos que los de Bree van mucho más allá de un simple divorcio no resuelto.

Hablando de divorcios, en casa de los Scavo la cosa está cada vez peor. Tom ha comprado billetes de primera clase para toda la familia con destino a Hawai para las próximas vacaciones, y a Lynette, que estaba preparando un viaje por carretera, no le sienta nada bien no haber sido consultada, así que castiga a su marido de la forma en que todas las mujeres castigan a todos los maridos que “se portan mal”. Para solucionar el problema Tom propone que cada uno haga una presentación delante de los cuatro hijos que tienen uso de razón, y ambos cónyuges se esfuerzan por ilusionar a los chavales, aunque la opción de Hawai es la que más les emociona ya desde el principio. Pero conocemos a Lynette y tiene que acabar saboteando a su marido, con lo cual la reunión termina y se produce una bronca de las gordas en el dormitorio.

¿Qué preferís: un viaje a Hawai o uno por carretera en caravana?¿Qué preferís: un viaje a Hawai o uno por carretera en caravana?

Tom le echa en cara a su mujer que una vez le dijo que cuando él ganara el dinero sería él quien decidiría cómo gastarlo, y ahora no está cumpliendo su parte del trato después de años de llevar ella los pantalones en casa. Ella le replica que el que no está llevando nada bien su repentino éxito es él mismo. La discusión es tan gorda que Penny incluso cree que están a un paso del divorcio… y ellos también. De momento se proponen un fin de semana solos para recuperarse el uno al otro, pero ya veremos lo que ocurre. Esto pinta mal y como decía antes sólo queda un episodio. Y Renée está soltera aún. Y durante la primera crisis de los Scavo, antes de casarse, Tom ya tuvo un lío con esta señora que a mí me cae tan bien. No digo más.

Nos queda volver a Susan, que sigue haciendo comida para Paul, en esta ocasión galletas, sin saber que Felicia sigue también con lo suyo: echando anticongelante en las comidas de la inocente señora Delfino. Por su parte, Paul hace analizar una bandeja de pasta que le había hecho su amable vecina y se confirman sus temores. Susan, además, quiere recuperar su trabajo de profesora en el colegio de MJ, pero su reciente pasado como “limpiadora sexi” en internet parece un gran obstáculo. La mujer se esfuerza por recuperar el respeto del profesorado y los padres y quiere participar en un evento escolar, en el que por un malentendido acabarán las galletas que eran para Paul. Cuando este decide acusar a Susan abiertamente de estar envenenándolo, ella no tiene tiempo de darle explicaciones porque se da cuenta del peligro que corre la gente de la escuela, y mientras anuncia a los asistentes a la fiesta que las galletas están envenenadas… llega Paul con la policía y se la llevan detenida.

¿Quién es este señor que acosa a Gaby?¿Quién es este señor que acosa a Gaby?

Cerramos la reseña de hoy recuperando la trama aparentemente insulsa de Gaby y Juanita. Aparece una sombra al otro lado de la pared de tela del iglú en el que duermen y Gaby le dice al que supone que es Lee que la broma ya no tiene gracia y que se vaya. Pero lo que ella no sabe es que esta vez no es su vecino, sino un señor mayor al que no conocemos y que la mira desde el otro lado de la calle cuando al día siguiente está de pie ante la ventana de su dormitorio. Tiene toda la pinta de ser su presuntamente muerto padrastro, el que abusaba de ella y ante cuya supuesta tumba se despidió la Solís hace unos cuantos capítulos.

Están atando cabos, señores y señoras. La trama del pasado de Gaby ha vuelto, Bree se está echando novio, los Scavo se tambalean como nunca (y yo sigo pensando que Renée va a jugar un papel importante en el desenlace de esta historia), y la guerra de Felicia contra Paul se está cobrando demasiadas víctimas inocentes. Todavía hay tiempo para que el próximo capítulo, la season finale, suponga la redención para una temporada que está remontando sólo recientemente después de mostrarse algo mediocre durante muchos capítulos. Confío en los guionistas.


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