Review Lost: There’s No Place Like Home (I)

Review Lost: There's No Place Like Home (I)

There's No Place Like Home, toma uno. Un capítulo con ese aroma a season finale lostiana que ya conocemos: mil escenarios, pizcas de acción que anuncian toneladas de acción, alguna que otra revelación… Un episodio que muchos llamarán de transición, o de relleno. Yo prefiero decir que vuelve a ser la tecla justa, la chispa adecuada, como diría Bunbury. Lo que hacía falta antes de la doble ración, del éxtasis que nos espera dentro de dos semanas. Pero no nos adelantemos. There's No Place Like Home, toma uno, vamos allá…

Actualización: Añadimos nuevos datos referentes al Flashes Before the Incident (Post publicado el 16 de mayo de 2008)

Después de la vuelta al formato flashback que supuso Cabin Fever, esta vez retomamos los flashforwards. Es curioso: si el primer FF nos llevó lejos (tanto, que sigue siendo lo más forward que hemos visto), éste más reciente apenas nos mueve temporalmente. ¿Qué diferencia hay entre el tiempo isleño y el del FF? ¿Semanas? Como nuevamente habéis apuntado ya en los comentarios (y a mí me ha soplado el fan number one de Galactica, alias David, durante el visionado), la representante de Oceanic, Karen Decker, no es otra que la almirante Helena Cain en Galactica. En Lost la encontramos a bordo de un avión (sí, a mí también me ha parecido un helicóptero durante los primeros segundos…) llevando a los Oceanic Six de vuelta a casa. O6, ya sabéis: Jack, Kate, Aaron, Hurley, Sun, Sayid. El principio del capítulo nos muestra su toma de contacto con la civilización. Son cinco minutos largos de escena en que asistimos a reencuentros y que para mí, junto a la posterior rueda de prensa, ocupan un lugar muy destacado en la vitrina lostiana. Hasta ahora habíamos asistido a la progresiva construcción de los personajes y, a lo largo de los años que llevamos viendo Lost, hemos sido capaces de familiarizarnos con las reacciones de cada uno de ellos. Y hemos sido capaces de hacerlo en tres tiempos: presente isleño, y pasado y futuro vía flashes. Pero ha sido sacarlos de la isla y vuelta a empezar: todos descolocados, todos sin fuerza, todos nuevamente perdidos. Os lo cuento mejor si repasamos ambas escenas…

La primera, el desembarco en tierra firme, ha sido capaz de emocionarme (casi) como nunca. Nos hemos reencontrado con el señor y la señora Paik, con la madre de Jack y con los padres de Hurley. El bueno de Hugo es quien sale más feliz del avión. Para él tiene sentido volver a empezar, porque está convencido de que la maldición de los números se queda atrás, en la isla, y que podrá comenzar desde cero pasando de su dinero. Pobre, aún no ha visto a Charlie… Hurley está tan feliz que acoge en su seno a Sayid, lo presenta rápidamente a sus padres. El iraquí no tiene a nadie y lo acepta con cara de sorpresa. Sun baja del avión sola. Su madre rompe a llorar, su padre posiblemente se esfuerza en ser expresivo, pero no acaba de convencerme mucho… Sun se mantiene fría, apenas mira a su padre. Piensa en Jin, claro… Jack baja también relajado, al más puro estilo Hugo. Sabe que su madre acaba de tener noticia de que no está sola en el mundo, y sabe que sin su padre de por medio, su relación con ella será mejor. ¿Cuánto hacía que no veíamos sonreír a Jack de esa manera? Finalmente, Kate. La Kate de siempre, la Kate sola. Kate no tiene quién le escriba, ni siquiera una familia postiza como Sayid…

Kate, la tristezaKate, la tristeza

Si hasta aquí las caras de los O6 ya eran expresivas, en la rueda de prensa aún lo son más. Todo lo que Jack cuenta durante el juicio en Eggtown ya ha sido debidamente inventado y pactado a estas alturas. Con la colaboración de Oceanic Airlines, que hasta dispone de mapas y fotografías…

Gran montaje, sí señor...Gran montaje, sí señor…

Por cierto: ignoro si las ruedas de prensa estadounidenses son así, pero ya cansa un poco el rollo de nos levantamos todos a gritar como posesos y de repente nos callamos y sentamos para que hable el / la listo de turno. En fin… Impagable el papel de Sun y su respuesta, debatiéndose aparentemente entre decir la verdad o lo pactado. Y grande también el reencuentro de Sayid con Nadia: no es él quien la encuentra a ella, sino al revés, y además lo hace rápido, lo que da sentido a una temprana boda y a lo visto en el FF del 4×09. Un detalle que me dejaba: cuando Karen les dice a los O6 que no se preocupen por responder a la prensa, que pueden alegar que están en shock, Sun contesta que en realidad lo están. Supongo que es producto de la separación, del momento en que algo o alguien decide qué seis personas salen de la isla y por qué.

El resto de flashforwards nos dan pinceladas muy jugosas: Sun usa la indemnización para comprar gran parte de las acciones de la empresa de su padre y Hugo se encamina hacia la locura de nuevo. ¿La culpa?

¡Los números son chungos!¡Los números son chungos!

Por último, Jack se entera, por boca de Carole Littleton, la madre de Claire, de la existencia de su hermanastra. Es muy probable que la crea muerta. En realidad, es probable que lo esté… Pero aquí empieza su particular lucha interna que tiempo después lo llevará, con barba de treinta días, a espetarle a Kate: “We have to go back!”

En la isla, muchas cosas. Juliet se nos aparece más desplazada que nunca: ni se aventura en la selva con Jack ni se sube a la zodiac. Faraday, mira tú por donde, empieza a contar más de lo parecía saber. Kate, al contrario que en el FF, está en modo acción. Y recuperamos uno de los mejores binomios de Lost: Jack-Sawyer. Nada más topar el uno con el otro empiezan los gritos y el mal rollo, pero dos minutos después están pistola en mano corriendo juntos hacia el peligro, en busca del helicóptero en el que creen que viajan Sayid y Desmond. Qué cracks… En realidad el iraquí ya ha llegado a la isla gracias a la zodiac y deja a Dan al mando mientras trata, junto a Kate, de atrapar a Jack y a Sawyer. Pero en el camino, por fin, aparece Richard Alpert. Nada se sabía de los Otros desde que Ben los enviara al templo, así que un reencuentro siempre es una buena noticia. Aunque eso suponga encañonar a Kate y Sayid. Volvemos a los viejos tiempos: losties corriendo por la selva y Otros capturándolos… sólo falta un oso polar juguetón.

En el barco, al que llegan, entre otros, los coreanos y Aaron, pasa algo raro. El motor funciona, pero ahora falla el radar. ¿Motivo? Unas bonitas toneladas de C4 amontonadas en una sala. Bueno, no sé si tiene que ver una cosa con la otra, pero lo que está claro es que Keamy (supongo que es obra suya) no es de la clase de personas que dejan cabos sueltos. “Me voy, pero dejo a unos amigos, explosivos y de los feos, para que os vigilen”. Por un segundo he pensado que al salir Sun de la sala C4 iba a explotar alguna cosa, matando a Jin (¡y a Desmond!), pero luego he recalibrado mi cerebro.

Por otra parte, tenemos al Trío Mueveislas en pleno viaje a lo que parece ser el meollo del asunto: la estación Orquídea, Orchid para los amigos. Ben ha retomado su innata capacidad para liderar. Lo mismo te saca una recortada del asiento del piano que te encuentra galletas caducadas y espejitos mágicos tras una piedra. ¿Con quién narices se comunica Benjamin? ¿Con Alpert? Porque Richard parece bastante ocupado capturando losties¿Hay alguien en Orchid? ¿Mikhail el inmortal, quizá? Detallazo: Ben le cede el testigo a Locke en forma de palito mata-beduinos. Qué peligro semejante arma de destrucción masiva en manos del calvo… ¿será capaz de hacer estallar The Orchid con eso?

Resumiendo, y acabando: esta primera parte de la triple season finale es un perfecto ejercicio de calentamiento. Si buscas este capítulo en un diccionario lo encontrarás bajo el epígrafe “abrir boca”. Tenemos un explosivo escenario en el barco (perdón por el chiste…), con personajes que sabremos que sobrevivirán junto a otros que huelen un poco a fiambre; tenemos a un Faraday en plan taxista (aquí me ahorro el chiste porque es muy malo y además implica a cantantes fallecidos), loco por salir de la isla ante la gran amenaza que parece ser The Orchid; tenemos a Kate y Sayid prisioneros, un clásico de las season finale; tenemos a Jack codo a codo con Sawyer, lo que personalmente me encanta; tenemos al mejor Ben a punto de liarla (en realidad va a por un billete destino Túnez); y, por Jacob, tenemos al fin el momento, largamente esperado, en que los Oceanic Six se enfrentan a su pasado más reciente, a la mentira del rescate del vuelo 815. Lo único malo es que nos quedan quince largos días para degustar el postre

Además…

  • ¿Quién está en la parte trasera del helicóptero, además de los O6? Se admiten apuestas… ¿Abbadon? [click para ver imagen]

Relación con la sexta temporada

Prestar excesiva atención a detalles sin importancia es un vicio muy común en Lost. La de veces que habremos teorizado o discutido sobre temas absurdos… En fin, There's No Place Like Home coloca las fichas en un cubilete y lo agita. De aquellas, no nos explicábamos cómo iban a llegar los Oceanic Six al barco de rescate, aunque todavía faltaba un capítulo doble para comprobarlo. En una situación parecida nos encontramos en la actualidad, ya que no sabemos cómo la historia de Locke, Ben, Ilana y Lapidus del presente puede entrar en contacto con la de Jack, Sawyer y el resto de Dharma Boys.

Poco que decir referente a la sexta temporada. Si acaso, recuperar la idea que los Others, en tiempos difíciles, se protegen en el famoso Templo del que sólo hemos visto algunas pinceladas. En esa antigua construcción tienen lugar fenómenos inexplicables (juicios, apariciones, milagrosas curaciones) y podría convertirse en un escenario importante de la sexta temporada.

Aprovecho para comentar la sensación, cada vez más insistente, de que Jughead no llegó a explotar. Desarrollaré esta afirmación en el siguiente Flashes Before the Incident, en el que una luz cegadora, similar a la del final de la quinta temporada, desplaza la Isla y transporta a los losties a un peligroso viaje temporal.

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review Lost: There’s No Place Like Home (I)
Valoración

Categorías: Lost Perdidos Reviews Series Etiquetas: , , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »