Review HIMYM: Say cheese

Eres más lento que las “. Sí, la verdad es que sí, la review de este Say cheese se nos ha retrasado más de lo normal. Pero como no tuvimos capítulo la semana pasada ni lo tendremos tampoco ésta (¡a dieta hasta el día 12!), la cosa no es tan grave. Por cierto… ¿por qué los americanos dicen queso y nosotros patata?

Aaaaah, las fotos… Un mundo profundo en el que bucear, sin duda. Que alguien sea capaz de dar un paso al frente y afirmar que nunca ha discutido por una foto (“¿Quién es ése/ésa que se te acerca tanto?“), que nunca ha gritado por una foto (“¡Desetiquétame ahora mismo!“)… Era cuestión de tiempo atacar el rico universo de la fotografía y Say cheese se ha consagrado a ello. Quizá por culpa de las buenísimas sensaciones que nos dejó el capítulo anterior, Of course, lo cierto es que esta semana HIMYM ha cumplido y poco más. Y eso que la estructura del episodio es de las que me encantan: pocos escenarios y flashbacks constantes. ¿Cuál ha sido el problema? Supongo que la trama principal no daba para tanto, que ya hemos explorado demasiado las relaciones pasadas de Ted, y que por mucho que nos guiñen el ojo con los regresos de Karen o de Natalie, la cosa queda un poco descafeinada. Además, el ligue de turno, Amanda (¿o era Bertha?) tampoco ha sido muy jugoso que digamos… aunque le reconozco que confundir a Robin y Lori es gracioso.

Pero vayamos a lo bueno. El arranque me ha gustado porque era de esperar que Lily y Marshall fueran unos apasionados de los cumpleaños, unos adictos a las celebraciones a lo grande. Espero que sea el único día del año en que Lily no pare de repetir ese horrible ¡Yay!… Tras una breve mención a España, pasamos a la noche y a uno de los mejores gags del episodio: Marshall y su lazo. En seguida llega Ted y abrimos la caja de los truenos, mezclando durante los 20 minutos ex-novias y flashbacks. Y, paralelamente, aprovechando tanta foto, Robin y Barney se embarcan en una divertida trama: ella intenta sacar una foto mala de él.

La primera foto mala de BarneyLa primera foto mala de Barney

Evidentemente, la galería de poses de Barney son geniales. Sieeeeempre con ese gesto, hasta cuando iba a la escuela… awesome! A la canadiense le cuesta un mundo lograr la foto de arriba. Apuntemos: a Barney le hace estornudar el cilantro. Sí, cada vez que dan un detalle así de un personaje principal tiendo a pensar que lo usarán más adelante… mi manía persecutoria con la serie me preocupa. En resumen: la ex pareja pasa de puntillas por el capítulo. Lo que no quita que tengan sus momentazos. Me quedo con Barney votando por la Skank Lane, o con Robin reconociendo que su relación se está acabando (“estamos con el depósito vacío”, dice) pero aún así quejándose.

Por su parte, Marshall se dedica a intentar poner paz. Con juegos de mesa (su pasión por ellos llega hasta el punto de crear el Lil-ial Pursuit), con canciones impagables… lo intenta todo pero no puede evitar el choque Lily-Ted. Y al final será él quien eche a Amanda con una mirada copiada de su esposa. Buen capítulo de Marshall. Me quedo con dos frases: She called penguins lame (nuevamente aparecen los pingüinos, animales predilectos de Robin y Marshall) y My balls were blue! Geniales

¡Jajajaja! ¡El Marshall japonés lleva coleta!¡Jajajaja! ¡El Marshall japonés lleva coleta!

Así pues, Lily y Ted llevan más o menos el peso del capítulo. Con gags buenos, como la trama de París, y otros más flojetes, como lo de Slash. París ha supuesto volver a Karen (basta, por favor… ¡hasta Natalie te da mil vueltas!), así que prácticamente lo único bueno de este flashback es el momento tierno. Que Ted ya contara con Lily desde el primer día ha sido una manera muy buena de arreglar la trama de Amanda. Me gusta ese Ted integrador. Y, sobre todo, me gusta ese Ted hippioso de los días universitarios. Qué pelos…

Ted: muchos ligues y aún no ha encontrado a The One. ¿Alguien sería capaz de contar tooooodas las chicas que han pasado por su vida? Una de las mejores, sin duda, es Natalie. Me da que los guionistas van a seguir abusando de ella y que se convertirá, para siempre jamás, en La chica abandonada. ¡Ojalá la volvamos a ver!

Y ahora… análisis del 33 cumpleaños de Lily. Por lo visto, siguen jugando al divertido Nombra a esta zorra… y Ted sigue fallando, con lo atento que parecía este chico, ¿verdad? Además, la homenajeada lleva un vestido bastante pre-mamá. ¿Será que Padmallow van a ser padres? También me llama la atención que no haya ninguna pareja invitada… en Barney, e incluso en Robin, es normal. Pero si Ted viene solo es porque está soltero. No hay mother aún. ¡Un año más de serie!

Para cerrar, el top 3: los mejores momentos del capítulo. Selección totalmente personal que podéis (y debéis) criticar, alabar, desmontar, siempre desde el respeto, en los comentarios:

  • Un punto… para Barney: “La cámara me quiere, Robin. Más que quererme, la cámara me desea… la cámara quiere ponerse lencería bonita, coger un CD de Al Green, bajar las luces y hacer todo el trabajo mientras yo solo me tumbo con los ojos cerrados…” Sin comentarios.
  • Dos puntos… para Barney: “You seem really nice“, le dice a Lily en su tarjeta. “I meant every word“, añade…
  • Y los tres puntos… para Marshall, cuando ante una nueva llorera de otra ex de Ted, suelta: “Oh, shut up!¡Magia!
Eh, pues en esta foto Marshall sale bien...Eh, pues en esta foto Marshall sale bien…

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3
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