Review HIMYM: Big days

Review HIMYM: Big days

ha sido la serie que más he echado de menos durante el verano, y su regreso ha sido la mejor noticia de la semana. Las expectativas, podéis suponer, estaban por las nubes, y creo que este 6×01, que puede haber gustado más o menos, deja clara una cosa: vamos a ir al grano. Vamos a hablar de Ted, vamos a husmear el rastro de la madre, vamos a recibir carnaza. Perfecto, es lo que la serie necesita después de una quinta temporada que revoloteó demasiado alrededor de nada. Aaaaah, dulce rutina… ¡Los días grandes han vuelto!

Ted-centric, así han definido los jefes de la serie a esta temporada. Y podemos decir que la promesa, de momento, se cumple. Porque Big days empieza como la serie merece, con los niños, y con una sentencia de las de Ted, y con una iglesia, y con una boda… ¿de quién? Al principio nos dan a entender que del propio Ted, por aquello de que está nervioso. Luego ya sabemos que no, que solamente es el padrino. ¿De quién?, repito. Pues descartados Marshall y Lily, únicamente nos quedan Barney y Robin. Colocar al rubio en el altar me parece excesivo, así que toca apostar por la canadiense, cosa que también me extrañaría. No, yo me decanto por la opción más peliculera: quien está a punto de dar el sí es la mother, a quien Ted ya conoce, y su discurso de padrino va a ser una bomba. Ya me entendéis… Declararse en una boda debe figurar entre las cosas más complicadas del mundo, pero siempre puede echar mano del recurso Barney: I had dibs! Brutal esa escena de la boda imaginaria de Ted, sobre todo las reacciones a la frase de Barney: el noooo generalizado, Lily desmayada, lo ridículo del implied dibs, y el ¿Sabes? ¡Podríamos hacerlo aquí mismo! de la novia. Sobre mi teoría, dos detalles: uno, que Ted dice que conoce a la madre en una boda, y no tiene por qué ser esa; dos, hay un guiño al famoso paraguas amarillo, que sería una herramienta ideal para que ambos iniciasen conversación (descarto que Cindy los presente, será el paraguas lo que les una), pero Ted dice que no ha traído paraguas. ¿Cómo lo veis?

Cierro esta parte con un detalle que me ha encantado, aunque quizá le he dado demasiadas vueltas al asunto:

Cada cosa a su tiempoCada cosa a su tiempo

To every thing there's is a season. Al ver esta frase me he acordado de la canción el temazo de The Byrds: Turn! Turn! Turn! (y de rebote, del piloto de The Wonder Years), y he pensado que era un guiño doble: por un lado, que nos estaban diciendo, literalmente, que para cada cosa hay un momento, es decir, que ésa no era la boda de Ted, que paciencia, que ya llegaremos; por el otro, que la canción puede ser importante para el futuro. Pero sí, era darle demasiadas vueltas, porque luego me he enterado que la letra del tema está sacada, casi literal, de uno de los libros de la Biblia, y por tanto es normal que esté ahí en la puerta de una iglesia. Pero bueno, de todas maneras sigo con la mosca detrás de la oreja… no le perdamos la pista al Turn! Turn! Turn!

El SS DibsEl SS Dibs

¿Por qué mirar How I met youor mother?, me preguntaban el otro día. Aunque sólo sea por conocer a Barney Stinson ya merece la pena, decía yo. Cada vez que pronunciaba la palabra dibs me partía… y tengo extrema debilidad por sus relatos históricos (el de The Sexless Inkeeper, el nacimiento del Bro Code, etc), así que la mención a Sir Walter Dibs me ha roto. También el high six (aunque podrían haberlo reservado para una ocasión más señalada), o la delicada metáfora de los cartones de leche, o los acertijos del principio, o cuando define el verano como season of exposed skin¿sigo?

Neil Patrick Harris sigue recibiendo unos textos fabulosos y sigue interpretándolos de maravilla. Durante esta temporada veremos al rubio centrado en el problema de su padre, pero a poco que retome la senda del Barneysmo (es decir, que recupere lo mejor de su playbook), el próximo Emmy no se le escapa. Sí, no me preguntéis por qué pero vaticino temporadón de NPH. Y de Robin, que espero que sea su mejor wingman. Prefiero mil veces que hagan equipo antes que volver a reunirlos juntos. Y para justificarme, imagen:

Yeah!Yeah!

Qué grande Robin… Pensaba que su etapa depresiva iba a durar más, pero parece que al final del capítulo la finiquitan, aunque eso no quiere decir que no se pueda sacar un cheeto del bolso de diseño. La canadiense está genial en su papel de deshecho humano, y luego con el vestido lo clava. La mejor parte, sin duda, el momento en que le confiesa a Ted que es consciente de que en algún momento estará canina, con muuuuuchas ganas de sexo, y que para ello no dudará en usar todas sus armas. Ted traga saliva, pero luego comprueba que es muy fácil resistirse. Gran, gran Cobie Smulders, sin duda el personaje y la actriz que más han evolucionado a lo largo de la serie.

Enorme Marshall...Enorme Marshall…

Nos queda hablar de la pareja, de los Eriksen de Padmallow (¿recordáis el horrible nombre que nos inventamos?) Martínez me decía hace un rato si no me daba la sensación de que Lily y Marshall sobran. Hombre… es duro decirlo así, pero una pequeña parte de razón tiene. A estos dos hay que darles tramas más entrelazadas, porque últimamente interactuan básicamente entre ellos y eso no es bueno. Afecta, sobre todo, a Lily, que en este primer capítulo ha estado floja; sólo me ha hecho reír en dos ocasiones: con las músicas sexuales (¿la segunda no os ha recordado al Bangity Bang de Of course?) y cuando el padre de Marhsall le recomienda poner pepinillos a ese sandwich… ¡buenísimo!

Para Marshall no es tan malo este aislamiento, porque siempre se saca de la manga algún buen gag (normalmente tirando de hipérboles), como cuando entra en casa muy caliente y va descartando sitios para hacerlo (against this wall!), o luego en el McLaren's le dice a Ted que por favor no le toque. Padmallow tienen sus momentos, sobre todo cuando se dicen ten ese bebé con tu padre-ten ese bebé con tu culo, pero están por debajo de los otros tres. Confiemos…

Y ya está. Hasta aquí el 6×01 de HIMYM, un buen capítulo en general y un muy buen arranque de temporada en particular. Hemos puesto las fichas sobre la mesa, con Ted al frente del barco nuevamente; nos hemos reecontrado con Rachel Bilson, que siempre se agradece (genial la pedorreta a Ted); nos hemos reído bastante (¿o no?), que es lo que en definitiva cuenta; y hasta hemos tenido un miniguiño a Star Wars: que la birra esté contigo.

¡Que HIMYM esté con nosotros!

High six por la sexta de HIMYM!¡High six por la sexta de HIMYM!


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