Review HIMYM: Baby talk

Review HIMYM: Baby talk

La review de se ha plantado esta semana en el viernes, un día poco habitual para la serie, lo sé, pero tampoco creas que es un mal momento para revisitar el McLaren's… Hemos estrenado formato, dejando la pre-review primero, y por tanto es inevitable haber escuchado el clamor popular a estas alturas. ¿La opinión predominante? No la hay: a unos les ha encantado, a otros les ha parecido flojete. Raquel señalaba que a mí me iba a gustar “aunque sólo sea por el protagonismo de mi querida Lily”. Hombre, lo cierto es que Lily está muy bien, pero pese a ello creo que Baby talk no ha sido un capítulo redondo. Sí bueno, pero sin el puntito extra que suele tener HIMYM

Doble trama íntimamente relacionada por un común denominador: los bebés. Padmallow siguen enzarzados en sus tramas preembarazo, ahora con la siempre complicada decisión de acordar un nombre. Bueno, miento; en su caso la pelea es mayor: luchan por acordar un sexo. La cosa empieza en casa de los hoy geniales Claudia y Stuart, que nos han regalado un numerito de Escenas de matrimonio brutal… me quedo con la declaración de ella: “Llamémosla vodka… al menos así sabremos que la cogerás con mucho cariño, y que nunca querrás dejarla ir.” Legendary! Por otro lado, el resto del grupo divaga acerca de… ¿cómo explicarlo? Vayamos al título del capítulo: Baby talk. ¿Conocéis gente que habla como un bebé, o como un niño pequeño? Qué tontería de pregunta… todos conocemos a alguien así. Personalmente, es algo que me da bastante rabia; es más, me da rabia hasta la gente que habla así a los niños que ya no son tan pequeños, así que imaginaros cuando se dirigen a otro adulto. No, es algo que no hace falta…

Y, sin embargo, me encanta Becky. Corrijo: me encanta Becky al lado de Robin. Será el contraste, pero la escena que comparten en el plató es buenísima, con Robin intentando ser seria (“Becky, somos periodistas, no podemos ponernos sentimentales con las noticias”) y la rubia sollozando por un caballito… classic!

Zipi y zapeZipi y zape

Y hay más: porque lo mejor es cuando Robin descubre que Ted ha quedado para salir con Becky, y consigue una primicia para su programa. Arquitecto neoyorquino es golpeada en la garganta. Esta trama triangular nos sirve para retroceder un poco y abrazar lo único serio del capítulo: la relación Robin-Ted, o mejor dicho, las relaciones de Robin, en las que ella se muestra muy poco dependiente de la pareja. Al final descubriremos, era de prever, que es algo que a Ted no le gusta, pero que Barney adoraba. Al final va a resultar que la canadiense está más hecho para el rubio que para nuestro protagónico Mosby… ¿o no?

La trama de Lily y Marhsall gira entorno al sexo del bebé: Lily quiero una niña, porque su experiencia con los niños es, ehem, digamos… negativa. Brutal el que le clava el lápiz al ritmo de las famosas notas de Psicosis. Por su parte, Marshall rechaza a las niñas porque cree que no sabrá cómo criarlas, o más bien parece que teme que su hija reciba el acoso de los hombres. Hombre, si es por miedo al botox-Barney, yo lo justifico

Qué grima...Qué grima…

De esta trama, sin duda, lo más impresionante ha sido el momento Esther. ¡Hacía tiempo que no soltaba una carcajada como cuando hemos visto el globo y la carta! Barney sigue estando muy al mando esta temporada, entre la stripper de hoy, el botox y el challenge accepted (qué gran frase…) el rubio ha estado pletórico. Muy grande también su intento de que una chica en el McLaren's le cambiase el pañal…

A mitad de desafío, Barney se rinde, cosa que es sinceramente imposible: Stinson nunca deja de conseguir un desafío. Si aguantó durante horas el brazo en alto durante I heart NJ, ¿cómo no iba a lograr lo de hoy? La verdad es que tiene suerte porque es la chica la que se le acerca, pero su reacción de niño pequeño no-te-voy-a-dar-helado es genial.

Capítulo correcto. Suelo preferir los episodios con mensaje profundo (soy muy plasta, pero esta temporada sigo enamorado de Unfinished) por encima de los de este tipo, que simplemente cogen una idea trivial y la desarrollan. Eso no quita que haya estado bien, incluso muy bien, con grandes momentos para todos: Becky atrapada en una puerta giratoria, Robin tirando de escopeta con toda la naturalidad del mundo, Marshall indignado por que Lily mencione a Chucky antes de meterse en la cama, casi todos diciendo el mágico Who's your daddy?, el I got this… de Scherbatsky… Sí, realmente hay momentos para todos los gustos. Yo, ya digo, me quedo con Esther y sus habilidades, y si esta temporada hubiese puntuación le daría el triple al That was my card! de Barney, la imagen que encabeza esta review. Aún me estoy riendo

Ah, y por cierto: ya tenemos nombre para el bebé Padmallow. Jamie. Hombre, mejor que Dikembe es…

Honka, honka!Honka, honka!


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