Review Homeland: I’ll fly Away

Brody está de malas con su hija. A Brody, posiblemente, su mujer le acabe mandando al sofá. Brody está en un jaleo terrorista internacional y presionado por los servicios secretos, y a lo mejor, tiene una querida. Si eso no es como para desquiciarse, no sé qué más hará falta. Por su lado Carrie, ha recuperado su trabajo pero tampoco parece que le tenga demasiado cariño su jefe, y es que quedar por encima de tus superiores te granjea enemistades. Y a todo esto, un ataque por venir y nosotros sin saberlo. Pues así se inicia, más o menos, el episodio 8 de Homeland, en el que, digo yo, toca volver a correr… pero cualquiera sabe. Hasta que terminemos de digerirlo, puedes ir pasando a opinar.

Episodio 2×08: I’ll fly away
Fecha de emisión: 18 de noviembre

Efectivamente, Brody empieza el capítulo en una situación desquiciante. Jessica gritando, con una cita con una terrorista internacional y la CIA metida, literalmente, hasta la cocina de su casa. La presión de Jessica es enorme, tan enorme como lo que empieza a parecer, su estupidez, porque el momento,  “dile a la CIA que se aparte, que se trata de tu hija” es posiblemente una de las frases más idiotas que ha dicho nunca. De resultado vemos un Brody en una situación más propia de Carrie, acurrucado en el pasillo y llorando. Sin embargo, el tesón de Carrie es el que saca adelante la operación.

La cita con Roya es interesante en muchos sentidos. En primer lugar, y más evidente, por la “dimisión” simultánea que hace Brody, porque ese “I have done” se lo dice tanto a la periodista como a la CIA. En segundo lugar, por la espera de Roya, porque, como bien dice Carrie, su espera pese a la evidente sospecha que debe suponer ese retraso, muestra lo que necesitan al sargento para lo que sea que tienen en mente. Por otro lado, la cara de aprensión de Roya me ratifica en que esta dependencia que tienen pasa por la colaboración que Brody tiene con la CIA. Es decir, la reacción histérica de Brody hace que Roya se ponga a suplicarle calma. A mi parecer, la reacción no puede ser sorprendente con lo que teóricamente sabe Roya. Brody es una persona que está rehaciendo su vida al que le piden un mayor protagonismo en un ataque, y esto, lógicamente, no debería ser una sorpresa. Sin embargo, Roya le persigue, y poco menos que le suplica calma, y es que me da la sensación de que la gente de Nazir está tan interesada como la CIA en que siga este doble juego.

La crisis y huida de Brody provoca que Carrie se lance al rescate. Se vuelven a manifestar las diferencias entre Carrie y Quinn, dado que éste quiere liquidar la operación y ella continuarla. De resultas de esta incursión y de la desaparición posterior de la pareja, Saul y Estes tienen una bronca en la que el segundo muestra lo que siempre le ha preocupado más: su propio culo carrera. Tal es el enfado, y tan inquietante la reacción de Carrie, que a Saul no le queda más remedio que, por primera vez, agachar las orejas. Y no es el único, el propio Brody está más que sorprendido de que no le hayan detenido, o lo que fueran a hacer con él. . Si hay un momento en el que Carrie se ha parecido a Jack Bauer en la historia de Homeland, ha sido en este episodio por empujar, con todas sus fuerzas una operación en la que cree, incluso saltándose todos los límites profesionales y personales.

El motel representa el momento más bajo de Brody, con su despedida de la libertad, y el más desesperado de Carrie. De hecho, tal es la desesperación y la entrega de Carrie que pone, toda la carne en el asador (por usar una delicada metáfora) con lo que creo que es una finalidad: ofrecerle a Brody un futuro. La verdad es que todo el motel ha tenido un enorme paralelismo estético y argumental con el mítico The Weekend. La intimidad entre ambos, el refugio interior e incluso el diálogo en el porche son casi idénticos al del fin de semana. Pero esto creo que llega más allá, y es que, al igual que en la primera temporada Brody usa medias verdades para despistar a Carrie, creo que en este caso, ocurre igual, pero que es ella la que engatusa al marine.

Y es que, cada vez más, estoy convencido de que no hay amor de Carrie hacia Brody. Primero porque, como bien dice Saul, podría haber ido a cualquier sitio, y pese a ello va a un sitio donde Saul la puede encontrar (brillante) y estando a disposición de que la graben. El diálogo con Saul pone sobre la mesa de nuevo la duda de si hay amor o no, y de la relación directa con la estabilidad mental de  la agente. Como bien dice Carrie esa desconfianza duele más que las miradas de Quinn (bueno, más bien que del resto del equipo). Momento hilarante el de todos escuchando lo que pasa en la habitación con cara de circunstancias, especialmente la de Saul. A mi me da la sensación de que el principal interés de Carrie es el de desbaratar el ataque, y, si no es el odio hacia Nicholas (que le ha hecho auténticas perrerías) al menos, mantenerse distanciada de él. Todo lo que ocurre es que le ofrece a Brody un futuro con lo único de lo que puede responder ante él, que es su relación personal. Si le hubiera ofrecido redención con  la CIA, o con su familia, él no se lo habría creído, pero esto, si.

El plan parece funcionar cuando llama a Roya y le pide disculpas. La jugada de la terrorista-periodista, que nos anticipa al desmontar el móvil, es la de consultar, pero yo no creo que sea tanto de si readmitirle o no, sino de cómo hacerlo, y es que creo de que es muy consciente de que el marine es imprescindible. Es decir, tiene un hombre que aparenta haberse quebrado, que retoma “milagrosamente” la fe en la causa, y que, posiblemente, sepa que está pinchado, así que tiene que ver de qué manera reincorporarle en el ataque sin que eso suponga poner en riesgo su operación. Todo esto le da credibilidad a Carrie delante de Quinn, y es que hay cita.

El diálogo en el coche entre secuaces de Nazir es muy bueno. Las preguntas de Roya me parecen más orientadas a poner nervioso y desconcertar a Brody que a saber lo que ha hecho, dado que me parece que lo da por descontado, y la prueba evidente es que le desmonta el móvil. Creo que esta es la prueba evidente de que no sólo saben que es  un infiltrado, sino que saben donde están los micros, y que está en seguimiento. Y lo hacen tan bien, que parándose en un claro desmontan completamente el seguimiento. Cuando se lo han propuesto han liberado a Brody del dispositivo,  así que creo que no solo lo sabían, sino que, además, han dejado a la CIA mirar lo que les interesaba… Dicho de otro modo, amigos de la conspiración: todo lo que hayamos descubierto gracias a los diálogos entre Brody y Roya (incluido el enigmático “ten muy feliz a Walden”) debe revisarse de nuevo.

La brillante jugada anti vigilancia de Roya y “el Nuevo” me hace dudar un poco de mi teoría Carrie-no-quiere-a-Brody. Y es que, por segunda vez, Carrie se salta todos los protocolos para, primero, ver bien, y luego acercarse. Lo que me hace dudar es que si Carrie siempre parece haber hecho todo por mantener la trampa a Nazir, en este caso, es ella la que quiere reventarlo. Es decir, cuando se ha tratado de estar cerca de Brody todo es por mantener la operación, mientras que ahora, que se expone a Brody quiere cargarse el dispositivo. ¿o es que se cree que con la detención de Roya y “el nuevo” será lo máximo? Lo dudo.

Por su lado, Dana se ha ido a casa de Mike donde ha dormido, ha meditado, y ha reposicionado al “marine pagafantas” de nuevo a ojos de su madre.  Lo más gordo que ha hecho, y poco ha tardado, es chivarse de que Carrie se junta con su padre, lo que Jessica no perdonará (ya sabéis, el asesinato de un amigo si, pero mentir sobre con quién trabajas no se puede perdonar), así que, como si fuera Marty Mcfly, el sargento Brody empieza a borrarse de la foto de la familia Brody. Dana, que cree que Mike es un tio con ética (eso que no sabe que está intentando acusar a su padre de asesinato para trajinarse a su madre), le toma como inspiración para ir a ver a la hija de su víctima.

El resultado de la visita es muy sorprendente para Dana, que debía esperar algún tipo de redención o de incitación a la entrega policial, pero, realmente, lo que logra es un calladita estás más guapa. Cuando dijeron los Walden que Estes se había encargado del tema, evidentemente hablaban de esto. Y ahí está el asunto, Dana ha descubierto que lo que ella quiere hacer no lo va a poder hacer, básicamente, porque no le conviene a nadie. ¿Le servirá esto para retomar su relación con Finn? Eso espero, porque de momento es de lo más interesante de esta subtrama, que a veces se hace un poco cuesta arriba, pero que, seguramente, nos llevará a algo relacionado con el comportamiento de Brody al final de la temporada. Todo está listo para que, de nuevo, Jess, retome su carrera política, aunque con un poco de cara de sufrimiento.

 

Y vamos a la célebre última escena del episodio: el retorno de Nazir, hoy de paisano en lugar de su versión talibán. Recordemos que Abu Nazir sólo ha hablado con Brody en momentos de duda del sargento, y de su posible lealtad a la causa y la continuidad a ella. Casi que podríamos pensar que Abu Nazir está como motivador de Brody de manera casi exclusiva, dado que no parece necesitar darle él personalmente las instrucciones operativas. Sin embargo, no creo que haya ido al centro del enemigo y además renunciar a su barba solo para darle una palmadita en la espalda. De hecho, el tema barba puede ser señal de que va a quedarse un tiempo por la zona. Creo que Nazir tiene que estar en EEUU para el ataque.

Mi teoría es que Nazir le dirá a Brody que sabe que está con la CIA y que puede colaborar con ellos sin romper su acuerdo con la CIA de alguna manera, aunque no sé cómo podrían convencerle de que lo haga. Si no, me resultaría raro que Brody viera todo este despliegue sin plantearse ni siquiera que sus compañeros lo saben… Quedan cuatro capítulos y esto se pone a acelerar otra vez.

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