Review Heroes: The Fifth Stage

La chica indestructible

… y llegó el parón. Tras doce intensos episodios donde los responsables de Heroes han logrado reconciliarse con la crítica y buena parte de la audiencia (aunque este año ha dado un bajón importante, ha conseguido mantenerse en una media de 5 millones de espectadores), nos toca despedirnos momentáneamente de la serie hasta el año que viene. Pero antes, como cada semana, toca review del episodio, que ha servido, entre otras cosas, para cerrar por fin una de las tramas más importantes de este quinto volumen, y para colocar una nueva pieza en el tablero de juego de Samuel.

La quinta etapa hace referencia a ese momento en que, tras la pérdida de un ser querido, pasamos de negar su existencia y enfadarnos con el mundo, a la aceptación. Con esta pequeña explicación, creo que está bastante claro a quién hace referencia el título de este 4×12. Peter está empeñado, como ya vimos al final de Thanksgiving, en traer de vuelta a su hermano, cueste lo que cueste. Mientras su madre ha decidido que ya es hora de conformarse con la realidad, el menor de los Petrelli traza un plan para “cazar” a Sylar y obligarlo a dejar salir a Nathan de su interior. Para ello llama al haitiano (que, por cierto, ya podían darle un poco más de papel, porque sus últimas apariciones, a las alturas de la serie en que estamos, parecen más de un simple extra) y se hace con su poder.

Así podrá luchar cuerpo a cuerpo con Sylar sin temor a que éste utilice sus múltiples poderes. Sin embargo, Sylar logra cogerlo desprevenido en una escena que me ha encantado (incluso me ha recordado un poco al malo de Terminator 2): Peter se sube al ascensor del hospital junto con una enfermera. Ambos se miran, se saludan, y ya notas que algo raro pasa ahí, pero no sabes muy bien el qué. Entonces, la enfermera coge del cuello a Peter y lo lanza contra el suelo. Era Sylar metamorfoseado. Grande. Muy grande.

Sin embargo, a Sylar no le da tiempo a nada más porque Peter, ya precavido, utiliza su poder bloqueando todas las habilidades del villano. Y, en otra escena brutal, me ha costado reconocer al dulce Petrelli cogiendo una máquina de clavar y utilizándola en las extremidades de Sylar. Con cara de sádico ha intentado mediante la tortura hacer volver a Nathan, pero Sylar no se deja achantar por unos cuantos clavos (aunque no se pudiera regenerar en ese momento). Al final ha decidido sustituir tal violento espectáculo por algo más elegante y eficaz: meterse en la memoria de Sylar para intentar así recuperar a su hermano. Y lo ha logrado.

Peter mostrando su lado más salvajePeter mostrando su lado más salvaje

Claro que, llegados a este punto, y teniendo en cuenta el título del episodio, estaba bastante claro cómo iba a terminar el asunto. Nathan le dice a su hermano que está cansado de luchar, y que sigue sin ser él del todo. Derrotado y hundido, de poco le sirve que vuelvan al lugar donde comenzó todo. En todo un sentido homenaje al primer episodio de la serie, Peter lo lleva a la terraza de su casa, donde tanto tiempo atrás conversaron sobre sus posibles poderes, y donde acabaron volando ambos. El sitio ideal para despedirnos como es debido de ese gran personaje (aún con sus altibajos y ciertos cambios de personalidad incomprensibles de temporadas pasadas) que ha sido Nathan Petrelli. Los guionistas se lo debían. Peter por fin acepta que su hermano debe morir y desaparecer para siempre, y deja que éste se tire por la terraza. Y con esta emotiva escena cierra por fin una trama que ha ocupado la mayor parte de los episodios de esta temporada. A partir de ahora volveremos a ver a un Sylar libre y tan siniestro como siempre. ¿Seguirá con ganas de venganza? Estoy deseando ver qué camino escoge ahora.

Por otro lado hemos tenido una interesante trama en el carnaval, a donde ha llegado una desubicada Claire junto a su amiga Gretchen. Aunque en un principio tenía sus dudas, Samuel y compañía han hecho gala de su mejor cara mostrándose como la gran amorosa familia que claman ser. Menudo lavado de cerebro. Y Claire, que parecía más lista, ha caído en la trampa casi sin ningún esfuerzo. Sólo le ha bastado con ver a uno de los freaks utilizando su poder (algo así el personaje que anuncia los chicles boomer) para hacer ganar a una pequeñaja un peluche, y a Samuel contando un cuento a todos los niños del carnaval, para creer que está ante el paraíso terrenal. Ah, también hemos visto por ahí a Doyle, sí, el psicópata marionetero que intentó que Sandra Bennet disparara a su hija. Yo lo veo aparecer y me da un síncope. Pero Claire afirma que ya ha superado todo ese asunto y se abrazan, mientras Doyle le cuenta lo feliz que está viviendo en el carnaval. Confieso que esto me ha parecido un poco rarito. Porque sí, más adelante sí es cierto que Claire lo ayudó a no ser atrapado por los agentes del gobierno, y estará agradecido, pero… este tipo aún me pone los pelos de punta.

La gota que colma el vaso y que hace que por fin la ex animadora (quien, por cierto, se ha visto a sí misma en la espalda de Lydia formando parte del show como la “chica indestructible”) se decida a quedarse al menos un par de días más, es cuando Samuel es atacado por un cliente del circo despechado porque sospecha que le han timado. El tipo boomer utilizó su poder para bajarle los humos haciendo que fallara en todos sus tiros. En fin, Samuel no se defiende y consigue lo que quería: que Claire se interponga entre ambos y aterrorice al hombre en cuanto utiliza su poder de curación. Y pronuncia las palabras clave: “No puedes herirnos“. Pues sí, parece que la rubia se ha unido, definitivamente, a la causa.

Por cierto, en este episodio hemos conocido a un nuevo personaje, Eli, que a partir de ahora parece que será la mano derecha de Samuel. Se trata de un duplicante a quien envía a casa de Noah Bennet a por unos archivos de su época de Primatech. Sin mucho esfuerzo, y utilizando a varios clones, Eli consigue hacerse con los archivos antes de que a Noah casi le dé tiempo a parpadear. Noah, por cierto, estaba en medio de una cita con Lauren, a quien le ha revelado la verdad sobre ambos, y cómo ella se borró su memoria. No me cansaré de repetirlo: este es el personaje que más ha evolucionado en toda la serie. Lo que nunca cambiará para él es sus ansias de protección de Claire, así que en cuanto descubre que su hija le ha robado la brújula, decide ir a buscarla. Con la ayuda de Lauren y sus recursos de la CIA, claro.

Un nuevo malo, Eli el duplicanteUn nuevo malo, Eli el duplicante

El episodio termina con una importante revelación: Samuel reconoce que no es a Claire a quien quiere para su misión, sino a otra persona. ¿Peter? ¿Sylar de nuevo? Mmm… ¿Emma? (su poder es sin duda más fuerte de lo que parece a simple vista). El episodio en general ha estado bastante bien, centrado en unos pocos personajes, y sin dejar cabos sueltos. Me ha gustado cómo se ha tratado el tema de Nathan/Sylar, y el hecho de que Claire haya pasado sin saberlo al “lado oscuro”. Eso sí, he echado de menos un cliffhanger más rompedor, teniendo en cuenta las semanas de sequía que se avecinan, pero parece que nos tendremos que conformar con seguir preguntándonos a quién quiere ahora el villano demagogo.

Ahora es vuestro turno. ¡A opinar se ha dicho!


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