Review HIMYM: Cleaning house

Review HIMYM: Cleaning house

Hay un termómetro infalible para saber si un capítulo de me va a gustar: cojo las iniciales del título del capítulo, las escribo al revés, cuento su posición en el alfabeto, sumo los números… no, es broma. En realidad, sólo tengo que preguntarle a David qué le ha parecido a él. Si le gusta, a mí no, y viceversa. Así que cuando le dije qué tal el 6×02, y me respondió que mejor que la premiere, supe que Cleaning house no iba a estar en mi top personal. Y bingo

¡Disculpen el retraso!

Cleaning house ha sido uno de los capítulos de HIMYM más raros que recuerdo, principalmente por el rol de Barney durante los 20 minutos de rigor. Llamadme tradicional, pero me cuesta ver al rubio fuera de su entorno natural, que no es otro que el del principio del episodio (el llamado cold opening, la escena que va antes de los créditos), es decir, el de cazador de mujeres. Sí, Barney puede ser muchas cosas, pero principalmente es un cazador de mujeres, y nos divierte verlo en acción. Nos complace a veces saber que tiene corazón (y creo que el viaje a San Francisco para visitar a Lily es el ejemplo perfecto), pero básicamente no nos encanta sacarlo de la maceta y transplantarlo. El Barney de las historias imposibles, el Barney del What up?, el Barney sobradísimo que convence a todos de lo que no quieren hacer (como diría Peter Griffin… ¿cómo-cómo-cómo-cómo lo haces?), el Barney fuerte, ése es el que mola. En Cleaning house Barney es otro Barney, y a mí no me ha convencido. Supongo que el capítulo se parece bastante a The Stinsons, que tampoco fue santo de mi devoción…

Enfocar casi únicamente a un personaje durante todo el episodio siempre es peligroso. En este 6×02 apenas hemos tenido noticias de Padmallow (y van…), pese a que Marshall sigue gozando de grandes gags: el de los socios del bufete con Dolce & Gabanna & Pañales ha sido especialmente acertado… Pero más allá, poco rastro de la pareja oficial de la serie. Lily está que no está, ¡hagan algo inmediatamente, por favor! Tampoco Robin y Ted han tenido la mejor trama de sus vidas. Relleno puro, duro y flojo. Ni el slapstick del volantazo en el camión, con el consiguiente envío masivo del SMS, me ha provocado la risa. Eso sí, Ted es un gran Ted cuando habla de cine. Su frikismo cinematográfico es un buen recurso, y no sólo de Star Wars vive el hombre…

¡Danielsan!¡Danielsan!

Dentro de lo bueno del capítulo, destaco sin duda el retorno de James. Si no recuerdo mal, el hermanísimo ha aparecido únicamente en tres capítulos, pero ha dejado una gran huella en la serie. Es una muy buena versión de Barney, y en esta ocasión nos ha brindado su lado más humano. Bien por él, tanto por querer encontrar a su padre como por hacer que Barney abra los ojos. Aunque le ha costado, y mira que las mentiras maternas eran más que evidentes… Grande Loretta en su papel de madre sobreprotectora: su veloz mentira sobre Yourson ha sido magistral, por mucho que se haya caído con todo el equipo por culpa de la perspicacia de James. Y grande Barney cuando piensa que el error de su madre no es la mentira… ¡sino haber olvidado enviar la foto! El pobre escultor tuvo que trabajar de memoria

Qué grande el General Postman...Qué grande el General Postman…

Y hablando de mentiras, otra que me ha encantado: cuando Marshall le cuenta a Ted que encontrará una mujer, y se casará, y blablablá. Un buen guiño al McGuffin de la serie, y una muy buena química entre ambos personajes en esa escena. ¿Cuánto hace que Ted y Marshall no comparten aventuras, por cierto? ¡Metedlos ni que sea en el coche a jugar a zitch dog! En una serie que no tiene problemas a la hora de tirar de flashbacks deberían aprovechar más las opciones que eso abre, porque si bien en el presente quizá es complicado sacar tramas para ellos, el pasado es una mina.

Pese a todo, el capítulo es Barney-centric, y eso nunca puede ser malo del todo. El rubio tiene momentos mágicos, como cuando parece estar triste porque James sí ha dado con su padre y él no… y de repente exclama un glorioso Papaaaa! O cuando afirma que recibir una tarjeta por San Valentin era the second base of third grade. O lo de ¡Papá, mira qué rápido corro! O esto:

Guys, I'm black!Guys, I'm black!

Todos los gags sobre negros de Barney son geniales; en general, su fase de negación es genial. Me gusta, sin embargo, que al final reconozca la verdad, acepte la realidad tal y como es y le diga a su madre que sí tiene un padre, y se llama Loretta. Dime friki, pero estoy seguro que no soy el único que al oír el nombre Loretta en una conversación de géneros cambiados ha pensado en esto. Best movie ever

En resumen, un capítulo flojete que no evita que Barney tenga sus puntazos, que Ted me dé mejor pinta que nunca esta temporada (grande Karate Kid, grande esa mención a Dalí), y del que me quedo sin duda con el trabajo de los tres invitados: Ben Vereen como Sam Gibbs, Frances Conroy como Loretta Stinson y el gran Wayne Brady como James.

Y, aunque no haya top 3, sí os dejo un bonus-track, visto en nuestro magnífico foro (ah, ¿que todavía no te has registrado?); se trata de la extended version del dueto Gibbs al piano, con las interrupciones de Barney como artista invitado. ¡Magia!

Nota del autor
3
Vuestra nota
Review HIMYM: Cleaning house
Valoración

Categorías: How I met your mother Reviews Series Etiquetas: , , ,
¡Únete a nuestra comunidad!

Déjanos tu comentario »