Review Homeland: Crossfire

Pues si, después de este capítulo, ya sólo quedan tres de esta primera temporada de Homeland, y algunos misterios se van resolviendo. Sin embargo, pese a que parece que el punto de partida de la serie se aclara a lo largo de este episodio, la totalidad de la trama y, sobre todo el futuro de los personajes, sigue siendo una emocionante incógnita. En Crossfire hemos encontrado muchas respuestas, pero seguimos queriendo saber más… y si quieres, lo comentamos después del salto.

¡Ya está la review! Para que luego digan que somos lentos…

Bueno, como poco, y después del 1×08, ya no queda ninguna duda de que, al menos inicialmente, el Sargento Brody es un terrorista infiltrado. Hombre de confianza de Abu Nazir y, a mi parecer, es la base de un plan del que sólo sabemos que afectará al actual vicepresidente de los EEUU y candidato a la presidencia y… muy poquito más. También parece que ha quedado claro que la decisión de Brody es voluntaria, o al menos, no es fruto de la coacción sobre su familia. Aún así, creo que no está todo dicho, no sólo por no saber qué es realmente lo que tienen planeado Brody y Abu Nazir, sino también, porque Brody empieza a mostrar dudas.

Acabamos el pasado episodio con Brody muy enfadado con el contacto de Walker y suyo. Ahora sabemos (o al menos yo sé) que esta persona es diplomática (aunque el hecho de que enfocaran dos veces la placa de la matrícula indicaba que era algo relevante) y diciendo que se acabó. La respuesta, entendemos que al día siguiente, es que no sólo que recibe una “invitación” de Abu Nazir, sino que, además, lo hace de una manera bastante “dolorosa”. El caso es que pese a que parezca que Brody es “voluntario”, Abu Nazir le ha mandado un mensaje claro acerca de que el hecho de no ser rehén suyo no le garantiza estar a salvo de él.

A raíz de la convalecencia de Brody y de la posterior video-conferencia hemos recibido dos informaciones más que importante: el primer flashback cronológico (o al menos datado) de toda la serie, y la identidad del Issa con el que sueña Brody. Hemos descubierto que Abu Nazir dejó a manos del marine el cuidado de su hijo, y que a raíz de esto se entabla una gran amistad entre ambas partes.  Si bien es cierto que Abu Nazir le da una explicación un tanto complaciente (acerca de su honor y lealtad al país), la verdad es que este salto se da CINCO años después del cautiverio y de que Brody se convirtiera al Islam. En verdad parece un riesgo más que controlado. Por otro lado, vemos que Brody utiliza, para ganarse la confianza de Issa, establecer una cierta complicidad con él. Una de las cosas más fascinantes de esta serie es cómo los guionistas juegan con el público igual que los personajes juegan entre ellos. Han mostrado como Brody usa esa complicidad igual (y sin darse cuenta) que lo hace Abu Nazir con él y, quién sabe, con Saul y nosotros mismos.

La historia de Brody con Issa es bonita y dramática. Es terrible pensar que Brody está más apegado y muestra más química con Issa que con sus propios hijos. E incluso parece que tiene más interés en ganarse la amistad  del chaval que la de su hijo menor. Aún así, la confianza supone la base para la conversión de Brody en un traidor. Sin querer entrar en complicaciones políticas (este no es el foro) lo cierto es que el enfoque de la muerte de escudos humanos en bombardeos es un tema que ha levantado grandes debates tanto a raíz de las guerras de Irak y Afganistán, como en Israel, lugar original de la serie, y en el que sería más que interesante saber cómo cayó este tema entre el público (esto es un llamamiento, por si alguien sabe de dónde sacar datos). La verdad es que la relación directa entre 24 y Homeland suponen un enfoque valiente y atípico para el género en EEUU, que lo acerca más a Syriana que a cualquier película de espías y terroristas. Sea una estrategia o una apuesta de Abu Nazir (cubrir objetivos militares con escudos humanos), lo que convierte al buen sargento en un “enemigo de su país” es la conciencia que le deja el cadáver de un chaval y el tratamiento que hace el Vicepresidente (y posible objetivo de Brody) de las imágenes de la escuela. Esa muerte hace que sea el voluntario que ha sido hasta el capítulo ocho, y que, posiblemente, le impulse a dar la señal que le reclama Abu Nazir: aceptar la oferta del Vicepresidente. Este personaje ha sido presentado a lo largo de la serie como ex-director de la CIA (del que Estes busca el apoyo), candidato presidencial y jefe de Gaines.

Por el lado de Walker, tenemos una historia con poquitas novedades: que se va a probar su rifle, que mata a un posible testigo (porque asume que está siendo objetivo de la “caza al hombre”) y que parece que, lo que tenga que hacer, está listo. Sin embargo, lo más importante de Walker es lo que le dice Abu Nazir a Nicholas: que es una ayuda. Sea lo que sea lo que esté planeado, el posible tiro al Marine One por parte de Walker no es el plato fuerte (y ya de por sí es muy fuerte), a lo que nos deja: ¿Es una cortina de humo? ¿Es un complemento? ¿Está Abu Nazir engañando a Brody, y es él el que tiene un papel secundario? ¿Sabe Walker algo de Brody y de sus posibles planes? ¿Cómo se convirtió Walker en terrorista? Lo que es bastante probable es que Walker no tenga un futuro muy halagüeño y que, a lo mejor, el silencio o el trabajo de Brody dependa de que muera, por lo que, a fin de cuentas, será igual de responsable de su muerte (es una apuesta personal, no un spoiler).

Por el lado de Carrie, tenemos la búsqueda desesperada de la pista de Walker. Y esta búsqueda afianza un poco la idea sobre la que Abu Nazir ha reclutado a Brody: la muerte de inocentes y la complicidad del gobierno estadounidense para generar nuevos adeptos a la causa. Carrie una vez más cruza las líneas rojas y graba al responsable del FBI para poder presionarle, pero David Estes y Saul le paran. Es muy interesante cómo lo que por un lado parece lógico (no es el mejor momento para iniciar una guerra inter-agencias, y hasta Carrie lo acepta al no saltar definitivamente esa línea roja), es lo que Brody acaba viendo inaceptable. Una vez más, nos enseñan los dos lados de la moneda y, cada uno en su contexto, parece encajar sin chirriar éticamente demasiado. Sin embargo, Carrie hace un Hail Mary   que es una jugada desesperada, buscando que la mujer del Imam sea la que pase información sobre Walker (el detalle de dejar la tarjeta en la mesa indica claramente que la intención es que ella la viera), y resulta. Esta jugada le vale para encontrar la pista clave que le conduce al diplomático.

En el culebrón Saul de hoy hay dos cosas que destacar: ¿de dónde venía Saul cuando llega a su despacho y no responde a Carrie? Y luego lo que yo creo que es una broma de los guionistas conscientes del juego y la polémica que genera el personaje. Su plano tumbado sobre alfombras (Que muchos habrán pensado que es en una mezquita) y que está en su despacho. En cualquier caso, en su desagravio, hay que señalar que tiene una actitud muy positiva respecto a la investigación del diplomático… Y esto no acaba de descartar el hecho de que Saul sea una célula terrorista a parte que desconoce todo el entramado de Brody, porque…. amigos, ha faltado muy poquito para que Carrie y Saul se cruzaran con Brody.

El final del capítulo supone un impasse y el punto de partida de lo-que-sea-que-vaya-a-pasar. Por un lado, las explicaciones y argumentos de Abu Nazir no me han convencido y parece que a Brody tampoco. A parte de la explicación que le da a Jessica, la cara que pone al saber que ha llamado el Vicepresidente. Parece que ahora que sabemos que Brody estaba con Abu Nazir toda la cuestión se centrará en qué es lo que se prepara, si hay algún implicado más, y si, finalmente Brody se decide a seguir adelante o no.


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