Review Happy Endings: The Marry Prankster / Our Best Friend’s Wedding

Love is in the air

Por fin tenemos un calendario para que la ABC le dé salida a los capítulos que quedan por emitir de Happy Endings. Dentro de lo malo no me parece un plan demasiado terrible, dos capítulos seguidos la noche de los martes, a costa de la pobre Apartment 23, hasta finales de marzo. Yo encantado de que me den ración doble de Happy Endings, y ya que no está consiguiendo buenos resultados, no es mal plan que cuando acabe un episodio empiece el siguiente para que la gente se quede delante de la pantalla. Aunque las posibilidades de cancelación son muchas, mientras la ABC no diga nada siempre nos quedará esperanza. Pero, como dice mi abuela, el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Así que metamonos en harina. Veamos que nos ha dejado la segunda sesión doble de Happy Endings.

The Marry Prankster

Estamos ante el mejor episodio de la temporada. Y me quedo tan ancho diciendo esto, porque sinceramente me ha parecido lo más desternillante que hemos visto en esta tercera temporada. Curiosamente, no han sido los divertidos diálogos de costumbre lo que han puesto a The Marry Prankster entre uno de los mejores episodios de la serie, sino un “continuum” de gags muy bien traídos y completamente alocados. Si la temporada hubiera empezado así quizá no hubieramos tenido que sufrir esta tortura de datos de audiencia descendentes hasta mínimos. Sin embargo, la temporada comenzó con una serie  de historias mediocres, que hicieron que muchos espectadores se bajaran del carro. O ese es mi análisis. Quizá me equivoque. Quizá la gente dejó de ver la serie porque fueron amenazados por los matones del equipo de NCIS para que dejaran de verla, lo que consideréis más probable. Pero vamos a lo que importa.

The Marry Prankster empieza muy bien, cuando todos los amigos se reunen para vengarse de Max, por sus continuas bromas, y gastarle juntos un bromazo de lo más cruel, hacerle pensar que ha ganado la lotería. Max se traga el anzuelo con sedal, caña de pescar y todo, y aprovecha para demostrar que tiene la moral de un escarabajo pelotero. Pensando que es millonario, humilla a todos los demás y les dice que no les va a dar ni un dolar, además de rasgarse la camisa en medio del subidón. Aquí me he mosqueado un poco con la serie, tanto chiste con que Max está gordo, y en realidad hemos podido comprobar que tan solo tiene un par de kilitos de más. Creo que esto es un poco por esa obsesión que tienen los americanos de sacar a gente guapa y con cuerpos de escándalo en sus series, quizás nadie cogería a Adam Pally para hacer un anuncio de Kalvin Klein, pero tampoco es como para avergonzarse terriblemente. Si os habéis fijado ha habido un muy buen detalle de continuidad, y es que hemos visto el tatuaje que Max se hizo para conseguir tacos gratis en la temporada anterior (Entiendo que la palabra que lleva en hebreo en el pecho es del actor, y no del personaje).

Max desatado

Dave, que al fin y al cabo es el más sensible del grupo, se apiada de él y le dice la verdad. Max decide vengarse de los demás preparándoles las bromas más crueles que se le ocurran, lo que tratándose de Max es muchísimo decir. Y aquí empieza la mejor parte del episodio, cada una de las maldades es mejor que la anterior. Brady Jane caen los primeros. Él se encuentra con purpurina por todo el cuerpo y a ella le estalla un pastel en la cara que en realidad iba dirigido para Dave, pero como la lista de excentricidades sexuales de estos dos no tiene límite, le sacan bastante provecho a la situación. La siguiente imagen es impagable.

Cómo les gusta la mandanga a estos dos

Esto deja al matrimonio Kerkovich-Williams fuera de la trama principal, con su propia historia, que comentaremos al final. Pero los demás siguen bajo la amenaza de la crueldad de Max. Aunque consiguen evitar bastante bien las trampas que les pone en el camino, Alex cede ante la presión (O eso parece) y se alía con el enemigo, después de haber sacrificado media melena en el proceso.

Penny es la siguiente en caer, pero la broma de Max (Creí que me moría cuando le cae la pintura verde encima) se cruza con la proposición de Pete (Soso hasta pidiendo matrimonio). Penny asume que todo es cosa de Max hasta que se encuentra con él y descubre que no, que su novio realmente le estaba pidiendo matrimonio. Sinceramente, yo creía que todo era parte de un maquiavélico plan de Max y que realmente no tendríamos petición de matrimonio. Pero no, y aunque cuesta, porque Max ha dejado a Pete pegado al váter (Por haber colaborado cuando le tomaron el pelo), al final tenemos petición de mano. Mientras, Dave consigue esquivar las maquiavélicas tácticas de Alex y darle la vuelta a la tortilla, convirtiendo a su novia en una triple agente. Uno de los mejores momentos de esta serie ha sido ver a Alex volar en el sillón, yo me estaba esperando un efecto especial más cutre y ha sido simplemente perfecto.

La contra-broma de Alex y Dave incluía llenar la limusina de Max de palomitas y preparar un dispositivo para que se hicieran todas de una vez, algo que en el mundo real podría ser peligroso, pero en Happy Endings, afortunadamente, la gente no palma así como así. Por supuesto, Max les lleva la delantera, y finge su propia muerte incendiando su limusina para que todos se sientan culpables. Me encanta lo cabrones que son todos en esta serie, he leido por ahí que por eso cuesta empatizar con estos personajes, pero a mi me hace quererlos mucho más, no les pediría que me regaran las plantas y me cuidaran al gato, pero para unas cañas tendría su número siempre en mi agenda.

Max está tan zumbado que destruye su único medio de ganar dinero solo para vengarse, pero indirectamente consigue que la pedida de mano de Pete sea mucho más épica de lo que el chico planeaba, con la limusina ardiendo de fondo. Paso brevemente por la trama de relleno de Brad y Jane, que ha estado bien, pero que a la hora de la verdad solo nos deja con el cambio de trabajo de Brad, que después de meter la pata en varias entrevistas de empleo, a lo Peter Griffin, consigue un trabajo como… animador de niños en una guardería. Personalmente creo que el trabajo le viene que ni pintado, pero a Jane le parece poco para su hombre, y se pone de morros hasta que descubre que su mariado está encantado con su nuevo empleo.  Lo mejor el comentario que le hace el encargado de la guardería a Jane sobre mirar niños y no ser la madre de ninguno y la “sorpresita” final de los pañales en la piscina de bolas.

sorpresita en la piscina

Sé que a esta altura de esta review XXL os habréis ido todos de cañas ya, pero, por si aún queda alguien por ahí, decir que el final, en el que descubrimos que todo ha sido un malvado plan de Alex, cuando se quita la peluca y deja de fingir la cogera, me ha acabado de convencer que este era un capítulo de Mahou… digo… de cinco estrellas ¿Se ha notado que tengo unas cuantas ganas de irme de cerves al Birraseries?

Our Best Friend’s Wedding

Como ya sabemos desde el episodio anterior, tenemos boda, aunque no sé si se llevará a cabo. En contra; es una ley no escrita de las comedias que un personaje no se casará jamás con un secundario, o que luego el matrimonio no saldrá bien. A favor; queda poco de temporada y puede que de serie, ya tuvimos una no-boda, que de hecho es el leitmotiv de todo esto, y sería un buen broche final, especialmente para Penny. Sería lo más inesperado, y a los de Happy Endings les gusta lo inesperado.

Todo empieza cuando en la fiesta de compromiso de Penny esta se olvida de invitar al novio. Todos tienen que esperar a que Pete llegue y fingir que la fiesta acaba de empezar, con poco éxito. Penny acaba contándole la verdad a su prometido y descubre varias cosas. Primero, Pete no quiere una boda tradicional, quiere pirarse a hawai y casarse en una playa. Segundo, Jane va a ser su organizadora de bodas, y no piensa aceptar un “no” por respuesta.

Así que la rubia convence a los demás de ir a una feria de bodas, bueno, a Pete convencerle… no le convence, más bien le engaña. He de admitir que en este capítulo Pete, con ese gorro rastafari, y sonriendo, me ha parecido hasta guapo, es más, hasta le sacaría cierto parecido con un Brad Pitt joven, y ese es el mejor cumplido que le puedo dedicar a una persona. Como Jane tiene un pase especial de organizadora de bodas (Quiero vivir en un universo en el que esto exista) los demás tienen que fingir que son parejas. Bueno, Penny y Pete lo son, y Alex y Dave también, por cierto que ha sido especialmente divertido ver como la pequeña de las Kerkovich renegaba de su novio y de su ñoñería respecto a las bodas. Esto dejaba a Max y a Brad en situación de fingir que estaban prometidos. Nos han dado una trama en la que, además de darnos cuenta de lo buena pareja que hacen, nos han dejado buenos momentos, especialmente la escena del no-beso. Los tópicos gays han sido un pelí exagerados esta vez, pero como hemos escuchado los grititos de Brad una vez más, no me quejo.

Sushi servido en...chica

Lo bueno lo han llevado Penny y Jane, que se han marcado una presentación que hubiera convencido a cualquiera, especialmente cuando usan a la chica hawaina sobre la que comer sushi. Me ha encantado el “complicado” plan de Jane para volver a entrar en el congreso después de ser expulsada, aunque me ha recordado mucho al capítulo de San Valentín en el que era reducida por el personal de seguridad del aeropuerto. Dave y Alex han tenido la historia más sosa, discutiendo sobre sus visiones sobre una posible boda (Por segunda vez). Yo he decidido que quiero una boda submarina, y que si alguna vez paso por el altar, quiero que lo organice Alex. Finalizamos como siempre, con final feliz: tendremos boda (Por ahora), Alex y Dave seguirán juntos (Yo creí que de esta rompían) y Max y Brad no.

En fin, por si ya os habéis vuelto de copas, y como a estas alturas vereis las letras borrosas, me despido… con los mejores momentos, como siempre:

A Brad Williams: “Or when he hacked my Ancestry account and convinced me that I was the third Williams sister.” “O cuando él (Max) jackeó mi cuenta en Ancestros.com y me convenció de que yo era la tercera hermana Williams”

Alex después de “cortarse la coleta” : “Great prank, OK? You’re a regular Ashton Kutcher. What’re you gonna do next, waste eight of Demi Moore’s remaining good years?” “Buena broma, ¿vale? No eres más que un Ashton Kutcher cualquiera. ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Malgastar ocho de los años buenos que aún le quedan a Demi Moore?

Este diálogo entre entre Davezilla y Penny, canelita fina: “So, I had the wedding that every little boy dreams of.” “Así que tuve la boda de ensueño de cualquier niño pequeño. Penny: “Hmm. The wedding that every little boy dreams of?” “Ehhhh… ¿La boda de ensueño de cualquier NIÑO pequeño?

No hay nada mejor que una buena salida de tono de Max: “My revenge will be served like the tennis serve of a 7th grade girl. Slow, out of bounds and I will pull balls out of my skirt.” “Mi venganza será servida como el saque de una niña de séptimo grado. Lenta, fuera de los límites y sacaré bolas de mi falda.”

A Jane por su enésima rareza sexual: “I got this special VIP wedding planner pass and that turns me on sexually in a way that no man ever could.” “Conseguí este pase especial VIP como organizadora de bodas, y eso me pone sexualmente de una manera que ningún hombre conseguirá jamás”

Y el puesto de mejor “frasaca” del episodio, lo vuelve a conseguir….

Alex: “I’m not as dumb as I am!”

Alex: “No soy tan tonta como soy”

No es tan tonta como...es

Nota del autor
4.5
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