Review Gossip Girl: Enough about Eve (3×06)

Mentiras. Una detrás de la otra. Y sus consecuencias. Es
lo que nos ha ofrecido el sexto capítulo de la tercera temporada de
Gossip Girl, un capítulo flojo en el que prácticamente ningún protagonista
consigue lo que quiere. Qué amargo se ha hecho ese Enough about Eve

Gossip
Girl empieza de forma diferente esta vez; la situación, la voz en off
de un hombre, el color de la imagen… todo nos indica que estamos en un
sueño. Aunque Blair, su protagonista, lo califica de pesadilla, ya que
la triunfadora en él no es otra que Vanessa
, con quien la Waldorf no
guarda especial sintonía, mucho menos ahora que le roba la fama en la
Universidad. Y es que Vanessa es toda una celebrity en la NYU, hasta el
punto de ser una de las candidatas a dar el discurso del brindis
durante la cena que la institución ofrece a los padres de los alumnos,
un discurso al que aspira Blair para consolidar el liderazgo que aún no
tiene.

Lo que no saben es que la candidata más firme es Olivia
Burke
, la ahora novia de Dan. Y aunque no parece interesarle el puesto, o no duda en aceptarlo cuando Dan da el paso más temido y meditado por
todos los hombres y mujeres del mundo: presentar la pareja a los
padres
; una decisión que asusta a muchos pero que entusiasma a Olivia,
a Dan, a Jenny, a Rufus, a Vanessa… bueno, a ésta última sólo hasta
que Blair le dice que será Olivia quien dará el brindis. En ese momento
llega una escena en la que Vanessa parece estar hablando con su
conciencia: el angelito ella misma) le dice que si le explica a Olivia
lo mucho que le importa el brindis, su amiga le cederá encantada el
puesto; el demonio (Blair) le dice que cómo iba una estrella de
Hollywood a renunciar a los focos. Y B pone de manifiesto una vez más
que tiene tanta confianza en si misma como capacidad de manipulación
subliminal, al asegurarle que nunca pondrá su suerte en manos de otros
y que ella ganará el discurso del brindis. Ahí estamos, olvidemos la
Blair descolocada sin su reino universitario y recuperemos nuestra B
favorita
: manipuladora, persuasiva, confiada y capaz de hacer cualquier
cosa para conseguir lo que quiere cuando quiere (niños, no hagáis eso
en casa).

Unas palabras que hacen mella en Vanessa y la llevan a mentir a su
mejor amigo acerca de Olivia: bajo la falsa confesión de que a O le
aterra la idea de conocer tan pronto a los padres de su novio (y que
Dan ve totalmente normal, menos mal), Dan decide cambiar de planes y
hacer una cena íntima con su chica. Y empiezan las dudas en Olivia, que
no entiende ese cambio de planes repentino y que le llevaran a
preguntarle directamente a su compañera de habitación qué es lo que ha
hecho para que su novio se arrepienta
. Vanessa, a dos pasos del brindis
con el que espera convencer a su madre de que la NYU, pese a ser
privada, no es una mala universidad; por eso, no duda un momento en
seguir con su mentira aunque todos sabemos ya (todos menos ella) que
acabará mal. Y no se le ocurre otra cosa que echar la culpa a los
padres de Dan, que no soportan a las celebrities, una sentencia de la
que Olivia deduce que Dan se avergüenza de ella
. Y la estrella decide
comportarse tal y como supuestamente espera Dan: le convence de que
quiere conocer a sus padres y, una vez con ellos y en el brindis, deja
al chico en evidencia pasando de ser la chica normal a una Hannah
Montana exagerada. Es entonces, cuando Dan se lo hecha en cara, que
descubren que Vanessa les ha mentido a ambos.

Gossip Girl: Enough about EveGossip Girl: Enough about Eve

Sin embargo Vanessa no está para esas cosas. Su principal empeño es
demostarle a Blair que no es mejor que ella y así lo hace: con un
micrófono oculto (¿dónde se ocultaba ese micrófono?), hace que Blair
le hable de forma prepotente, hable mal de la plebe y diga que está
dispuesta a todo, incluso mentir a Chuck. En ese momento mi corazón se
ha roto como el del propio aludido. Una de las escenas más divertidas e
ingeniosas del capítulo, en el que Chuck tontea con otro hombre para
satisfacer la venganza de su novia
(¡llegando al beso!), se convierte
en una de las escenas más amargas (que nosotros conocíamos, pero él
no): su novia le miente al explicarle el motivo por el que tiene que
ligar con Josh Ellis; no es por venganza, sino por un un trato que
Blair ha hecho con el propio Ellis: el discurso del brindis era suyo si
le ayudaba a besar a Chuck Bass. Cuando se desmonta el pastel, claro, a
Chuck no le hace especial gracia.

A esa escena se une la de Vanessa, explicándose a Dan y Olivia y
confensando que desearía que sus padres fueran Rufus y Lily. Una frase
que escucha la propia Gabriella y que le lleva a plantearle a su hija
en qué la está convirtiendo esa universidad. El plan de Vanessa fracasa
totalmente: no consigue dar el brindis, no consigue convencer a su
madre de que la NYU es una buena universidad, y para colmo de males
decepciona a Grabiella.

Algo parecido le ocurre a Blair, con quien Chuck no quiere ni hablar.
Aún más triste que la escena en que Chuck se entera en público que
Blair le ha utilizado, es la escena en la que dice tener una reunión y
no puede hablar con ella, cuando en realidad se encuentra completamente
solo en su apartamento. Blair y Chuck, la pareja más sorprendente y
bonita de la serie, se resquebraja.

Por lo tanto, la única que sale victoriosa en el capítulo es Olivia,
que arregla la percepció que Rufus y Lily tienen de ella y acude a un
bonito desayuno en familia.

Antes de terminar, pasar por encima de la surrealista trama entre Nate
y Serena. Que los guionistas no saben que hacer con el guapo de la
serie se ha venido demostrando a lo largo de la segunda temporada, pero
lo del lunes es ya escandaloso
. El Nate que combate a su familia se
presenta voluntariamente a ayudarles a ganar las elecciones; es más,
engaña a Serena con una estratagema más propia de Blair que suya para
conseguir acabar con la competencia llamada Buckley. La partida de
poker, también desaprovechada para los aficionados al juego: sólo se ve
una de las manos, la que hace perder a Serena en la apuesta más fuerte.
También pasa sin pena ni gloria Carter, que va a la reunión con Serena
ya decaío y al que no le hace gracia alguna que le haya ayudado. Por
supuesto, es mucho mejor ir a trabajar a una petrolera

Bueno el capítulo por el inesperado giro en la relación Blair-Chuck,
pero flojo en cuanto a Vanessa, que repite su rol, y en cuanto a Nate y
Serena, que parecen no encontrar un sitio en la serie
.


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