Review Lost: Meet Kevin Johnson

Review Lost: Meet Kevin Johnson

Meet Kevin Johnson. Bien, pues ya conocemos un poco más a Kevin Johnson, principalmente porque ya conocíamos a su alter-ego, Michael Dawson. 4×08, capítulo de flashbacks, de guiños y, sí, de muertes. Glups… Vamos a ello.

Actualización: Añadimos nuevos datos referentes al Flashes Before the Incident (Post publicado el 21 de marzo de 2008)

Para empezar, el momento Previously nos ha llevado muy lejos en el tiempo, a escenas incluso de la primera temporada. El capítulo en sí empieza con unos planos devastadores: Aaron, Claire… Rousseau, Karl, Alex… Hurley, Sawyer… Ben… Desde luego, la llegada del Sr. Linus a la superficie de Villa-Otros no ha sido plato de gusto para nadie, está claro que lo preferían en el sótano. ¿Quién falta en esta apacible reunión? Locke. John llega con Miles (y éste sin granada en la boca) para presentarlo como el nuevo malo de la película; gran movimiento, pues, el de Ben sacando información a la luz. Parece estar diciendo “confiad en mí, que ahora sí os cuento cositas…” Y, por mucho que la información sea cierta, yo sigo sin fiarme un pelo de él… Cosa que no parecen compartir ni Rousseau, ni Karl, ni Alex, que atienden a las razones de Ben cuando éste les sugiere que emigren dirección al templo. Algo que no resulta ser demasiada buena idea, pero vamos a dejar esto para el final. Por cierto: Miles tiene ciertos toques de Ben en la escena que protagoniza junto a Sawyer y Locke, puesto que los deja sin argumentos…

El templo, también marcado con el símbolo DharmaEl templo, también marcado con el símbolo Dharma

En el carguero, vemos a la pareja Sayid-Desmond durmiendo apaciblemente hasta que empieza a sonar una alarma. Apuesto a que Desmond se despierta pensando que tiene que pulsar el botón… En cubierta se ha armado la marimorena y es un buen momento (qué profesional es Sayid, narices…) para cruzar dos palabras con Michael-Kevin. “¿Qué haces aquí?”, pregunta el iraquí. “He venido a morir“, le contesta. Pam… Vayamos al flashback de Michael (nunca serás Kevin Johnson, tío…) para intentar entender qué está pasando.

En el flashback vemos a un Michael solo, bastante dejado de la mano de Dios, sin Walt y con ganas de irse al otro barrio. Intenta suicidarse, pero el trompazo que se pega con el coche parece no ser suficiente. ¿Por qué esa obsesión con quitarse la vida? Pues muy fácil: haber matado a dos personas a sangre fría no es algo que pueda digerirse así como así. Por lo que se nos da a entender, Michael confiesa su crimen a Walt, lo que provoca que padre e hijo se separen, conduciendo a aquél al suicidio. El niño vive con su abuela materna, que no sabe de qué va la película. Su hijo y su nieto deberían estar muertos, pero aparecen dos meses después, sanos y salvos.

Pero lo dicho, lo del suicidio no puede ser. Michael se despierta en un hospital y se nos da una primera muestra de ese estado de tormento en el que vive: en lugar de una enfermera, se le aparece Libby. Mil aplausos por esta escena, y por el guiño que supone que la rubia se nos presente cargada de mantas. A ver, póntelas ahí, un poco a la altura de la barriga… perfecto, no te muevas, que disparo…

Libby, qué mal rollito...Libby, qué mal rollito…

Más guiños: decido a poner fin a su vida, Michael se hace con una pistola y bastante balas a cambio de… ¡el reloj de Jin! De modo que el Rolex acaba en una casa de empeño. Armada, Michael se esconde en un callejón dispuesto a dispararse cuando aparece… ¡Tom! Mr. Friendly en persona se nos revela como otro de los Otros con carta blanca para salir de la isla. Su misión es convencer a Michael para que se embarque en el carguero de Widmore y se cepille a toda la tripulación. Los argumentos de Tom son sencillos: a) nunca lograrás suicidarte porque la Isla no te dejará, b) ya mataste a dos personas, no dejes que el resto de tu grupo muera.

“Por los viejos tiempo, Michael”

No sé si son argumentos convincentes, pero cuando poco después Michael descubre en la tele que alguien está falseando el accidente del Oceanic 815, se decide a colaborar con los Otros. Más guiños: vemos a Tom en un apartamento con otro hombre en actitud íntima, de manera que ahora sabemos por qué le dijo a Kate en el 3×01 que no era “su tipo”. El último guiño vendrá con Michael, ahora ya Kevin Johnson, en el carguero. Vemos como alguien le ha hecho llegar una caja que contiene un doble fondo con un mecanismo explosivo. Nada más fácil que una bomba para mandar a freír espárragos a toda una tripulación… El mecanismo consiste en introducir un código y apretar el botón execute. ¿Os suena?

Por cierto: Kevin Johnson se cruza en el Kahana con toda la fauna que ya conocemos: Naomi, Lapidus, Miles… pero ni rastro de Faraday o Charlotte. ¿Será por algún motivo en especial?

Todo esto que estamos repasando es lo que Kevin-Michael le está contando a Sayid. Nada más acabar, el iraquí decide jugársela y lo canta todo en presencia del capitán Gault: éste es un espía, tiene de Kevin Johnson lo que yo de Rodolfo Chikilicuatre y nos va a matar a todos. Quizá, Sayid, no haya sido brillante confiar tanta información a alguien que trabaja para el siempre simpático Charles Widmore

Resumiendo: la mayor parte del capítulo se centra en los quehaceres de Michael en el breve periodo que va desde su llegada a la civilización hasta su embarque en el carguero. Sabemos que se siente muy culpable por lo que hizo, que no se ve con Walt, que nadie sabe que es un superviviente del 815, que su madre tampoco está al corriente de lo que pasó con Ana Lucia y Libby, y que está dispuesto a lo que sea por redimirse. Ésta es la historia de Kevin Johson…

La isla no te dejará, tío...La isla no te dejará, tío…

Cerramos con la parte final del capítulo. Ya hemos dicho que la idea de irse al templo, viniendo de Ben, no parecía ser precisamente el mejor plan. Aún así, Rousseau, Alex y Karl se fían de la recomendación de Ben y escapan de la Locke-tadura. Mal. Muy mal. ¿Acaso no habéis visto como Ben rabiaba por dentro al ver a Karl coger por la cintura a Alex? Sea como sea, el Sr. Linus parece realmente preocupado por el bienestar de su hija, de modo que eso de tener novio, viviendo en la isla en que viven y a las edades que tiene la pareja, no acaba de ser buena idea. ¿Solución? Fuera novio. Y de paso, fuera Rousseau. Al principio me parecía irreal que la francesa acatase los consejos de Ben, pero bien es cierto que el amor de madre la ciega

Una vez en la selva, Karl y Rousseau caen abatidos por disparos de origen desconocido. Alex, por el momento, sigue viva tras rendirse al grito de “¡Soy su hija!”. Esto nos confirma que, de alguna manera, Ben se comunica con su gente, o que al menos estos lo vigilan y están informados de lo que pasa en Villa Otros. Se confirma también que Ben no tiene miedo a infiltrarse, como ya demostró en la segunda temporada.

Mi impresión es que tanto el episodio en general como el cliffhanger en particular han sido discretos, supongo que fruto de una huelga de guionistas que ha roto el esquema narrativo previsto. Y a vosotros, ¿qué os ha parecido?

Rousseau y Karl, KORousseau y Karl, KO

Relación con la sexta temporada

Muy poquito que sacar en claro de un episodio que prácticamente transcurre en formato flashback y sobre un personaje cuya historia parece del todo finiquitada. Michael está redimido de sus pecados, de matar a dos personas (por mucho que fuera para salvar a su hijo) a sangre fría. Bueno, eso suponiendo que sea posible redimirse de tal acto, claro… Así que casi nada de lo visto aquí nos puede aportar pistas de cara a la sexta.

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