Review HIMYM: Slapsgiving 2

Un 74% de vosotros (bueno, sólo de los que votasteis en el foro) considerasteis que los dos episodios anteriores de (The Rough Patch y The Playbook) fueron geniales. Personalmente, creo que sí lo fueron, sobre todo después de un discreto arranque de temporada. Tras la doble ración llegaba lo que prometía ser el postre: Slapsgiving 2: Revenge of the Slap. Un capítulo con este título no puede ser malo, y éste no lo ha sido, pero… me esperaba más. Suerte de un final apoteósico y de un Marshall en plena forma. El pavo está en el horno, la bofetada en el aire y la review encima de la mesa. ¿Gustas?

Como ya casi es tradición en How I met your mother, el Día de Acción de Gracias (algo tan americano que nunca he entendido, seguramente porque jamás me he molestado en preguntar) se celebra en los novenos capítulos de cada temporada: Belly Full of Turkey (1×09), Slapsgiving (3×09) y este Slapsgiving 2. Si no me falla la memoria ni la Wikipedia, en las temporadas pares no hemos visto Thanksgiving alguno… En cualquier caso, es gracioso que los guionistas se esmeren en cuadrar las cosas.

No hay una descripción disponibleSlap-what?

Thanksgiving, pues. Fiesta familiar donde las haya, y capítulo parcialmente dedicado a las familias. Básicamente a la de Lily, completamente disfuncional, aunque también vemos un poco la de Marshall, opuesta pero completamente disfuncional también… Conocemos por fin al señor Aldrin, padre de Lily, uno de los pocos progenitores que aún nos quedaban ocultos. Como el resto de sus compañeros, no podemos decir que sea el padre ideal. Repaso a los padres del quinteto en forma de examen sorpresa:

  • Los padres de Ted: Del tipo de persona que, por no discutir o no dar que hablar, oculta las cosas. Llevado al extremo, se llegaron a separar sin decírselo a Ted. Y si no recuerdo mal, tampoco le dijeron que la abuela había pasado a mejor vida… ¡suspendidos!
  • Los padres de Robin: A ella no la conocemos, y de él sabemos que no quería una niña, y que realmente nunca la acabó de querer… ¡suspendido!
  • Los padres de Barney: Si tu madre te dice que tu padre es el presentador de El Precio Justo sólo para que te calles… ¡suspendida!
  • Los padres de Marshall: Los vamos a aprobar, por mucho que atenten contra tu vida mediante partidos de BaskIceBall y ensaladas hipercalóricas…

A la madre de Lily seguimos sin conocerla, pero al padre ya le hemos echado el guante. Sí, es Chris Elliot (Algo pasa con Mary, Get a life). Y sí, suspende. Con un cero patatero. Piénsalo: como padre en la ficción tienes derecho a perderte el recital de danza de tu hija (sólo si al final de la película te das cuenta de que eres un sucio y triste hombre de negocios sin sentimientos y decides mandar a tu jefe a tomar viento fresco al tiempo que tu secretaria personal, con una sonrisa en la boca y bastante entrada en años, te ve salir de la oficina tirando el maletín y aflojándote el nudo de la corbata), pero nunca, nunca, jamás, le des unos bornes de batería. Ni la Esteban sería capaz de eso…

En fin, tampoco seguiremos más metiendo el dedo en la llaga de los padres disfuncionales. Ha quedado claro que el de Lily lo es, y que tiene un mínimo propósito de enmienda. Me han gustado varias cosas de la trama del padre, que por cierto se llama Mickey. Por ejemplo, que sea un friki de los juegos de mesa. ¡Igual que su yerno! La legendaria capacidad de Marshall para ganar en cualquier juego queda en el aire en este capítulo. ¿Quién gana la partida de Diseases? Maldita sea…

No hay una descripción disponibleHay miradas que matan, ya lo dicen

Marshall recupera su mejor tono en este capítulo. La trama de la bofetada, tan previsible como efectiva, es genial porque vuelve a él después de pasar por todos los personajes. Ese discursito que se pega cuando recupera el derecho a pegar a Barney es mágico… No lo es menos su flequillo: ¿os habéis fijado el meneo que se pega justo después de la slap? Volved a mirarlo, ¡cuánta energía! Buenísimo también el momento en que confiesa haber estado tomando algo con Mickey. “¿Cómo sabes tantas cosas?”, le pregunta Lily; “Lenguaje corporal…”, responde su marido. Awesome… Los son of a bitch de Lily están también entrando a formar parte de la leyenda de la serie. Difícilmente podrán ponerse a la altura de los de Sawyer en Lost, pero lo cierto es que a la profesora no le salen nada mal. Casi tanto como esa mirada asesina… ¡grande! La verdad es que el vecino que te roba el periódico para ir a… eso… merece una mirada asesina sin duda alguna.

¿Y Ted y Robin? Bastante apagadillos, aunque la canadiense me ha roto con ese “nunca he abofeteado a Barney… por encima de la cintura”. Decía un poco más arriba y en la entradilla que el capítulo me ha decepcionado un poquito, y que se hacía previsible; así ha sido en todo lo que ha rodeado a Ted y Robin, es decir, el cederse la slap mutuamente o pelearse por ella.

Me gustan esos momentos, muy propios de las sitcoms, en las que varios personajes están ante una situación generalmente incómoda, en la que no pasa nada, y cada uno tiene la cabeza en un sitio diferente. En este capítulo lo hemos podido comprobar justo después de la huida de Lily, cuando el resto están a mesa jugando a Diseases. Marshall está pendiente de su mujer, intentando que su suegro vaya a por ella; pero Mickey no está por la labor y lo único que quiere es que Ted tire de una vez; Mosby y Robin siguen discutiendo por la bofetada, mientras Barney degusta vino y se relame viendo cómo ha logrado sembrar la cizaña entre ellos. Barney ha tenido poco papel, pero ha estado genial con su juego psicológico. Sobre todo el que le ha hecho a Robin, acerca de su femineidad… Otra parte genial ha sido la escena con la familia de Marhsall. Esas manos de plástico, por favor…

No hay una descripción disponibleMágico Marhsall

En resumen: un capítulo al que el título le ha jugado una pequeña mala pasada. Vimos la primera bofetada en Slap Bet (2×09), sin lugar a dudas uno de los mejores episodios de la serie; recibimos la segunda en Stuff (2×16), que sólo por la palabra moist merece una estatua en el Olimpo de los Episodios; encajamos la tercera en Slapsgiving (3×09), capítulo que por el solo hecho de contener la canción You Just Got Slapped debería ser de obligado visionado al menos una vez al mes. Así que sí, para una cuarta slap me espera más. Aunque… tengo que confesar que la última escena, la del juego de mesa (precisamente con You Just Got Slapped versionada de fondo) y los niños y la abuela y las bofetadas y todo eso, me ha tirado de la silla. Qué grande es esta serie cuando se pone las pilas….

Para cerrar, el top 3: los mejores momentos del capítulo.
Selección totalmente personal que podéis (y debéis) criticar, alabar,
desmontar, siempre desde el respeto, en los comentarios:

  • Un punto… para Robin: “Do you really want to slap Barney so bad that you would lie about being in love with me?” Frase que me ha hecho especial gracia porque sí, una vez más, sonaba a una confesión amorosa de Ted sin pies ni cabeza… ¡qué bien jugado, guionistas!
  • Dos puntos… para Marshal: “Y entonces tu padre se puso a llorar…
  • Y los tres puntos… ya lo he dicho, para el magistral gag final. Repito: magistral…


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