Review HIMYM: The Autumn of Break-Ups

Llevamos mes y medio de octava temporada de How I met your mother y si hay algo que ha sido repetido hasta la saciedad ha sido la expresión The Autumn of Break-Ups, por lo que mi lógica me decía que un capítulo titulado así debía ser, por fuerza, algo para recordar. Efectivamente, lo ha sido: posiblemente estemos hablando del peor episodio de la serie, al menos uno que puja fuerte en el top10 negativo. Como apoyo a esta idea, una reflexión: la trama de Barney fichando a un perro como wingman me parece genial, pero está tan pobremente tratada que casi me arrepiento de que la hayan usado… y aún así, pese a la mediocridad, la historia de Brover y Suitman ha sido, de largo, lo mejor de The Autumn of Break-Ups. ¿Seguimos?

Brover y Barney se conocen en una situación idéntica: despidiendo a un ligue de una noche en el portal de ella. El rubio, falto como está de apoyo ahora que campa soltero por Manhattan y que su wingman oficial lleva la luz de ocupado, no duda en fichar al perro, lo que da pie a unos cuantos buenos juegos de palabras (The bitches love him, He buries bones all day…) en presencia de Robin y Nick. Y aquí llega la primera de las tramas estúpidas: la frase pegadiza de Nick. Está a la altura en las neuras de Victoria o de la transformación de Marshall en un ente que casi echa por tierra siete años de excelencia. En serio, me ha dado tanta rabia Jason Segel en este episodio… ¿qué sentido tiene ponerlo a hacer el mono así? No, éste no es Marshall. Supongo que buscarles buenas historias a Padmallow desde la llegada de baby Marvin es difícil, pero con capítulos como éste en que el recién nacido es un virtual desparecido… ¿por qué no rescatar a los viejos Marshall y Lily? ¿Por qué fiarlo todo a una pseudo imitación de Oprah Winfrey adornada de gestitos y que no encaja en absoluto con el Marshall que conocemos? Eso por no hablar de Victoria…

Victoria ha sido durante mucho tiempo para muchos fans de la serie la novia favorita de Ted, por encima incluso de Robin. Aquella noche en que Ted fue Lando, en que tocaron el piano, en que ella desapareció… aquel primer beso en la pastelería… desde luego Victoria ha sido una de las grandes. Se fue con coherencia, para dejar paso a la canadiense, y volvió con coherencia también, para avisar a Ted de que propia Robin era el mayor peligro en su búsqueda de The One. Y sin embargo ella misma ha caído en la trampa que detectó: Robin ha roto, sin quererlo, la pareja Victoria-Ted. Obviamente, la cosa no se aguanta por ningún sitio, porque ya me dirás tú si vas a abandonar a tu casi-marido en el altar para volver con un ex que sabes que está loquito por otra ex a la que ve sin cesar. Si Victoria retoma la relación con Ted se supone que es porque el tema Robin está en su sitio; no es algo que se te ocurra de repente el día en que él hinca la rodilla en el suelo. No está mal, por cierto: otra petición de matrimonio fallida para Ted.

El caso es que ya tenemos a Victoria fuera (menuda despedida de mierda, con perdón), y con ella estamos al 66%: la stripper primero, la pastelera después, y ahora es turno del cocinero. La intrascendencia de Nick es casi un gag en sí mismo, así que no creo que haya grandes dramas en su salida de la serie: era el rival más débil de los tres. Es más, si no volviese a aparecer quizá nadie lo echaría de menos. Y dado el nulo tacto que tiene incluso la propia Robin con él, podría ser posible que ni siquiera ella se diese cuenta de su ausencia

Episodio flojo a rabiar, de esos que además te hacen pensar que la temporada está siendo peor de lo que en realidad es. Toparse con la serie en Neox, donde hace un par de días pesqué el genial Arrivederci, Fiero, es un punzante dolor que tampoco ayuda a la reconciliación. Para colmo, mi hipersensible piel se resiente cuando cazo gazapos, y en este capítulo había uno: Robin hace referencia al día en que se deshizo de sus perros (Stuff, 2×16, uno de los monumentos de la serie), y en concreto parece que descubre sin querer que su tía es lesbiana, y que la tal Maureen con la que vive no es su amiga, sino algo más. Pues bien, en el susodicho Stuff Maureen se llama Betty y Robin hace referencia a ella, en relación con su tía, como her lover, de modo que es plenamente consciente de la condición sexual de ambas. Chorradas, sí, pero a mí me fastidian.

Me quedo con un par de buenas bromas (el gag de los años de perro se veía venir, pero ha sido lo mejor del episodio, creo) y con la idea de que un perro es el wingman perfecto: atrae a las chicas, pero nunca te las quita. Por lo demás, tendré pesadillas con Marshall haciendo ese horrible gesto acompañado del chasquido de dedos

MVP de la semana: Brover. Con dos ladridos me ha conquistado más que el resto de personajes con sus guiones.

Nota del autor
1
Vuestra nota
Review HIMYM: The Autumn of Break-Ups
2 (40.3%) 133 votes

Categorías: How I met your mother Reviews Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »