Review Lost: There’s No Place Like Home (II)

Ya está. Punto final a la cuarta temporada, la más corta pero sin duda la más intensa de Lost. Han sido cuatro meses y catorce capítulos con muchas emociones que de alguna manera han convergido en la doble etapa de hoy, la segunda y tercera parte de There's no place like home. Yo tengo una opinión sobre esta season finale, tú también, así que… ¿por qué no la compartimos?

Actualización: Añadimos nuevos datos referentes al Flashes Before the Incident (Post publicado el 30 de mayo de 2008)

Con el repaso a este episodio, cerramos la cuarta temporada. La semana que viene llegará la maratón de la quinta temporada.

Hasta hoy hubiera dicho que la cuarta era la temporada, sin duda alguna, de Benjamin Linus. Sí, hemos tenido mucho material sobre los Oceanic Six, pero Ben ha sido el centro de la acción en multitud de momentos, tanto en el presente isleño como en los flashes varios. En esta finale también destaca su papel (moviendo la isla, haciendo explotar el carguero…), pero creo que de una u otra manera hemos vuelto a tomar el camino de vuelta. El camino de regreso a los losties, que como tales habían perdido cierto protagonismo en favor de los Otros, de Desmonds y Widmores… Con lo que hemos visto hoy, esto vuelve a ser un Jack Shephard vs. John Locke. Una primera temporada. Y, si no me créeis, fijaos en la cara de Locke durante la conversación con Jack en el invernadero: es pura season one, hombre de ciencia contra hombre de fe. La relación de estos dos, últimamente diluida, es uno de los motores principales de la serie. Así es Lost: una serie sobre los supervivientes de un accidente aéreo que intentan volver a casa… o una serie sobre una isla especial. Jack o Locke.

Traspaso de poderesTraspaso de poderes

Tomaré un poco de aire antes de escribir esto… allá voy: no me ha gustado el capítulo. Matizo: creo que no ha sido una season finale a la altura. Por varios motivos. En primer lugar, la tensión ha estado por debajo de las tres anteriores. En la primera soñábamos con ver, aunque sólo fuera un poco, la escotilla, al tiempo que nos quedábamos boquiabiertos al oír esa frase: “We're going to have to take the boy”; en la segunda, Penny y sus esquimales nos rompieron la cintura mientras Desmond giraba una llave; y en la tercera descubrimos la magia de los flashforwards. Hoy hemos comprobado que éstos tienen cierta trampa. Y es que las dos tramas (la isleña por un lado y la del futuro con los Oceanic Six fuera de la isla por el otro) estaban ya tan juntas en el tiempo que unirlas ha sido necesario pero carente de sorpresas y giros. Hemos visto cómo encajaban, por fin, los O6, y hemos asistido al previsible estallido del carguero (Jin… snifff). En este sentido, una de las grandes bazas que tenía esta finale (explicar cómo y por qué se forma el grupo de los Oceanic Six) ha sido un farol. Porque dejar así las cosas no forma parte del credo de personajes como Jack y Sayid. Si el doc es capaz de volver jungla a través, apendicitis a cuestas, a buscar a Hurley… no veo cómo después se olvida de Juliet o, más críticamente, de Jin. Me cuesta creer que Sayid o la propia Sun permitan el plante al coreano. Ahora ya sabemos quién es la segunda persona culpable de la muerte de Jin, en opinión de Sun: Jack.

Aunque creo que ha sido un capítulo fallido en algunos aspectos, es innegable que está plagado de grandes momentos. Sin ir más lejos, la conversación entre Jack y Locke que mencionaba antes. El calvo de oro vuelve a tender la mano al médico, pero éste la rechaza, encaminando al destino hacia la transformación de John Locke en Jeremy Bentham. Sí, amigos, Locke es el muerto, el ocupante del ataúd. Confieso que mi apuesta personal era Ben, por aquello de que parecía ser el único capaz de volver a la isla y su muerte desquiciaba a Jack hasta el punto de acercarlo al suicidio. Al final es Locke-Bentham… que precisamente aparenta ahora ser el único capaz de volver a la isla, ya que Ben, al haber usado The Orchid para moverla, pierde toda ocasión de regresar. Reconstruyendo: los Oceanic Six salen de la isla, algo terrible sucede allí (¿material para la quinta?) y Locke, consciente de que es necesario que los O6 vuelvan, sale a buscarlos. Pero muere / se suicida y Jack, ya totalmente convencido de que escapar fue un error, decide tirarse de un puente. ¿Serán capaces de encontrar la isla sin Locke? ¿Podrá Ben echar una mano? ¿Para qué tienen que volver? ¿Qué ha pasado? ¿Será capaz Jack de llevarse consigo no sólo al tieso de Locke, sino al resto del sexteto? Y, sobre todo, ¿por qué no debieron salir de la isla?

“You can go now”

La isla. Está claro que late, que vive, que actúa, que no es un trozo de piedra. Hoy se nos ha aparecido en forma de Christian Shephard (mágica frase la que le suelta a Michael: “You can go now”), en forma de Claire (tremenda, tremenda, tremenda…), en forma de Eko (“Checkmate!”). Progresivamente va convenciendo al personal de que toca volver. Jack lo está, Kate va en camino, pero no hay atisbos alguno en Sayid y Hurley, que buscan ponerse a salvo. Tampoco Sun parece querer hacer la maleta más que para ir a ver a Widmore a Londres, donde le ofrece colaboración. ¿Contra Ben? ¿Será Sun la Sayid de Widmore? Por cierto, detallazo la pequeña intervención telefónica de Ji Yeon…

La isla. Late, vive, actúa… y se mueve. Ben la mueve. Literalmente. No entraré en aquello de “no haremos ciencia-ficción”, quizá las islas se puedan mover realmente y yo no lo sepa, pero no me entusiasma. Sobre todo la manera de mostrarlo, con el cielo en plan Live Together, Die Alone y un hueco en medio del mar. Era lo fácil… Y, para colmo, The Orchid ha sido, con mucha diferencia, la estación Dharma con menos mística de todas. Hasta la sobria The Arrow, con su ojo de cristal y su Biblia, me impactó más que The Orchid.

E pur... si muove!E pur… si muove!

La isla tiene nuevo líder: Locke. Con el mutis de Ben, que se larga directo a Túnez vía Orchid, John ya tiene la corona que ansiaba, y así lo recibe el colectivo Otro en pleno, con Richard Alpert a la cabeza. Éste es el punto de partida que llevará a Locke a acabar en el ataúd como Jeremy Bentham. Y hablando de la isla… ¿quién más queda en ella? Juliet, Sawyer, Charlotte, Miles… y poco más, porque a Faraday lo tenemos en una lancha en medio de la nada. Glups…

“We love you, Penny & Des!”

Me dejo algunas cosas buenas para el final. Los besos, por ejemplo. El de James, que no sé si es que vuelve a ser Sawyer por momentos o ambos personajes ya viven fusionados, a Kate. Lástima, tío, con lo fácil que era coger a la pecas por banda y zambullirse de la mano camino a la paz isleña… El de Penny y Desmond, largamente esperado pero desafortudamente carente de la magia que ha envuelto siempre a esta pareja. Perdonadme si estoy negativo, pero la escena de The Constant está a años luz de ésta en cuanto a emotividad. Años luz.

Y así se nos ha acabado la cuarta temporada de Lost… Hemos vaciado la isla, donde apenas quedan Sawyer, Juliet, Charlotte (que afirma… ¿haber nacido en ella?) y Miles. Hemos matado a Michael y, presumiblemente, a Jin. Ah, y a Keamy. Hemos dejado a Locke coronándose, pero sabiendo que volverá a la civilización para morir. Hemos perdido de vista a la isla, ahora más ilocalizable que nunca. Hemos intuido cómo será la configuración de fuerzas en la quinta: unos volviendo, otros yendo a un lugar seguro, Sun tratando con Widmore… Me quedo con un ligero sabor amargo, porque de una finale lostiana siempre espero un diez y medio, pero luego pienso cómo ha sido esta temporada, pienso cómo se avecina la próxima… y me calmo. La finale de hoy ha sido un inapreciable bache en la autopista que es Lost. Lástima del peaje de ocho meses con el que acabamos de topar.

Locke ha muerto...Locke ha muerto…

Relación con la sexta temporada

Christian Shephard. Otra vez. El papá de Jack y de Claire vuelve a ser el protagonista de un momento místico inexplicable. Se le aparece a Michael poco antes de que el carguero explote. Y le dice que ya se puede morir. Más allá de la sorprendente afirmación, extraña ver a Shephard, o a su usurpador corporal, fuera de la Isla. Sabemos que Jacob entraba y salía de la Isla a su gusto, por lo tanto su némesis podía hacer lo mismo. Lo que no sabíamos es que las apariciones fantasmales también podían suceder fuera de ese pedazo de tierra que nos vuelve locos. ¿Lo confirmaremos en la sexta? ¿Qué papel jugará Christian Shephard en la última etapa de la serie? Con el fichaje de Locke como cuerpo principal para AntiJacob, una nueva aparición del cirujano rompería la teoría de que siempre ha estado poséido por él.

Y hablando de teorías… Al final del capítulo, Ben mueve la rueda y un flash deslumbra al personal, poco antes de desplazarse en el tiempo. En The Incident vimos ese mismo flash, pero en una situación que nos hace dudar de su significado. ¿Explotó Jughead causando ese haz de luz blanco o alguien movió la Isla cuando Juliet golpeaba la dichosa bomba? Aunque en principio la segunda opción me parecía demasiado descabellada, cada vez me parece más coherente.

La explosión de Jughead y la consecuente muerte de los losties nos deja un único escenario para la sexta temporada: línea temporal alternativa. No voy a poner en duda la habilidad de los guionistas para crear historias inolvidables, pero saben mejor que nosotros que cinco años de historia no se pueden tirar por la borda de un plumazo. Y no me convence que la bomba explotara sin matar a los losties porque eso los dejaría parados en una línea temporal que ya ha sido exprimida.

¿Cuál es la tercera opción? Alguien movió la Isla cuando Jughead se resistía a explotar. No sé quién (¿tal vez Eloise?), ni cómo, ni por qué, pero presenta un escenario más atractivo para el arranque de la sexta. Es posible que intervengan factores emocionales (¡Juliet debe vivir!) en esta posibilidad, pero es la que más me gusta. Ya veo a Jack corriendo al lado de Kate por la Isla mientras en un flashback nos muestran qué habría pasado si la bomba hubiera explotado…

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