Review Glee: The Substitute

Review Glee: The Substitute

Después de un episodio con más contenido dramático-sentimental, toca uno de los que te hacen reír todo el tiempo. Y The Substitute (un minuto de silencio en memoria de Lost…) cumple con las expectativas de sobra. Los ingredientes son los idóneos para un capítulo redondo: un golpe de estado llevado a cabo por Sue, una pequeña crisis en el Glee Club y la apoteósica entrada en escena de una maravillosa sustituta. La gran Gwyneth Paltrow borda su papel de profesora excéntrica, y nos regala momentos inolvidables en el séptimo capítulo de la temporada. Todo listo para empezar a comentar. Vamos a ello.

Sin tener en cuenta algunos pequeños movimientos, hacía tiempo que Sue no daba una gran sacudida en el McKinley. Pero por fin ha salido a flote la Sue que a todos nos gusta, la más perversa, estratega y vengativa. Con una jugada maestra, ha conseguido convertirse en la sustituta temporal de Figgins, que ha sido contagiado de una terrible gripe gracias a la entrenadora. Pues bien, el siguiente en caer, esta vez accidentalmente, es Will, no sin antes recibir la noticia de que la misión como directora de Sue es destruir el Glee Club (qué novedad…). Se ve que ya era mucho tiempo sin atacar a nuestros chicos.

El caso es que sin Will, el coro ha sido tomado por Rachel, y la idea no le hace mucha gracia al resto de componentes. Pobre Rachel, vale que es un poco insoportable a veces, pero es que últimamente la odian demasiado. Kurt decide pedirle ayuda a la señorita Holly Holliday, la sustituta de Will en las clases de español. Por cierto, que español más poco español… Gwyneth habla muchísimo mejor nuestro idioma, pero como allí el español que se conoce es el mexicano, pues nos suena raro. Y ojo, que no digo que esté mal que el español que se enseñe allí sea el latino, pero me suena raro en boca de Gwyneth, que pronuncia las ces como tal y no como eses. Dejando este tema aparte, Kurt le pide a Holly que se haga cargo del Glee Club mientras Will se recupera. Y ella, encantada de la vida.

Holly representa todo lo opuesto a Will. Libertad, diversión sin consecuencias y ese puntito de locura que a veces le falta al profesor (exceptuando los ataques de locura transitoria cuando intenta recuperar a Emma). Para remarcar este aspecto, hemos tenido un par de flashbacks en los que Puck y Rachel le proponían a Will cantar algo diferente, pero el profesor no hace ni caso, cegado por su amor al grupo Journey. En cambio, Holly permite a los chicos explotar su creatividad, y demuestra tener un gran talento interpretando “Forget you” y más tarde la canción final de Chicago junto a Rachel, a la que se acaba ganando con este gesto después de que la soberbia solista intentara quitarse de en medio a la profesora. La escena en la que Rachel va a avisar a Will de la amistad de Holly con Sue y de la posibilidad de que le arrebate el puesto, ha sido buenísima, con la alumna protegida con una mascarilla y Will moqueando.

Baby Glee ClubBaby Glee Club

Sí, puede que al ver a Sue y Holly compartiendo bebida y mechas nos haya resultado sospechoso, pero ya comprobamos después que no era para tanto, ya que cuando a Holly le toca dar la cara por Mercedes, Sue deja de confiar en ella. Otro tema del que hay que hablar es del acercamiento final de Will y Holly. Aunque en un principio se han peleado por el puesto de director del Glee Club, después han hecho las paces y se han confesado mutuamente, y ahí hemos conocido la historia de Holly Holliday, una profesora muy normalita que decidió convertirse en nómada tras recibir un puñetazo de la terrible Cameo (qué miedo más grande que da esa chica). Así pues, cuando Will recupera su trabajo tras ser despedido por la nueva directora Sylvester, todo vuelve a la normalidad. Pero también vuelven al Glee Club las canciones clásicas, y eso no le hace mucha gracia a los chicos, que han tenido un tiempo de relax y diversión con Holly. Por eso, Will le pide ayuda a la sustituta para hacer una versión moderna de “Singin' in the rain”, y la verdad, les queda de maravilla esa mezcla con “Umbrella”. ¿Será la última vez que veamos a Gwyneth en Glee? Espero que no.

Siguiendo con Will, debo comentar la entrada en el terreno de juego de Terri, la desquiciada ex mujer. Por muy mala y loca que esté, ella sabe como nadie cómo cuidar a Will para que se cure. Sopitas, Cantando bajo la lluvia y… Vicks Vaporub. Sí, después de varios intentos fallidos y de que Will la apartara de su lado, finalmente con el momento masaje ha llegado el calentón y se han acostado juntos. Yo no entiendo nada. Sí, Will estaba pasando por un momento malo, estaba enfermo, seguramente febril, pero es que siempre le pasa lo mismo. ¿No está tan enamorado de Emma? ¿De verdad piensa que no se enterará de lo que ha pasado? En serio, Will, nunca, nunca, aprenderás. Hay que recordar que fue precisamente esto lo que hizo que Emma dejara a Will, cuando se lió con Shelby Corcoran, entre otras cosas. En fin, todo un despropósito que no ayuda nada a la reconciliación. Menos mal que tras la enfermedad, Will vuelve a renegar de Terri y le dice que no vuelva. A ver cuanto dura.

TooooontoToooonto

Cambiando de tema, vamos con Sue y su nuevo cargo como directora. Como ya hemos dicho, debido a la enfermedad de Figgins, Sue toma las riendas, y entre sus acciones está intentar disolver el equipo de fútbol (qué risa cuando Beiste le dice que si no hay equipo sus animadoras no tendrán a quien animar), despedir a Will y acabar con las fritangas en el comedor, más específicamente las bolitas que tanto le gustan a Mercedes. La pobre se pone hecha una furia cuando ve cómo las animadoras tiran a la basura su manjar favorito, y empieza una serie de ataques, primero en el comedor manifestándose, y después metiendo esas bolitas en el tubo de escape del carísimo coche de Sue, lo que casi le cuesta la expulsión. Este altercado se soluciona con la reincorporación de Will, que se compromete a que el Glee Club arregle los daños.

Pero lo que más me ha interesado de Mercedes en este episodio es lo mismo que le preocupa a Kurt. El chico está muy feliz con su creciente relación con Blaine, y quiere que su amiga también encuentre un chico con el que ser feliz. Yo, si fuera Mercedes, me hubiera quedado con el jugador de fútbol sin pensármelo, pero ella sólo estaba centrada en su comida. Un momento muy gracioso ha sido la conversación en el restaurante, en la que Mercedes se aburría como una ostra, incluso viendo alucinaciones de un bolsito rosa saliendo de la boca de Kurt. Casi me meo. Pero bueno, en realidad la entiendo, porque es un rollazo estar de sujeta velas y totalmente desubicado. Eso sí, la última conversación con Kurt yo creo que la ha dejado un poco tocada. Me ha dado pena verla así de afectada. Sólo espero que Mercedes encuentre a ese chico que necesita pronto, o que no lo encuentre si no quiere, pero que se cuide y esté bien con ella misma.

¿Qué me dejo? Ah sí, el encuentro del final de Kurt y Karofsky. El bruto jugador le hace una advertencia a Kurt que me ha puesto los pelos de punta: si le cuenta a alguien más (ya lo sabe Blaine) lo del beso, le matará. Espero que sólo sean palabras, aunque del desarrollo de esta trama hablaremos en la siguiente review, que hay mucha pero que mucha tela por cortar.

Principal SylvesterPrincipal Sylvester

Ahora, las mejores frases de The Subtitute, que ha habido muchas y ha sido difícil elegir:

“Class, in Mr. Shuester absence, I’d like to go around and ask everyone what solos they’d like to hear me perform at sectionals” (Clase, en ausencia del Sr. Shuester, me gustaría preguntaros a todos qué solos os gustaría oírme interpretar en las locales, Rachel)

“I thought you’d never ask” (Pensé que nunca me lo preguntarías, Holly)

“They look like deep-fried deer poop ” (-Las bolas de patata- Parecen caca refrita de ciervo, Brittany)

“Do you know what this is?” (¿Sabes qué es esto?, Sue)
“Toilet brush” (Una escobilla del váter, Mercedes)
“It’s broccoli. When I showed this to Brittany earlier, she began to whimper, thinking I had cut down a small tree where a family of gummy bears lived” (Es brócoli. Cuando se lo enseñé antes a Brittany, ella empezó a llorar, pensando que yo había talado un pequeño árbol donde vivía una familia de ositos de gominola, Sue)

“Rachel, you suck! Oh my God, you’re like a total Drag. Has anyone ever told you that?” (Rachel, ¡apestas! Dios mío, eres como una drag total. ¿Te lo ha dicho alguien alguna vez?, Holly)
“I have” (Yo lo he hecho, Puck)

“I got to be honest with you, Will. A lot of it’s the hair thing. In fact, right now I’m tempted to sell your scalp on the black market as a tiny, full-lenght shearling coat for only the most fasionable of premature babies” (Voy a ser honesta contigo, Will. Tiene mucho que ver con el asunto del pelo. De hecho, ahora mismo estoy tentada a vender tu cabellera en el mercado negro como un minúsculo abrogo de lana de cordero de cuerpo entero sólo para los bebés prematuros más de moda, Sue)

El Brittanazo de la Semana

“Mr. Shue taught me the second half of the aphabet. I stopped after -m- and -n-. I felt they were too similar and got frustrated ” (El Sr. Shue me enseñó la segunda parte del alfabeto. Me paraba después de la -m- y la -n-. Sentía que eran demasiado similares y me frustraba)

Un olé por GwynethUn olé por Gwyneth

¿Y vosotros qué opináis de este episodio? A mí la experiencia con Gwyneth (que bien ha sonado eso) me ha encantado, y espero que algún día repita. Para mí, el mejor cameo, sin desmerecer a la gran Kristin Chenoweth o al inmenso Neil Patrick Harris. Bueno, ya tengo menos retraso con las reviews, espero tener lista la siguiente antes de que se emita el noveno episodio. Pero como adelanto, diré que Furt ha sido uno de los capítulos que más me ha gustado, muy emotivo y de los que marcan historia. ¡Nos vemos en la siguiente review! Y gracias por no mandar matones a mi casa para que me enseñen a darme prisa escribiendo las reviews…


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