Review House: The Choice

Review House: The Choice

Madre del amor hermoso. Estamos ya muy cerca del final de la temporada y se está cocinando a fuego lento, lentico, en su propio jugo. Yo era de los que estaba tremendamente decepcionado con el nuevo rumbo de la serie, ciertamente, creo que como la gran mayoría. Si hasta ahora no hubiera visto nada de la serie y ahora mismo me dijeran: “tienes que ver House, que es una gran serie”. Yo vería uno de los capítulos de la sexta y seguramente escupiría a aquel que me la recomendó. No por nada personal, sino que, por desconocimiento, encontraría una serie divertida pero no entendería de la misa la mitad, al mismo tiempo. Pero como este no es el caso, llegados a este punto y ya que me he zampado cinco temporadas completas más lo que llevamos de ésta, quiero saber a dónde nos quieren llevar estos guionistas que tan en ascuas nos han tenido tanto tiempo. Y este episodio promete dar un vuelco a todo lo que creíamos hasta ahora y nos preparan un fin de fiesta de aúpa.

Desde el principio, House ha sido un tipo carismático, inteligente, con grandes dotes para la deducción además de ser un cabronazo capaz de soltarte en la cara las mayores borderías que se le ocurriesen. Desgraciadamente esto ya no es así y ha perdido gran parte de su atractivo. No quiero decir que ya no sea divertido pero le falta ese puntito hiriente que lo convertía en un azote para todo el hospital. Tampoco utiliza ya los procedimientos agresivos y peligrosos que ponían a Cuddy en un brete cada vez que el cojo pasaba por su despacho.

El nuevo equipo no sólo es competente sino que además es cauto y proclive a pasarse más tiempo divagando que actuando. Esta temporada nos hemos olvidado de unas de las máximas que regían esta serie: nadie cambia. Por lo menos en lo esencial. Y House ha sido el primero que ha cambiado su forma de actuar. Desde ese “Broken” que tanto gustó, la evolución de House ha sido nefasta. ¿Es posible que todo tenga una explicación satisfactoria y que, finalmente, se cumpla esa máxima de la que estoy hablando? Este capítulo avanza por dónde van a ir los tiros así que comencemos a desgranar la review como es debido.

Otra copa para 13Otra copa para 13

Principalmente tenemos el caso médico que nos habla de una pareja que está a punto de casarse y cuando al novio le toca decir el tan temido “sí quiero” se queda sin habla y le da un colapso. La otra de las tramas incluye a Wilson, que en su felicidad absoluta, quiere que House también disfrute y le arregla citas con el resto del equipo para que salga y se divierta.

Al comienzo del episodio nos relatan un feliz acontecimiento: una boda. Sin embargo la celebración se trunca cuando al novio le da un síncope y se queda sin voz en el altar. Rápidamente es trasladado al hospital. En urgencias, House sospecha que está mintiendo y con un solo pinchazo hace que le vuelva a la voz al novio. Demasiado fácil. Entonces al darle el alta, no consigue alejarse cuatro pasos del hospital y vuelve a recaer. House ordena como tantas otras veces que revisen tanto su apartamento como su antigua casa. Allí conocen al ex compañero de piso de Ted, Cotter, que resulta ser el antiguo novio. El paciente, tras negarlo con la boca pequeña, termina cediendo y reconoce que hubo contactos pero que él es heterosexual. Tras numerosas pruebas y un interrogatorio al estilo 13, el equipo determina que Ted se internó en un campamento para curar su homosexualidad y fue tratado con terapias de choque muy al estilo de La Naranja Mecanica.

No soy gay, de verdadNo soy gay, de verdad

La prometida de Ted se huele algo raro y no tarda en preguntar a la doctora Hadley al respecto, pero ella evade la respuesta con vaguedades e insta a la chica a que pregunte a su novio. Ella pregunta, pero Ted no suelta prenda. La visita del ex novio de Ted aclara bastante las ideas de la prometida, que descubre lo que se está cociendo con su novio. El paciente reconoce que cometió errores en el pasado pero ahora la quiere. Ella le cree con reservas. Siguen haciéndole pruebas para determinar qué le pasa y llegan a confrontar a prometida y ex novio porque Ted se desmaya cada vez que se recuesta en la cama y cuando está tumbado recobra la consciencia. Entonces le dan a elegir entre una inyección en el pene o que elija entre dos revistas porno: una gay y otra hetero para comprobar empíricamente si le gustan los hombres o las mujeres. El estúpido Ted elige la inyección.

Todo va bien hasta que el paciente empieza a lactar como una recién parida. House resuelve el caso en un santiamén cuando comprende que el problema que sufre Ted es una malformación de nacimiento en la base del cráneo que le acarrea todos sus síntomas. Como conclusión, cada uno hace su elección, mientras Ted decidió ser heterosexual contra viento y marea, su novia toma la determinación de acabar la relación porque cree que él aún siente algo por su ex. Como dice House cuando descubre lo que le pasa a Ted: la sabiduría está en saber lo que puedes cambiar y aquello con lo que naciste. Y probablemente él se lo tome más a pecho que nadie.

Más fiesta para HouseMás fiesta para House

House tiene que lidiar durante todo el episodio con las salidas que le prepara Wilson con los miembros del equipo. Al comienzo House amanece borracho en la cama del niño pequeño de los vecinos, por suerte el niño aún dormía con su madre. La policía lo lleva a su casa. Ante esto, su amigo James le prepara una serie de salidas nocturnas empezando por Taub, al que el cojo acepta su invitación y después deja con un palmo de narices. Lo cual no es difícil, por lo abultado de su napia. Además, House, por su parte, se la juega a Taub al enterarse de que le está siendo infiel a su mujer, aunque el pequeño saltamontes lo niegue por activa y por pasiva ante los demás.

Después es 13 la que lo invita a un bar de lesbianas y una vez allí conversan animadamente toda la noche, incluso les invitan a unas copas. Les llega el turno a Chase y Foreman, que se lo llevan a un karaoke y sacan su lado más bochornoso para hacernos pasar el mejor rato en años. Se divierte e incluso brindan por Wilson, ya que la bebida corre de su cuenta. Me da la impresión de que sinceramente House se divierte y trata como un buen amigo a sus empleados. Este puede ser el comienzo de una hermosa amistad con todos ellos. Menos con Taub que aunque le agradece haberle metido en el embrollo de las clases de modelado, le regala un servilletero pero él lo rechaza.

Por último, la bomba del episodio llega cuando le toca el turno a Cuddy de salir con House. Él se pregunta si también ha sido cosa de Wilson y la jefa contesta que sólo es ella preguntándole si quiere comer algo. Cuando House la rechaza, Cuddy le dice que quiere ser su amiga y House responde que es divertido porque es lo último que él quiere que sean. Cuddy se queda sin palabras y se va. Por fin comprendemos que House, abatido y con dolores en su pierna, se ha dado definitivamente a la bebida porque no es capaz de hacer que Cuddy deje a Lucas y se enamore de él. Una nueva adicción se aproxima y conllevará problemas.

Contigo no, bichoContigo no, bicho

Los demás miembros del equipo han ido dejando pinceladas a lo largo del capítulo, pero sin destacarse demasiado. Tanto Chase como Foreman, e incluso 13, han saciado poco las ganas de ahondar en sus personajes, pero lo poco que han sacado a relucir siempre es interesante. Mención aparte merece la escena en la que House se echa la leche del paciente, cuando éste empieza a lactar, en el café y todos, con una mezcla de asco y sorpresa, pretenden seguir conversando para evitar que se la beba mientras observan como el cojo se lleva la taza a la boca 4 o 5 veces sin llegar a beber al final. Muy divertido y algo desagradable.

Por fin se han terminado sentando las bases de lo que será el fin de temporada. Durante un par de días he pensado si este sería un final ilusionante o un completo desastre, puesto que la adicción al alcohol en un principio no me hacía mucha gracia. Pero pensándolo fríamente, es posible que sea una estratagema de House para conmover a Cuddy, si finalmente es así me sentiré satisfecho porque sería algo digno del propio House. Sin embargo, aún todo puede pasar en lo que resta de temporada y no tardaremos en tener respuestas a nuestros interrogantes.


Categorías: Series
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