Review Lost: The Hunting Party (2×11)

Review Lost: The Hunting Party (2x11)

Siempre me ha sorprendido como, a la hora de comparar las temporadas de la serie, los seguidores de Lost optan por vapulear a la segunda en favor del resto. Como digo, me llama bastante la atención porque, en varios aspectos, la considero muy superior a la primera. Pero en fin, por algo inventaron la diversidad de opiniones. Undécima jornada de la segunda tanda de episodios, que se dedica a desarrollar las premisas asentadas por la primera.

Resumen
El capítulo comienza con los Shephard trabajando codo con codo en un caso aparentemente imposible. Flashes Before the Incident ha alcanzado por fin esa etapa de la serie en la que la necesidad de reafirmar cada varios capítulos al doctor como protagonista se traducía en algún que otro flashback sin demasiada sustancia. Teniendo en cuenta esta premisa, lo mejor que podemos hacer es pasar a la trama isleña, considerablemente más interesante: en The Swan, escenario por excelencia de la segunda temporada, un desesperado Michael entona a Jack un ensayado recital sobre sus derechos y obligaciones como padre. Temeroso de no resultar lo suficiente convincente, dramatiza aun más su discurso encerrando a Jack a punta de pistola en la cámara que días después se convertirá en la residencia del genial Henry Gale, donde ya se encontraba Locke.

Waaaaaa[...]aaaaalt!Waaaaaa[…]aaaaalt!

Por suerte (aunque John probablemente lo achacaría al destino), Kate y Sawyer no tardan en aparecer y poner fin al incómodo cautiverio que estaban viviendo doctor y cajero. Se improvisa una alocada expedición para encontrar a Michael, que desemboca en la segunda aparición del entrañable Tom, quien les dedica a quemarropa uno de los monólogos más estremecedores de toda la serie. Jack, como es natural, no da su brazo a torcer. Pero claro… doña Freckles, que no había sido invitada a la fiesta de cacería, hizo gala una vez más de su problemática iniciativa y decidió actuar por su cuenta, teniendo esto como resultado que terminase siendo utilizada como rehén por los Otros para arrebatarles las armas a Jack y compañía y remitirles a su lado de la línea. Antes de la despedida, Sawyer le promete a Tom que las cosas no van a quedar así. Habría de esperar 36 capítulos para ver su particular venganza hecha realidad.

Relación con la sexta temporada
Al final del capítulo, Jack le plantea a Ana Lucía la posibilidad de entrenar un ejército para hacer frente al acoso de los Otros. Y aunque este propósito con el paso de los capítulos se archivase en el cajón de tareas pendientes, el dato es bastante interesante, ya que esta es una de las primeras ocasiones en las que se presenta la posibilidad de una guerra. Hoy por hoy, este evento es mucho más tangible que durante la segunda temporada, pero no por eso sabemos demasiado de él. Presumiblemente tendrá lugar durante la sexta temporada, y los bandos combatientes serán los partidarios de Jacob frente a los de AntiJacob. Hablando en términos ajedrecísticos, que a la hora de construir metáforas son más útiles que una navaja suiza, se podría decir que tenemos preparado el tablero, y algunas de las piezas (reyes, peones) ya están colocadas en sus respectivas casillas. Sin embargo, aún hay muchas otras (losties, Widmore, Eloise…) que o bien ya han elegido bando y los espectadores no somos conscientes de ellos, o bien aun deben decantarse por uno de ellos. Y es más que probable que esta clasificación sea uno de los puntos cruciales de la sexta.

¿Hacemos un ejército?¿Hacemos un ejército?

Mejor escena/ frase
Sin desestimar la desgarradora afirmación que Sarah le espeta a Jack al final del flashback (“Tú siempre necesitarás algo que arreglar“), o la pregunta que el doctor le formula a Ana Lucía antes de que la palabra “Lost” se estrelle contra la pantalla (“¿Cuánto tardaríamos en entrenar un ejército?“), personalmente creo que es el mencionado monólogo de Tom el que se merece el galardón de mejor frase:

Dime: si vas a casa de un hombre por primera vez, ¿te quitas los zapatos, pones los pies encima de la mesa, entras en la cocina, comes cosas que no te pertenecen, y abres habitaciones donde no tienes derecho a entrar? Alguien mucho más listo que nosotros dijo “desde los albores de nuestra especie, el hombre ha sentido curiosidad”. Sabes qué más se dice de la curiosidad, ¿verdad, Jack? Esta no es vuestra isla. Esta es nuestra isla. Y la única razón por la que vivís en ella es porque nosotros os dejamos.

Curiosidades
La frase a la que Tom hace referencia durante su discurso (“desde los albores de nuestra especie…”), citando a alguien que según él es más inteligente que cualquiera de los presentes, fue pronunciada por Alvar Hanso en 1967 durante su discurso en el Consejo de las Naciones Unidas, como se puede ver en el sitio web de la Fundación Hanso.


Categorías: Sin categoría
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »