Review House: Help Me

Review House: Help Me

Y hasta aquí llegamos. Se acabó lo que se daba. C'est fini. Siempre es difícil, cuando se llevan tantas temporadas a la espalda, satisfacer a una audiencia ávida de emociones que esperan encontrar una sorpresa detrás de cada línea de guión. Sino que se lo pregunten a los guionistas de Los Serrano, que sudaron tinta. Ahí está machotes, daros un aplauso. Quiero puntualizar que, aunque la temporada en general no ha sido todo lo brillante que cabía esperar, esta recta final de temporada ha estado a un muy buen nivel. Estos son los momentos para finiquitar tramas abiertas, aclarar misterios sin resolver y solucionar relaciones complicadas. Y este capítulo no podía ser menos. El fin de fiestas que nos han preparado promete ser apoteósico. Por tanto, y sin más prolegómenos, vayamos al meollo que ya me pica la impaciencia.

House. Un personaje extraordinario. No cabe duda. Psicológicamente atormentado y físicamente dolorido. Una personalidad curtida por el dolor físico. Endurecido por él hasta el punto de recluirlo en su propia inteligencia, fuera del alcance de los sentimientos humanos. Durante este año hemos sido testigos de cómo se rompía poco a poco su coraza en un intento de empatizar con su alrededor para conseguir, de esta manera, ser un poco más feliz. Sin embargo, llegados a este punto, no ha conseguido más que sentirse aún más miserable y continuar solo. La terapia ha resultado un engaño y ahora no tiene un clavo ardiendo al que agarrarse. Está cayendo en un agujero al que no se le ve fondo.

Así da comienzo esta season finale. Algo ha sucedido, pero no sabemos qué es. Los planos detalle sólo nos dan pequeñas pistas de un House magullado y sucio. No tardan los guionistas en ponernos en antecedentes, concretamente ocho horas antes. El hospital bulle de actividad no sabemos muy bien por qué. House se dirige al despacho de Cuddy con un sobre en sus manos que resulta ser el libro del que nos hablaron en el episodio anterior, aquel que había escrito el bisabuelo de Cuddy. La directora dice que se ha caído una grúa en el centro de Trenton y ha derrumbado un edificio en su caída. A House no le importa y le ofrece el regalo. Cuddy acepta el libro sin demasiado entusiasmo y evadiendo con prisa las preguntas del cojo para encaminarse al lugar del accidente. Cuando llegan hasta el sitio del desplome asistimos a una horripilante escena en la que todo se vuelve ruina, cascotes y polvo.

Los heridos se cuentan por decenas y hay que tratar sus heridas con rapidez en un ambiente de caos y destrucción. Mientras los bomberos se afanan en la búsqueda de supervivientes entre los escombros, los doctores y el personal sanitario reconocen a los heridos, entre ellos el causante del accidente, el operario de la grúa, que al parecer dice haberse dormido después de ingerir una gran cantidad de cafeína, lo cual hace imposible que pudiera haberse dormido. Todo apunta a un problema previo a causa del cual se ha desmayado. House ve un caso en ciernes y pretende escapar de la escena del accidente. Cuddy, evidentemente, lo disuade porque lo necesitan para diagnosticar a los demás heridos. De mala gana, House, accede no sin antes decirle a Foreman que secuestre una ambulancia y lleve al de la grúa al hospital para que lo diagnostique el equipo. En esas estamos cuando House llama a Wilson porque sospecha que algo pasa con Cuddy y su relación con Lucas. House cree que la reacción de Cuddy cuando recibió el libro, se quedó sin habla por un segundo, indica que estaba ocultando algo o que, probablemente, no quería aceptar un regalo por algo que no iba a hacer, entiéndase que no iba a compartir piso con Lucas. Esas son las sospechas de House cuando escucha unos golpecitos en una tubería que parecen provenir de entre los escombros. Rápidamente se personan bomberos y médicos para buscar a un posible superviviente, pero tras unos minutos en que no se vuelven a escuchar golpes descartan que pueda haber alguien ahí.

Tan cabezota como siempre, House se interna bajo los escombros para investigar y, tras un susto de muerte, da con una superviviente que se encuentra con una pierna atorada bajo una viga pero sin otra herida de consideración. La pobre accidentada se llama Hanna y está obsesionada con el regalo de su marido, evidentemente, por el shock producido por el derrumbe. House sale a pedir ayuda y, de paso, hace el diferencial sobre el operario de la grúa con su equipo, que están ocupados en urgencias. Les encarga que hagan pruebas y vuelve con Hanna para evaluar su estado.

Héroe HouseHéroe House

La despacha rápido a la manera tradicional, sin mucha simpatía, y sale para interrogar a Cuddy. No es un buen momento pero, ante la insistencia del cojo, no le queda más remedio que admitir que se ha prometido con Lucas la noche anterior y por eso está contrariada con el regalo. House piensa que no quiso decírselo para no deprimirlo más de lo que está y ella se excusa diciendo que simplemente se quedó sin palabras y estaba demasiado distraída con lo del accidente de la grúa. Y como sabía que tenía que acudir al lugar del accidente no lleva el anillo de compromiso. Otro varapalo para House por si no fuesen ya suficientes. Sin embargo, no hay tiempo para lamentaciones, hay heridos que atender.

Por un lado, el operario de la grúa sufre un nuevo síntoma, le sangran la nariz y los lacrimales. Por otro, la pobre Hanna se debate entre perder una pierna o perder la vida. Oponiéndose a las recomendaciones del jefe de bomberos y de la propia Cuddy, House consigue que se posponga la amputación, pese al síndrome por aplastamiento, para dar tiempo de intentar liberarla y le promete a Hanna que no permitirá que le corten la pierna.

Una situación traumáticaUna situación traumática

El equipo llama a su jefe para informarle de los nuevos síntomas del operario de la grúa y aparece, por fin, la doctora Hadley en el diferencial, diciendo que llega tarde porque estaba en rehabilitación. Suena a excusa. Tras el debate medico, House llega a la conclusión de que deberá volver al hospital para poder salvar la vida del otro paciente, pero un ataque de pánico de Hanna lo hace volver. Fastidiado por la idea de quedarse junto a Hanna bajo los escombros, no tarda en enternecerse cuando ella le dice que lo necesita a su lado y él, en un gesto de empatía y benevolencia, le deja su teléfono para que pueda hablar con su marido, admitiendo que es un gesto estúpido que va a causar que la tensión de Hanna aumente pero que, igualmente, es un gesto gentil por su parte.

Incluso Hanna consigue que, a pesar de sus reticencias, House rece por ella. Cuando ella le confiesa que hasta ese momento creía que si hacía cosas buenas le pasarían cosas buenas y él, que antes no creía en ello en absoluto y que recientemente lo estuvo probando, ahora no está seguro de qué creer. Ese es el meollo de la temporada así que retened fuertemente este concepto. No tardan en llegar los bomberos para intentar rescatar a la herida levantando la viga que le aprisiona la pierna.

En el hospital, mientras Taub y 13 le realizan pruebas al otro paciente, el pequeño doctor interroga a su compañera por su ausencia anterior intentando sonsacarle si tiene algún problema pero ella se muestra dura, como si no pasara nada. Algo nos hace sospechar que Remy no está tan bien como nos quiere hacer pensar.

Volvemos a House y Hanna, a la que están intentando rescatar colocando bolsas de aire bajo la viga para levantarla. La tarea se vuelve arriesgada cuando provocan un nuevo desprendimiento sobre sus cabezas al comenzar a hinchar las bolsas de aire. Ahora, malherido y magullado, House tiene que salir para que le curen sus rasguños mientras que Hanna desesperada lucha por su vida.

Cuddy, al rescateCuddy, al rescate

Cuddy le cura las heridas mientras que él, abatido, no puede evitar lamentarse echando tierra sobre los demás. Los bomberos le informan que ya no se puede intentar un rescate para salvar la pierna de la paciente y tienen que amputársela para poder salvarle la vida. Cuddy es la primera en apoyar esta idea, con la cabeza fría, a lo que House se muestra totalmente en contra, en parte por su promesa a la paciente y porque de alguna manera ha creado un vinculo con ella que le hace pensar emocionalmente. Se apega a la negación sin atender a razones porque se siente conectado al problema de la paciente puesto que él también tuvo que elegir por su pierna. Cuddy le pide al bombero que los deje hablar un minuto a solas y es entonces cuando la conversación se torna directa y personal. Cuddy le acusa de oponerse a ella por motivos de despecho y él, desafiante, le replica que no sea tan narcisista, que no todo gira en torno suyo. Ella lo remata diciéndole que no lo quiere y que lo acepte. Y él aún la ataca con más fuerza a lo que Cuddy, cansada de tantos reproches, le exhorta una sarta de verdades a la cara y lo acusa de querer que los demás sean infelices para que, de esta manera, él no sea tan infeliz. Es entonces cuando le pregunta que a qué esta tan aferrado como para querer perder la vida por salvar la pierna de Hanna y le dice que, a él, no le sirvió nada más que para ser un miserable. Siendo realmente dura, Cuddy, le explica que todos a su alrededor están intentando avanzar y continuar con su vida pero él, House no tiene nada. Le pide que, si aún le queda algo de decencia, no le impida que aconseje a la paciente que les deje amputarle la pierna. House queda rotundamente abatido.

Cuddy intenta por todos los medios convencer a Hanna pero ésta se resiste a ceder. Sólo la presencia de House y su sincera exposición de cómo le quedó así la pierna, incluyendo la descripción de su actual estado de miseria, consiguen convencerla con la esperanza de que aún le queda vida por delante. Aún sin la pierna. Cuddy, que sabe lo doloroso que le resulta a House haber confesado y aceptado su situación, se conmueve visiblemente. Y proceden a amputar la pierna de la herida entre desgarradores gritos de dolor. Unos gritos que, por vez primera desde que veo House, me pusieron la piel de gallina. Una vez liberada, la meten en una ambulancia rumbo al hospital junto al marido, que en ese momento llegaba al lugar del accidente.

Desgraciadamente durante el trayecto, una embolia inesperada acaba con la vida de la paciente sin que ni House ni nadie puedan hacer nada para evitarlo. Totalmente destrozado moralmente cuando llegan al hospital, House se encara con Foreman porque, aunque sabía que no podía hacer nada, no quita que se sienta fatal por no haber podido salvarle la vida después de haberse implicado tanto con ella. Foreman sólo intenta reconfortarle y lo que consigue su compasión es hacerle sentir peor y por ello lo aparta de su lado aunque su empleado insiste en que no debería estar solo en esos momentos. Completamente derrotado se encamina a su casa.

House se queda soloHouse se queda solo

La doctora Hadley, en la penumbra del despacho de House, deja un sobre encima del escritorio y aparece Taub que se pregunta qué es el sobre. Ella dice que sólo necesita un poco de tiempo libre. Él interroga preocupado qué le pasa y que si está bien. Ella contesta que obviamente no esta bien y, sin más, se marcha.

Por fin llegamos a lo que nos anunciaban los detalles del principio del episodio. House llega a su casa, sucio, magullado y psicológicamente destrozado por todo lo ocurrido. Va directo al baño. Se agarra al espejo y tiene un flash con la cara de Hanna. Lo que desencadena su rabia y estampa el espejo contra la bañera. Entonces descubrimos lo que estaba buscando: un par de botes de vicodina. No puede más, está exhausto. Aún se resiste un poco a tomarlas con el dolor en el corazón de haber aguantado tanto sufrimiento para ahora volver a las drogas como única escapatoria posible. Sin embargo algo le impide tomarlas: Cuddy.

Aparece la directora en su casa. House piensa que mandada por Foreman, pero no es así. Le pregunta si se va a abalanzar sobre él para que no tome las píldoras y ella le dice que no, que es su decisión si quiere dejar las drogas y que tampoco ha venido a gritarle. Él le dice que entonces no sabe a que ha venido. Y ella comienza a decirle que es por Lucas. Él la interrumpe con ideas como que se ha casado en secreto o que está embarazada pero ella rápidamente aclara que lo ha dejado con él.

Por fin, lo que muchos esperaban con ansias desmedidas: Cuddy le confiesa que aunque ha intentado en todo momento avanzar y seguir adelante pero en lo único que pensaba era en él. House quiere saber si confía en que podrá curarse él mismo, a lo que ella responde que no lo sabe. Cuddy reconoce que lo quiere a pesar de todo lo malo que tiene House. Incluso a pesar de que éste confiese que es la persona más jodida de este mundo. Y ambos se funden en un beso apasionado. House, aún desconfiado, pregunta que como sabe que no está alucinando y ella le responde que si ha tomado la vicodina. Al ver las pastillas todavía en su mano House responde que no y las arroja al suelo. Un final feliz y emocionante que seguro ha hecho disfrutar a todos los espectadores.

Final felizFinal feliz

Y hasta aquí llegó la sexta temporada de House con un final feliz que muchos esperaban y que, personalmente, me resistía a creer. No obstante y tras muchos devaneos, la pareja por fin está unida y el, tan esperado, Huddy es ya una realidad, ¿O tal vez no? Sinceramente aún me inclino a creer que este final tan emotivo pueda ser un producto de la vicodina porque, aunque nos han hecho creer que no la ha tomado en ningún momento, ya en otras ocasiones han pretendido engañarnos con formulas como éstas y creo que deberemos esperar a la séptima temporada para creer a pies juntillas que lo ocurrido en este episodio no es producto de la mente destrozada de House salteada de opiaceos. Sí, ya se que a me tacharéis de paranoico pero me guardo mis reservas por lo que pueda pasar…

Como colofón a esta magnífica season finale he de apuntar que se ha resuelto de una manera que deja contentos a los seguidores de la serie abriendo, además, una vieja trama que será importante la próxima temporada: el huntington de la doctora Hadley.

Por mi parte quiero agradecer a todos los que han elegido la sección de House en Todoseries para mantenerse al tanto de lo que ocurría con su serie preferida y os invito a permanecer en nuestra página visionando reviews de otras series de igual calado. Sin nada más que añadir, me despido hasta la próxima temporada y espero que sea, al menos, tan emocionante como ésta. Y nos deje, si cabe, mejor sabor de boca…

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