Review HIMYM: Shelter island

¡Wow! Decíamos del anterior capítulo que había servido para retomar el camino adecuado, que How I met your mother volvía a estar entre las grandes después de un comienzo de temporada pelín raro. Este quinto capítulo no hace sino dar un paso de gigante hacia la consolidación, cada vez más clara, de HIMYM como una de las mejores comedias de la televisión actual. Con algunos toques melodramáticos incorporados, Shelter island nos ha hecho reír y emocionarnos. Va, un poquito, no lo neguéis…

Y es que el speech de Robin remueve a cualquiera… Permitidme que lo reproduzca más o menos íntegro, a partir de la traducción de los colegas de Subtitulos.es (¡gracias por vuestro curro semanal!):

No te cases. Mira, te estás apresurando en esto, parece que estás intentando saltar hasta el final del libro. Ted, eres el chico más romántico que conozco. Robaste un trombón azul para mí… ¡intentaste hacer que lloviera! Pero despues de todo eso… ¿así es como tu romántica aventura llega al final? Estas desapareciendo en la boda de otro, en la casa de otro, en la vida de otro, sin pensáterlo dos veces. Éste no es el extraordinario final que te merecías… Ése no es Ted Mosby…

Ufff…

Aún teniendo elementos tramposos, este capítulo es uno de los más redondos de How I met your mother. Digo tramposos porque el final Stella-Tony me lo parece, y mucho: no cuadra que ahora la rubia esté colada por su ex cuando todo apunta a que, pese a la bestial reticencia del principio, es evidente que Ted le gusta. Además, si hacemos caso a algunas pistas, como el número de años que Stella lleva sin mojar, parece evidente que hace mucho tiempo que lo dejó con Tony… ¿no es suficiente margen como para dejar de estar enamorada de alguien? Claro que al mismo tiempo puede ser un método para idealizar a esa persona…

Robin... trabajandoRobin… trabajando

En fin, dejémonos de teoría amorosa y contentémonos con que los guionistas nos dan una somera explicación del comportamiento de Stella a base de pistas que ella ha ido dejando por el camino durante el capítulo. Pistas que luego Ted recupera en una escena muy significativa (ésa en que se sienta en la cama y van apareciendo, consecutivamente, Marshall, Lily y Barney). Si os fijáis bien, cuando Stella está hablando con Ted sobre los ex, le pregunta que cómo puede estar seguro de no volver a sentir la “chispa” al ver a Robin. Stella usa la palabra inglesa sparkle. ¿Os suena? Exacto, Robin Sparkles

Y es que los guiños al pasado, cómo no, están a la orden del día, y también a la cultura popular: ahí van unos ejemplos sin necesidad de pensar mucho…

  • ¡Barney hace un trío! ¿Reclamará su cinturón, aquél que vimos en el 3×03?
  • Marhsall sigue siendo un as en el juego del zitch dog en el coche…
  • Delirante homenaje a la película Una mente maravillosa en la escena de Barney y la pizarra
  • Y para quien lo quiera interpretar así, guiño a Lost… ¡Namaste!

Por otro lado, y desmarcándome un poco de la línea del capítulo, insisto con mi particular batalla: Lily. Esta semana hemos tenido un poco más de ración de Lily, con gloriosas frases como la que le dirige a Ted al principio del episodio, “tú eras su boda en el instituto”, o el momento flashback y su “Wickity-wah, eeky, eeky, eeky, eeky whee…”

La no-bodaLa no-boda

En resumen… capítulo que nos quita de enmedio a Stella, por suerte o por desgracia. Tenía que ser así, de una forma abrupta, no cabía más alternativa. Robin mete de nuevo la cabeza en las quinielas, por mucho que sepamos que ella no es vuestra madre, para estar cerca de Ted. No es una declaración en toda regla, vale, pero se intuye que sigue habiendo algo entre ambos… Por su parte, Barney pierde una pelota de partido con Robin; realmente, era imposible que resistiera la tentación.

Para cerrar, el top 3: los mejores momentos del capítulo. Selección totalmente personal que podéis (y debéis) criticar, alabar, desmontar, siempre desde el respeto, en los comentarios:

  • Un punto… para los niños rubios con una envejecida Stella
  • Dos puntos… para la pincelada Marshall del capítulo; Stella lanza una pregunta al aire: “¿Sabéis cuando habéis soñado el día perfecto de tu boda desde que eras una niña pequeña?”, a lo que él responde que sí…
  • Y los tres puntos… para Barney, nuevamente, y su escena ante la pizarra al más puro estilo John Nash


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