Review HIMYM: Of course

Bueeeeeno… por fin puede gritarlo: ¡qué grandísimo capítulo nos ha dado HIMYM esta semana! Me ha hecho reír, me ha pillado por sorpresa, ha tenido incluso escenas emotivas y lo que es mejor: la presencia de JLo no ha patinado, pero tampoco me ha encantado, condición necesaria para que no me haya preguntado a mí mismo varias veces Qué te está pasando… En fin, vamos a desgranar el capítulo como se merece, ¿no?

Empecemos por el principio. El arranque del capítulo es realmente bueno, y estamos en lo de siempre. Si sabes que el cameo de turno corre a cargo de Jennifer Lopez, y además sabes cosas sobre su personaje, el impacto es menor. Así que ya sabéis, niñas y niños, ojito con los spoilers. Aunque tengo que decir que yo lo sabía y me ha gustado igual… Su personaje no ha sido exagerado, no ha tenido más importancia de la que la trama requería por el mero hecho de ser una famosa de Hollywood (¿obviando el término actriz deliberadamente?) Lo mismo hicieron con Britney y Enriquito, aunque aquéllos, por ser personajes de más recorrido, fueron mejores cameos. En sí, me alegro de que Of course no vaya a ser recordado como el capítulo de JLo, sino como el mejor capítulo de la temporada hasta el momento. Espera, wait for itel capítulo que significó el inicio de la mejor etapa de How I met your mother. YES!

Canadian style... ¡mola!Canadian style… ¡mola!

Vale, pues tenemos que el capítulo no gira entorno a una trama recurrente en las vidas de los humanos pseudo-adultos, como venía siendo tradición en estas últimas semanas, sino que se centra en la propia mitología de la serie: las relaciones, puras y duras, y de fondo una de ellas en especial. La de Barney y Robin. Oh, sí, todos estamos de acuerdo en que la pareja Ted-Robin es brutal. Son los mejores, decididamente. Pero la Doble S, Stinson y Scherbatsky, tenía la magia del Quién te ha visto y quién te ve. Dos almas solitarias y devora-corazones, unidas por el amor más tontorrón posible. Dos tortolitos. Claro, tanto amor ha dejado mella en la canadiense. Barney, parece ser, está hecho de otra pasta, aunque al final demuestra tener también un poquito de alma… No es la primera vez que nos la enseñan: aún se me encoge el corazón cuando pienso en el final de la segunda temporada, cuando el Hombre de los Trajes voló de costa a costa (Nueva York-San Francisco-Nueva York) para avisar a Lily de que estaba perdiendo del todo a Marhsall.

La fuerza es poderosa en ti, joven Eriksen...La fuerza es poderosa en ti, joven Eriksen…

Uy, me estoy yendo mucho. ¡Foco! Cosas geniales del capítulo, así a bote pronto:

  • Marhsall sobre Don: “Es guapo, inteligente y divertido, cógelo antes de que alguien te lo quite”; Robin: “Espero que no hables de ti…”; Ted habla, con demasiado conocimiento de causa, de un libro “para ayudar a chicas solteras a encontrar marido”. Estos gags, poniendo en duda la masculinidad de los chicos, me encantan… lo que no quita, a su vez, que sean terriblemente crueles (y terriblemente graciosos) cuando demuestran tener la sensibilidad en la bajaespalda y cantan la canción Bangity Bang.
  • Barney ha estado especialmente en forma: sus caras cada vez son más gag, y no deja nunca de estampar su sello personal: “Su nombre deber ser Anita…” Mención aparte para esos constantes desafíos con que sazona su vida…
  • Nuevamente, la música es parte esencial de esta serie. Precisamente esos momentos desafío están muy bien respaldados por la música; pero también la presencia de Anita ha tenido buenos efectos sonoros detrás. Se lo curran mucho…
  • But, uhmmm… ¡brutal!
  • Mike es el nuevo Ranjit, verlo en casa de Anita ha sido genial…
  • La escena de Barney explicando su rollo con la monitora de Pilates es mágica… sobre todo el momento “Spoilers!” Un gag que habré visto repetido ocho o diez veces.
  • Muchas, o bastante, menciones a Star Wars. Siempre, siempre se agradecen… excepto vomitar dentro del casco. Si Mark Hamill y Carrie Fisher levantasen la cabeza…. espera, espera… ¿o están vivos?
  • A veces cometo el error de olvidar que la mejor pareja de la serie es la que forman Ted y Barney. Su escena en el bar es hasta demasiado surrealista para lo que acostumbra HIMYM, pero el detalle de discutir incluso el nombre de la cita (Super Date vs. Mega Date) me ha cautivado. La canción, ya digo, ha llegado a niveles dalinianos… mola porque Ted es un poco horterilla siempre: mini-golf, patinaje sobre hielo, ópera…
  • Los capítulos con constantes flashbacks son los mejores, la serie funciona genial de esa manera

Lo mejor de todo es que para nada recordaba, cuando Barney sale huyendo del bar, que él es quien cuenta la historia y que era obvio que se iba al río…

Capítulo redondo, de lo mejorcito de la quinta sin duda. Hemos visto a Ted y Marhsall en el piso de Barney (ahora ya lo han pisado todos) y hemos tenido a una Robin sorprendente (¿o no tanto?) que por fin se ha tirado a la piscina con Don. Sí, habemus Don, hagámosle hueco porque creo que será partícipe de este final de temporada. Hemos regresado a la pizca de romanticismo que engrandece esta serie, y hemos visto a un Barney en sus varios registros (no tiene muchos, pero todos son buenos), así como unas extrañas alianzas: Robin y Marshall para conquistar a Don, Ted y Barney para seducir a Anita… Lily, sí, ha estado un poco colgada, pero por algo es la ovejita negra de HIMYM. Mi pobre Aldrin

Cerramos. Y lo siento, pero esta semana los tres momentos son para Bang, bang, bang… un punto para Marhsall, dos para la entrada de Ted y tres para la de Barney. Steak sauce!

Bang, bang, bang...Bang, bang, bang…

Aún así, hay una escena que merece el bonus track. Hacía mucho tiempo que no me reía tanto:

LA mirada...LA mirada…


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