Review House: Twenty Vicodin

House ha vuelto. Pero no sigue en una playa paradisíaca como le dejamos al final de la séptima temporada. Está en la cárcel por lo que le hizo a Cuddy, destrozar su salón. Parece una idiotez que haya acabado entre rejas por esa tonteria, pero House siempre se las arregla para acabar peor de lo que está.  Han pasado ocho meses desde que ingresó en la cárcel, ¿queréis saber lo que le pasa en Twenty Vicodin?

El capítulo comienza con House en un consejo disciplinar de la prisión, al parecer, nuestro querido doctor es tan rebelde fuera como dentro de la cárcel. El consejo consigue que House se porte bien el resto de tiempo que le queda para que le den la condicional, sólo le faltan 5 días. ¡Y vaya 5 días! Los voy a titular: House en Fox River.

El lunes vemos como House está completamente integrado en la cárcel, todo el mundo le conoce. En la hora de las medicinas conocemos al jefe de la banda que controla ese zona de la prisión, su nombre es Abru… digo Mendelson, es nazi y le pide dos de las cuatro vicodinas que le dan a House. Nuestro querido doctor en vez de amedrentarse, darle lo que quiere e irse se permite hacer bromas con él e incluso diciéndole a Mendelson que es judío, un judío negro gay para ser más exactos. Al subir a su celda, el Enfermo del capítulo le pide ayuda a House pero este le dice que es equivoca de departamento y que se vaya a la enfermería.

House es conocido pero no querido, los demás presos sabiendo que se va el viernes le empiezan a robar sus cosas porque saben que no puede hacer nada para impedirlo porque eso implicaría que tendría que pelearse y no se podría ir fuera de la cárcel. El trabajo de House en la prisión es de limpiador, al llegar a la enfermería discute con la doctora sobre que le pasa al Enfermo, nuestro querido doctor defiende que es Lupus y con ese pensamiento se va de la sala.

El único amigo que tiene en la cárcel es un señor mayor con el que habla y juega al ajedrez, es su Charles Westmorland particular aunque le falte el gato y el bigote, le advierte que no juegue a enfrentar a los presos por sus cosas para poder seguir teniéndolas él porque puede meterle en problemas.

El martes y el miércoles, el asunto del Enfermo y la propia situación de House se complican, Medelson descubre que House se va el próximo viernes y que para entonces tiene que darle 20 vicodinas, por no decirle que se va y porque la tasa aumenta cuando un preso está apunto de irse. Mientras tanto, House y la doctora a cargo del caso de la semana discuten sobre que le pasa al enfermo, empieza a haber más confianza entre los dos. El doctor pide ayuda al C-Note de la cárcel, que es nada más ni nada menos que el actor de Steve Urkel, pero al día siguiente este le dice que no puede ayudarle a conseguir vicodina porque el jefe nazi y sus matones la han acaparado toda y no querría cabrearles. House se queda sin bastón (se lo quita Mendelson) como apremio para que consiga todas las vicodinas antes del viernes.

El jueves, House no ve posible conseguir las veinte vicodinas para el viernes, sólo sobrevive con al día y el dolor de la pierna cada vez es peor.  House genera un incendio en un baño y aprovechando la confusión coge las vicodinas que necesita en el despacho de la doctora. Más tarde, el enfermo va a visitarle a la celda y le da un fallo respiratorio, House le salva utilizando un boli cuchillo de su amigo Westmorland sin bigotes ni gato. Nuestro querido doctor se queda toda la noche en vela pensando en los posibles sintomas del enfermo y para pensar necesita vicodina, se toma cinco de las veinte que tenía guardadas.

El viernes, al despertar, en un ataque de locura o valentía tira todas las vicodinas restantes. No le gustan los chantajes, llama al guardia para que le lleve a la zona segura de prisión para su último día en ella; en el trayecto ve un café caliente y de repente se le enciende la bombilla. Vuelve tras sus pasos a la enfermería y le dice a los doctores que es mastocitosis generada por el calor, pero no es demostrable a no ser que vuelva a tener otro fallo respiratorio y para ello hay que darle cinco aspirinas. El doctor jefe se niega y al ver que House lo intenta por si mismo le expulsa para siempre de la enfermería.

La doctora al verle irse le pregunta que cuantas vicodinas le faltan, que no es tonta y que se ha dado cuenta. House le dice que veinte y ella se los da. En la zona central de la prisión, donde se sientan y comen todos los presos está Mendelson y su grupo, House va hacia ellos, el nazi le dice que hace bien en doblar la rodilla y darle lo que pide, House lanza todas las vicodinas al aire y al caer al suelo todos los presos se vuelven locos. Mendelson se propone a matar a House y pide a unos de sus gigantes que lo mate, cuando está apunto de hacerlo, el compañero psicópata de House le salva.

El plan de House era volver a la enfermería para poder darle las cinco aspirinas al enfermo, House casi lo consigue y la doctora termina el trabajo. Al doctor lo manda a máxima seguridad dios sabe cuanto tiempo. Con la bandeja de la comida le envían una nota… House estaba en lo cierto.

Esta season premiere me habría parecido un borrón y cuenta nueva de House M.D. si no fuera porque en los carteles promocionales salen Taub, Chase, Foreman y Wilson. Es un capítulo para enganchar a gente nueva, prácticamente no hay referencia alguna a lo ocurrido anteriormente y los viejos disfrutaran de un House adicto a la vicodina, mordaz y tan listo como antaño. Bienvenido de nuevo doctor House.

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