Review Lost: This place is death

Nuestra dosis semanal de locura y pasión ha llegado: This place is death, 5×05. Un capítulo con acción, revelaciones y muertes varias. Un capítulo devorado, en el apartado interpretativo, por el señor John Locke. Un capítulo que desde mi punto de vista rompe la línea ascendente que llevaba la temporada: buena premiere, gran Jughead, inmenso The Little Prince… y solo buen This place is death. Pero ya sabemos que para gustos los colores, así que pasa y dinos cómo lo ves tú

Generalmente, Lost tiene dos grandes maneras de darnos respuestas a esas enormes preguntas que nos formulamos una y otra vez. La primera forma es soltarlas a bocajarro. Ejemplo: ¿cómo se quedó John Locke parapléjico? Su padre lo tiró por la ventana. La otra manera es insinuar, y Lost insinúa muy bien. Nos dejan una primera pista, luego una segunda, y poco a poco se va cociendo el pastel. En este capítulo se han dado respuestas, pero de una manera insatisfactoria. En teoría se nos ha explicado el motivo de los saltos en el tiempo, y digo en teoría porque la cosa ha quedado ligeramente en el aire. Parece ser que la rueda no tenía que ser girada por Ben, sino por Locke, y que de alguna manera se quedó atascada. Nuevo giro, ahora sí a cargo de John, y chas, ¿problema resuelto? Lo sabremos, supongo, en el próximo capítulo, cuando veamos qué ha pasado con Sawyer y compañía…

Ahora bien… si esto es así, si Locke ha arreglado los saltos en el tiempo al desbloquear la rueda, ¿por qué tienen que volver los Oceanic6? Yo no sé vosotros, pero me parecía clara la idea de que el grupo de Jack tenía que regresar para volver a estabilizar la isla. Y lo más importante: ¿qué lleva a Ben a mover personalmente la rueda? Si Locke podía hacerlo, ¿para qué entrometerse él? La respuesta parece lógica: para hacer algo fuera de la isla. ¿Matar a Penny? No se me ocurren más opciones, pero esta pregunta me consuela, porque significa que Ben tiene un plan y eso siempre es sinónimo de buenas noticias en esta serie

Ni Ni “te quiero”, ni gaitas… ¡pam!

Repasemos lo que hemos visto. Isla: genial la reaparición del Humo Negro®, sistema de seguridad para los colegas. Nuestra nube preferida, inédita desde el 4×09, ha vuelto en plena forma y se ha merendado a un par de franceses. Del resto, al parecer, se encarga Rousseau. La escena entre la joven francesa y su chico es de lo más potente del capítulo. ¡Los dos quieren matarse mutuamente! ¿Quién está realmente loco? La verdad es que no sabemos qué sucede entre salto y salto de Jin, y ni siquiera sabemos cuánto tiempo pasa… El brazo de Montand está en el suelo, en el mismo sitio, pero no me sirve mucho para estimar el lapso entre ambos saltos, ¿algún forense en la sala? Por otro lado, vemos con curiosidad unos jeroglíficos en esa especie de templo. ¿Es EL templo al que se refería Ben en la tercera temporada? Parece la base de operaciones del humo negro, lo cual tendría sentido siendo ambos parte de la mitología pre-Dharma de la isla… Ah, y sí, al ver los jeroglíficos yo también he echado de manos a nuestro amado contador…

En este punto, para la cinta, por favor… para la cinta y pon una y otra vez la escena del reencuentro de Jin con Sawyer. Me ha encantado. Hala, ya está, ya lo he dicho…

Jin lleva una estrella en la espalda... ¿quiere decir algo?Jin lleva una estrella en la espalda… ¿quiere decir algo?!

Dejando los buenos momentos a un lado, retomemos la acción de los Island6 + Jin, que se dirigen a The Orchid cuando Charlotte vuelve a caer. Ojo, porque además de ella, Juliet y Miles, en el grupo de los sangrientos encontramos a Sawyer. James, el nombre que ya usa todo el mundo para dirigirse a él, debuta en este capítulo: ya sólo queda Faraday (y Jin). Pero volvamos a Charlotte, porque ella es la que más está sufriendo los saltos. Vamos a detenernos aquí un poco porque creo que merece la pena. La primera vez que oímos hablar de sangrados fue en The Constant. En esa ocasión, se nos explica de manera bastante clara cómo funciona el tema: tu mente viaja entre varios puntos de tu pasado y el presente hasta que a) mueres b) encuentras una constante, un punto de enlace entre ambos tiempos. Creo que está claro que ese proceso no es el mismo que el que llevamos viendo en la quinta temporada. Los Island6 viajan físicamente en el tiempo, y por lo tanto no creo que les haga falta una constante: simplemente necesitan detener los saltos. De ahí que Faraday no le busque una constante a su amor, Charlotte. Y de ahí que podamos suponer que, una vez que Locke ha reparado la rueda y los saltos, presumiblemente, se detengan, todos dejen de viajar y de sangrar.

Digo esto porque, al mismo tiempo, sí parece que Charlotte esté viajando de alguna manera, cuando habla como si fuera una niña pequeña. Aunque la verdad es que es un síntoma más parecido a lo que vimos en el 5×03 con Theresa, la chica postrada en una cama por culpa de Faraday y mantenida por Widmore… Mientras divaga, la pelirroja suelta alguna frase reveladora, como la mención a Cartago (actual Túnez, donde la vimos desenterrando reliquias de Dharma en el 4×02), o la lúgubre recomendación que le da a Jin: “Que no vuelva tu mujer, this place is death“. Contando que los Oceanic6 volverán, creedme si os digo que cada vez veo más factible que la gran mayoría de personajes acaben muriendo en la isla y se salven un muy selecto grupito… Viajando o no viajando, cuerda o más loca que Hurley en un McDonald's, lo cierto es que Charlotte nos deja bastante material para teorizar antes de estirar la pata. Confirma que nació en la isla, que salió de ella, que su madre le ocultó su existencia y que alguien, presuntamente Faraday, la asustaba diciéndole que moriría si volvía. Profecía que, como vemos, se cumple… Es interesante el dato de que su padre se quedara en la isla (¿Es alguien conocido? Apuesto a que sí…), y es muy confuso el hecho de que recuerde a Daniel. Mucho. Tras esto, Charlotte se nos va. Hora de la muerte: las Faraday y media. ¿Es posible una muerte más descafeinada? La verdad es que me ha parecido muy cutre su última frase…

Dios… Más de media review y aún no he dicho nada de Locke. Antes de que David afile el cuchillo, vamos a ocuparnos del calvito, que sigue en plan Rambo. No se puede decir que no sea un tío comprometido: le han pedido salvar la isla y eso va a hacer. Ni pelirrojas moribundas ni gaitas, John no para hasta llegar a la rueda, aunque para ello esté a punto de perder sus piernas… otra vez. En el gélido plató de la Ruleta de la Fortuna, Locke se cruza con quien menos se esperaba (siempre y cuando no hayas visto, como nosotros, a John Terry en los créditos de inicio…), el siempre oportuno Christian Shephard. ¡Grande! Una vez más se nos aparece como una especie de personificación de la isla (muy bueno el detalle de “no te puedo ayudar a levantarte”), y una vez más parece conocer las claves de todo. En realidad, el corto diálogo entre Locke y Christian tiene más jugo por sí mismo que muchos capítulos de la serie, pero me quedo con una idea: Ben cada vez se nos aparece como un intruso más que como un escogido para dirigir el destino de la isla. El padre de Jack (detallazo eso de “¡Saluda a mi hijo” / “¿Quién es tu hijo?”) insiste en el plan de Alpert de traer a los Oceanic6 de vuelta. ¿Para qué? Como decíamos más arriba, ya no parece tan claro que sea con el fin de detener el caos temporal…

Impagable...Impagable…

Cerramos. Pequeña decepción, para mí, este 5×05. Tiene muy buenos detalles, como por ejemplo la manera de enlazar el asunto del anillo: de Jin a Locke en la isla y luego de Ben a Sun en Los Angeles. Estaba claro que iba a ser usado de esa manera desde el mismo momento en que el coreano se lo tiende a John… Dos o tres escenas han sido memorables, como la de Danielle y Robert. La semana pasada pedía más cancha para Sayid, y aunque no se la han dado, sí ha tenido una frase mágica. Algo así como: “No quiero saber nada de vosotros (refiriéndose a Jack y Ben), y si os vuelvo a ver será extremadamente desagradable para todos. Algo es algo… Pero en general ha habido más descontrol de lo normal. Antes decía que Lost tiene dos maneras de darnos respuestas, bien a bocajarro, bien con grandes insinuaciones, y creo que en este capítulo no ha sido así. Colocar a Faraday en el pasado de Charlotte, dejarnos sin razón aparente para la vuelta de los Oceanic6…

En cualquier caso, preparaos para uno de los mayores acontecimientos en la historia de la serie. Preparos para… ¡la isla sin Locke!

  • El apunte de David: Sólo comparto un sentimiento con mi compañero Dani respecto al episodio, “un capítulo devorado, en el apartado interpretativo, por el señor John Locke”. Capitulazo. Cuento las horas para el cara a cara entre Ben y Locke…


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