Review Happy Endings: More Like Stanksgiving

Aquellos maravillosos noventa

Un clásico de las series estadounidenses son sus capítulos especiales centrados en festividades, Happy Endings no es una excepción; ya tuvimos el de Halloween, por los títulos de los capítulos aparentemente tendremos capítulo navideño, y esta noche se emitirá el especial de Acción de Gracias. Por las fotos promocionales y por la información que ya he visto por ahí, parece que recuperaremos a las versiones jóvenes (Y horteras) de los protagonistas, especialmente tengo ganas de recuperar a la Jane zorrilla y de pelo rosa que ya vimos en el capítulo en el que Brad creaba los Black-ass. Me encantan estos capítulos que indagan en la juventud de los personajes, ayudan a crear mitología y encima nos permiten disfrutar de los cambios de estilo y maquillaje (Normalmente a peor). En fin, que lo pillo con ganas. Si las audiencias siguen mejorando como la semana pasada, y la calidad se mantiene como hasta ahora, podemos empezar a rogar a la deidad que mejor nos parezca, e igual la ABC se apiada de nosotros. Pero no seamos agoreros, si ya habéis disfrutado de la Cena de Acción de Gracias con los seis de Chicago contadme qué tal la experiencia…

A veces da la sensación de que los reviewers somos seres malvados, que, a parte de devorar cachorritos, disfrutamos poniendo a parir las series que nos toca comentar, pero nada más lejos de la realidad, de hecho hacer malas críticas nos duele en el corazón. Cuando nos ponemos a ver un capítulo de lo que suele ser nuestra serie preferida, deseamos con ansia que nos encante, que nos haga reír y llorar (Según lo que toque). Por eso cuando un capítulo no nos gusta, no estamos enfadados, estamos decepcionados, nos duele que nuestra criatura se haya portado mal. Y yo solo llevo un mes en esto, no quiero ni imaginar lo que pasa cuando llevas invirtiendo tu tiempo en temporadas y temporadas de la misma serie.

Eso es un poco lo que me ha pasado con More like Stanksgiving, que tenía todos los ingredientes para que me fuera a gustar y al final no me ha hecho mucha gracia. En mi humilde opinión la idea del capítulo estaba muy bien planteada, pero se han quedado cortos con la ración de conversaciones geniales a la que nos tienen acostumbrados. Me lo he visto dos veces por si estaba equivocado (Así de friki soy yo) pero aún así no me ha acabado de convencer.

Pero metámonos en faena, todo empieza con la decisión de Alex de sustituir a Jane como anfitriona de la cena de Acción de Gracias, por supuesto la primera practicamente tenía que improvisar la cena, mientras que su hermana mayor llevada dos semanas esculpiendo en hielo una réplica del pavo que se comerían en la cena. Esta imagen ha sido lo mejor de la introducción del capítulo, por cierto, ya que lo de los Rock Bottom Reminders ha sido una broma que se ha quedado a medio gas en todo el episodio.

Jane haciendo que el pavo no parezca gordo

Y es que Dave ha tenido una trama aparte, mientras que todos los demás “disfrutaban” del Día de Acción de Gracias, Dave  tenía que encontrar unas almejas (¿?) para que la cena fuera perfecta, por culpa de un despiste de Alex, y por la intolerancia racial hacia los Navajos (En realidad no, pero para Dave ser 1/16 Navajo le ha convertido en el objeto de muchas injusticias. Sea como sea unos colonos le han robado el coche y la cartera, un pescadero le ha estafado y un policía le ha acabado metiendo en la cárcel. Esta trama no me ha ilusionado especialmente, aunque me han gustado las referencias a lo que tuvieron que pasar los pobres nativos americanos cuando los colonos llegaron a su continente. Aunque admito que ha sido buena idea ir alternando esta historia con la trama principal para que no nos cansáramos tanto, salvo la historia por eso y por el pescadero acariciando al gato maliciosamente, que me ha encantado.

Conociendo a los colonos

Y con esto me pongo con la gran trama del episodio, porque resulta que, aunque no lo hayan comentado en dos temporadas (Buen guiño) nuestros seis amigos se conocieron cuando Max y Brad participaron en la edición de Real Life Sacramento, que nunca se emitió por culpa de una de las concursantes, que se volvió loca y acabó quemando la estación de bomberos en la que vivían. Supongo que esto tendrá mucha más gracia para los americanos, porque por aquí no conocemos mucho sobre el programa, aunque después de investigar un poco, he descubierto que era una especie de Gran Hermano, aunque supuestamente más “real” y sin expulsiones (Una especie de Jersey/Geordie/Gandía Shore, pero con gente más normalita).

Y resulta que por fin, Max consiguió las cintas no emitidas, y como el chico tiene tan poco ego, insiste en ponérselas a todos los demás, ya que, según él (Y solo él) fue la primera persona en salir del armario en directo. La noche ha comenzado bien, con Jane sabiendo que el pavo no estaba bien preparado tan solo oliéndolo, y sustituyéndolo por el suyo propio. Alex, curiosamente, ya que en la primera temporada era el personaje más flojo, ha sido la más sembrada del episodio, y nos ha dado buenos momento, como sus pastelitos en forma de tipi, la primera vez que tomó moras, o sus sillas, entre la que destacaba el arnés erótico.

Pero a partir de aquí, lo que se suponía que debía ser lo mejor del episodio, no ha tenido tanta chicha como yo esperaba. Sí, me he reído viéndoles con esas pintas tan…2002, sí, ha tenido gracia como Max esquivaba una y otra vez los intentos de su, por entonces, novia Penny.  Pero esperaba más de todo el rollo de los trapos sucios que se destaparon con el vídeo.

Esos maravillosos dosmiles

Quizá es que la trama de Penny estando interesada en Dave no me entusiasma, o que la historia de cómo se conocieron Brad y Jane tiene un pestazo a cómo acabaron liados Mónica y Chaendler en Friends que tira para atrás. Pero me ha faltado algo, ni siquiera las pintas (Sobre todo los peinados) de todos, o Max evitando a Penny me han convencido. Admito que el formato de reality ha estado bien conseguido y que cada vez que Brad ponía voz aguda o se hacía un auto-high five, me ha hecho gracia, pero cuando lo han conectado con el presente no le he visto la chicha. También me ha cabreado la mención a vanilla Sky ¡Guiris! ¡Enteraos! ¡Vanilla Sky es solo una copia mediocre de Abre los ojos!. Pero bueno, al final todo se soluciona y acaban felices y amigos, como siempre, a pesar del cabreo inicial.

Ultrafan de ambos peinados

En resumen, muy buena idea, con puntos de brillantez, pero a la que le ha faltado un “queseyo”, un “nosequé”, un punto más “a-mah-zing” y menos “cra-ha-zy”. En el lado positivo lo grande que se está haciendo el personaje de Alex, la buena y absurda idea de que se hicieran amigos gracias a un reality. Y ahora los mejores momentos:

Dave  y sus habilidades musicales: “Helping the strangers… Thanksgiving day… more like thanksgiving Dave… heart of an eagle…”

Jane y el pavo: “Wrap it in a rug, throw it to the river”

Brad y la plastilina: “Play dough, I love the way it smells, but not the way it tastes”

Max tratando de demostrar lo hetero que era su relación: “My girlfriend Penny is comming, and we have a very special sexual relationship. We are like two rabbits… just…doing it, all the time. There’s so much sex, and…ehhh… it’s all hetero.”

Me cuesta elegir solo una de Alex, me quedo con esta, aunque ha habido muchas: “Fun fact! At the time of the first Thanksgiving, our serbian ancestors were having a thanksgiving of their own, they were thanking God for sparing them for the wolves while giving each other the plague.”

Penny evitando la realidad: “My relationship with Max is awesome, sometimes we just talk all night and forget to have sex.”

Y el mejor momento del episodio, que no ha sido una frase, sino esta imagen, que si que ha sido 100% A-mah-zing:

Durmiendo con los ojos abiertos

 

Nota del autor
3.5
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