Review Glee: Never Been Kissed

Review Glee: Never Been Kissed

Antes de empezar la review, mil disculpas por el enooooooorme retraso que llevo desde el capítulo de hace dos semanas. Capítulo, por cierto, que me encantó, por su nivel de sorpresa, la introducción de nuevas tramas y el rescate del mítico enfrentamiento entre chicos y chicas que se produjo la temporada pasada en Vitamine D. El título del sexto episodio de esta temporada, Never been kissed, está muy relacionado con los dos protagonistas de las tramas: Kurt y la entrenadora Beiste. Dos grandes personajes que nos han dejado momentos mágicos y que se nota que pueden con eso y más. Dejémonos de preámbulos y… ¡que comience la review!

Lo primero que se me vino a la cabeza al saber el título del episodio fue la película protagonizada por Drew Barrimore, en la que interpretaba a una periodista que volvía a su instituto para hacer un reportaje, pero su adolescencia fue muy dura, y aún nadie la ha besado de verdad. Cuando la vi me resultó graciosa, pese a que a algunos este tipo de comedias les parece una auténtica bazofia. Aún me río de ese cruel mote, Josie Asquerosi (Josie Grosey en versión original). En fin, que algo tiene que ver la historia con el episodio de Glee, aunque muy ligeramente.

Por un lado, tenemos a Kurt, que sigue aguantando las humillaciones y empujones de Dave Karofsky, el matón del equipo de fútbol. Llevamos mucho tiempo viendo esto, y a Kurt resignarse y auto compadecerse por ser el único gay que ha salido del armario en el McKinley. Necesita relacionarse con otros como él, y cuando se entera de que uno de los coros que se enfrentarán con New Directions en las locales es masculino y existe el rumor de que todos son homosexuales, se infiltra en el instituto para espiarles. Y tiene tan buena suerte que se encuentra con Blaine, el líder de los Warblers (el coro rival), y le muestra lo bien visto que está su coro en el instituto y lo bien que actúan. Las caras de Kurt viendo a Blaine cantando y bailando hablan por sí solas, este chico… se nos está empezando a enamorar… otra vez.

Pero parece que por fin acierta, porque Blaine también es gay, y le consuela con unas palabras de ánimo para que luche contra la homofobia del McKinley. Pero claro, cada vez que se cruza con Karofsky (vaya apellido más sencillito…), el nivel de ira va subiendo, hasta que Kurt ya no puede más y decide plantarle cara al matón. Yo creía que el grandullón iba a darle tal paliza a Kurt que se le iban a quitar las ganas de volver a enfrentarse a nadie… pero mi sorpresa fue mayúscula cuando Karofsky se lanza y besa a Kurt. ¡Me quedé tan petrificado como el propio Kurt! Lo peor es cuando se lo cuenta a Blaine, y van juntos a hablar con Karofsky. Por supuesto, él lo niega todo y se pone violento. En realidad, me da pena, porque está sufriendo mucho. Kurt lo tuvo difícil, sí, pero era algo que el resto de personas tenían más o menos asimilado. Por el contrario, Karofsky juega al fútbol, es un matón y jamás nadie pensaría que es gay, por lo que debe ser complicadísimo aceptarlo.

El primer beso de KurtEl primer beso de Kurt

Y Kurt, pues está algo apenado y confuso porque era la primera vez que alguien le besaba de verdad, así que su primera experiencia no ha resultado ser como él la hubiera soñado. Ahora queda un futuro por delante para ver qué pasa entre él y Blaine, porque todo indica que acabarán juntos. Eso si, yo preferiría que Kurt le diera una oportunidad a Karofsky. ¿Os imagináis cómo sería esa relación? Creo que daría mucho más juego al guión que una relación ya demasiado evidente como la de Kurt y Blaine.

Hablemos de Beiste, la otra persona a la que nunca la habían besado. ¿Recordáis el método de Finn para bajar el calentón sexual? Me ha encantado que vuelvan a mostrárnoslo. Y hablando de eso con Sam, que tiene la cruz de tener que esperar pacientemente con Quinn, al rubio se le ocurre pensar en la entrenadora cuando le da el calentón. Al escapársele el nombre de Beiste, Quinn agarra un enfado de órdago, y corre a hablar con Sue del tema, que aprovecha para cargar contra su enemiga para así recuperar su adorado presupuesto. El momentazo de los cañones de confetti en el auditorio ha sido legendario, nunca dejará de sorprenderme Sue. También me ha hecho gracia que Tina sea la que fantasee con Beiste. Al enterarse la entrenadora, como es normal, se ha sentido defraudada y triste, y decide pedir la dimisión.

Pobre Beiste, con lo bien que me cae y lo que tiene que aguantar. Los chicos (y Tina) se sienten fatal por lo que han hecho, pero es Will el que convence a la entrenadora para que no tire la toalla y perdone a los alumnos. Tras una charla sentimental en la que Beiste nos cuenta lo mal que lo ha pasado siempre porque ningún chico la ve atractiva, Will se convierte en el primero en besarla. Espero que eso no haga que la entrenadora se haga ilusiones con Will, porque seguro que eso le provoca más sufrimientos innecesarios, y además el profesor está últimamente un poco desbocado.

Risa diabólicaRisa diabólica

Hablemos ahora de Puck. Por fin sale del reformatorio, y alardea de su paso por él como chico malo al que nadie puede pisar. Para seguir en libertad, tiene que realizar trabajos comunitarios, y él decide que no hay mejor trabajo que pasar su tiempo con Artie. Claro que su idea de hacer servicio social se aleja bastante de lo que debería ser. Tomando a Artie como su pupilo, le enseña cómo ser un bad boy, y cómo ligarse a una chica. Pero como Puck siempre será Puck, no hace falta que pase mucho tiempo para que veamos cómo hace de las suyas otra vez, decepcionando a Artie cuando se va sin pagar del famoso Breadstix.

Para Puck, lo bueno se acaba pronto, y de repente se encuentra acorralado en el despacho de Figgins, donde tiene una buena bronca y pierde los papeles. Me preocupa este Puck… lo que le pasa es que tiene una falta de cariño muy importante. Pensad que durante el último año dejó embarazada a Quinn, pero ella no confiaba en él. Después, cuando todo parecía arreglarse, la chica no quiso saber nada más de él, y fue ahí cuando entró en un torbellino de pequeños delitos que le llevó al reformatorio. En fin, que no lo ha tenido muy fácil, aunque eso no justifica sus actos. Por suerte, no han sido muy duros con él y le permiten continuar en libertad siempre que cumpla con sus obligaciones. A ver cuánto le dura…

En cuanto a lo que le ha sucedido al Glee Club en Never been kissed, pues ya lo he comentado al principio. Regresa el gran enfrentamiento de sexos, pero esta vez ambos equipos deben hacer cosas inesperadas, mediante la interpretación de canciones que pertenecen a géneros y grupos del sexo contrario. Mientras que las chicas cantan un mash-up de Bon Jovi y Rolling Stones, los chicos se endulzan con Diana Ross y En Vogue. La verdad, a mí me resulta difícil decir cuál de las dos actuaciones ha sido mejor. Pero los momentos más divertidos han sido en los que hemos visto a Kurt asesorando a los chicos para su actuación… este Kurt siempre igual de trasgresor.

Y tras repasar el episodio, quería comentar una cosa. ¿No os ha dado una continua sensación de Deja-Vu? El enfrentamiento musical entre chicos y chicas, la charla de Quinn con Sue diciéndole que quiere recuperar a su novio, la visión de Finn atropellando al cartero… Ha habido bastantes paralelismos con los inicios de la primera temporada. Por un lado, me ha encantado esto, pero por otro, es como recurrir a historias del pasado y repetirlas. Lo que me hace pensar, ¿en qué han cambiado los personajes durante un año? Está claro, todos son algo diferentes, y las situaciones no son las mismas, pero parece como si de repente todo hubiera vuelto atrás. Menos mal que en el siguiente episodio toda la historia es nueva y fresquita (grande Gwyneth).

¡Qué monos!¡Qué monos!

En este episodio, no ha habido grandes frases que remarcar, sino buenos diálogos, como los mantenidos por Will y Beiste o el momentazo de Kurt y Karofsky. Aparte de eso, estas son las frases que he seleccionado, seguro que alguna más se me ha pasado por alto:

“Kurt, gonna say it again… boy’s team” (Kurt, voy a decirlo otra vez… el equipo de chicos, Will)

“Do you know what kind of disgusting images I’m gonna have to look at to get this out of my head? I’m gonna have to go straight to the wound care center. I’m gonna have to stare some wounds” (¿Sabes la de imágenes asquerosas que voy a tener que mirar para sacar eso de mi cabeza? Voy a ir directa a la enfermería. Voy a tener que mirar heridas, Sue)

“It finally occurred to them to stop singing all that nonsense about how awesome it is to be alive or ugly or whatever the point is you guys are always trying to make. And instead? They just got mean. Congratulations, Will” (Finalmente se les ocurrió dejar de cantar tonterías sobre lo maravilloso que es estar vivo o ser feo o lo que sea que vosotros siempre intentáis hacer. ¿En vez de eso? Se han vuelto crueles. Felicidades, Will, Sue)

El Brittanazo de la Semana

“I’ve been squeezing your leg for, like, the last hour and a half. Are you not attracted to me?” (Te he estado apretando la pierna durante, no sé, la última hora y media. ¿No te sientes atraído por mí?)

Bueno, una vez más disculpas por el retraso, esta semana me pondré al día con las reviews. ¿Qué os pareció Never been kissed? Ahora os toca comentar (e insultarme por el maltrato a Glee). ¡Nos vemos en breve!


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