Review Last Resort: Skeleton Crew

Parece que las buenas sensaciones que nos invadieron en el capítulo de la semana pasada, se mantienen en Skeleton Crew. La tensión mantenida, el desarrollo de la trama, el crecimiento de personajes…  no sólo continúan, sino que mejoran. Después de buscar mil y una formas de derrocar al Capitán Chaplin, la administración ha optado finalmente por viajar a Santa Marina y negociar los términos de la rendición. Mientras Grace se estrena como Capitana del Colorado rumbo a reparar una batería averiada en el sonar que les separa de la jauría de navíos que espera al otro lado. Aunque tarde, coged aire ¡nos sumergimos!

A la orilla de la playa, atabiados con sus mejor galas, nuestros marineros esperan inquietos la llegada del enemigo a su territorio, el Secretario de Defensa y la asesora de la Casa Blanca Amanda Straugh, acompañados por el Almirante Shepard. Comienza el combate. El primer asalto deja de ser metafórico para volverse real cuando se menciona a Jeffrey, el hijo del Capitán. La oferta ofrecida es cargo por traición, los altos mandos deberán presentarse ante un tribunal militar y la tripulación cumplir siete años en una prisión federal. La oferta deseada por Chaplin, un juicio civil y público y amnistía para sus hombres. Dos posiciones en principio irreconciliables. Y que dependen directamente del tiempo que pueda comprarles la teniente Shepard a bordo del submarino, donde la situación no es mejor.

King, que sirve tanto para un roto como para un descosido, se encuentra a metros de profundidad reparando la batería y alertando a nuestro viejo conocido Illinois de su posición. Mientras el segundo asalto en la superfície se basa en sembrar la desconfianza entre Chaplin y Kendal, apelando al buen juicio de este último. Pero como ya vieramos en Voluntold, la relación entre los SEALS y el ataque a Paquistán no ha pasado desapercibida, y sirve al Capitán para noquear a sus adversarios y conseguir el mejor de los pactos posibles. Pero como la serie no puede terminar en el capítulo cinco, ni los problemas resolverse con tanta facilidad, la oferta expira antes de llegar a firmarla. El Illinois tiene a tiro a Grace y a sus hombres dando ventaja a Curry, que no duda en utilizarla para acabar de una vez por todas con el problema, ordenando disparar a matar.

Como en muchas historias y películas, su error es centrarse en el enemigo visible y ningunear al enemigo que pasa desapercibido, que es el que suele decantar la balanza de la victoria. En este caso no es otro que el Almirante Shepard, que al ver peligrar la vida de su hija, actúa como padre coraje y se lía a tiros con todos ellos, matando a la asesora e hiriendo a Curry. He de reconocer que no esperaba que la reacción llegara tan lejos, incluso he gritado de la sorpresa con el disparo a Straugh. La masacre concede a Grace unos segundos vitales para ser la primera en disparar y poder así esconderse trar la explosión en los escombros, esquivando los torpedos contrarios. Rematando la faena con un ultimatum a la altura del de su Capitán en el piloto. Sabía que no me equivocaba con las buenas sensaciones que personaje y actriz me han trasmitido desde el piloto. Un emocionante momento, que le hace  ganarse el respeto de su némesis particular, el cada vez menos malo contramastre Prosser.

Otro personaje que ya nos advirtió en el episodio anterior que no prentendía ser lo que aparenta, es la señora Kendal. Que no solo es capaz de cambiar el tono y gritar enfrente de una cámara estremeciendo al espectador, sino que bajo esa apariencia de rubia inocente esconde una mujer que sabe como sujetar un arma y detectar rápidamente una trampa del Gobierno. Se agradece. En las anteriores reviews hemos hablado de ella conjuntamente con Kylie por ser las dos mujeres relevantes para la historia en el continente, pues bien, no íbamos muy desecaminados puesto que a partir de ahora no solo se encuentran en el mismo lugar, sino también en el mismo bando. Ambas se han unido contra su enemigo común, un Gobierno corrupto que trata de destruir lo que más quieren: su trabajo y su matrimonio, respectivamente.

Last Resort es una montaña rusa, comenzó como promesa de la temporada, descendió a los infiernos de audiencia y decepción, y desde la semana pasada no deja de remontar en la calidad de los capítulos. Así que cada semana me repito hasta aburrir diciendo que nos encontramos ante el mejor capítulo hasta el momento, pero es que en esta tendencia creciente, es la verdad. No se puede decir otra cosa. Rematamos pues el mejor capítulo hasta el momento nuevamente con el soldado King, que tras encontrarse al borde de la muerte, ha hecho las delicias de los románticos de la sala con este beso a Tani.


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