Review Glee: Journey (season finale)

Review Glee: Journey (season finale)

Y el viaje ha llegado al final de su primer tramo. Ha sido un recorrido agridulce, en el que se iban alternando alegría y drama, en el que cada personaje ha cambiado para siempre. Glee ha dicho adiós hasta la próxima temporada, y nos ha dejado un episodio final un tanto extraño. No sé vosotros, pero a mí ha habido momentos en los que no me parecía estar viendo un capítulo final de temporada. Sin ir más lejos, Sectionals tuvo más ese aire a season finale que quizá le ha faltado un poco a Journey. Pero bueno, no nos podemos quejar, porque este episodio ha tenido momentos muy emocionantes y a mí, por lo menos, me ha sorprendido en algunos aspectos. Y ahora… que se abra el telón por última vez para comentar la season finale de Glee.

Los Regionales. Ese era el objetivo desde el principio, poder ganar o clasificarse para los Nacionales y así asegurar la supervivencia del Glee Club. Durante toda la temporada hemos visto cómo se les dificultaba a nuestros chicos la tarea, casi siempre gracias a los obstáculos que Sue ponía en su misión de desterrar el coro del McKinley y de hundir a Will. Pero New Directions siempre había superado todos los retos. Hasta ese episodio. Después de enterarse de que Sue será uno de los jueces de los Regionales, todos se deprimen y ya se ven perdedores, incluso Will.

Basta una charla con Emma y escuchar en la radio del coche un fragmento de “Don’t stop believing” (momento mágico y muy emocionante) para que Shuester se reanime y vuelva a hacer tener fe a sus chicos. En un pis-pas se eligen las canciones para la competición, y allí nos plantamos, con un New Directions optimista. A Vocal Adrenaline está claro que no pueden vencerles aún, pero el otro coro participante parece un rival menos fuerte. Aunque no vemos su actuación, pero bueno, suponemos que sí que son peores que nuestros chicos. Total, que el Glee Club interpreta sus tres canciones:”Faithfully” (declaración de amor de Finn incluida), el mash-up de Anyway you want it y “Lovin’, touchin’, squezzin’”, y el número final, el clásico “Don’t stop believing”. Todo parece haber salido a pedir de boca, porque el público está exaltado, pero las cosas se complican después.

Don’t stop believingDon’t stop believing

Tras la actuación de VA, el jurado se reúne para deliberar. Sue está totalmente dispuesta, como era de esperar, a hacer que New Directions quede en tercera posición y quede eliminado, siendo así eliminado también de las actividades extraescolares del McKinley. Pero cuál es su sorpresa cuando ve que no hace falta que haga campaña contra ellos, es más, el resto de miembros del jurado, entre los que destaca Olivia Newton-John, compara la mediocridad del coro con la mediocridad de Sue, vapuleándola de mala manera. Pobre Sue, que le han puesto los pies en la tierra de golpe. A mí ya me había quedado claro que ella iba a votar por New Directions en ese momento.

La conversación del jurado es para grabarla, con ese ninguneo al principio de Sue hacia Olivia totalmente inexplicable, porque hace unos episodios hicieron un videoclip juntas, pero bueno, se ve que se cayeron mal porque Olivia no aceptaría la solicitud de amistad del facebook de Sue o algo así… Bueno, el caso es que en esa reunión se gesta la tragedia. Vocal Adrenaline gana de nuevo, y Aural Intensity queda segundo, por lo que New Directions se va con las manos vacías. Las caras de desolación lo dicen todo. La verdad, yo no me lo esperaba. Creía que nuestros chicos quedarían segundos e irían a los Nacionales, pero nunca pensé que quedarían últimos.

Y claro, perder en los Regionales significa una cosa: el fin de New Directions. Ese era el trato con Figgins. A ver, resultaba totalmente increíble que el Glee Club acabara en el McKinley, porque hay dos temporadas más firmadas, por lo que eso le resta emoción, pero bueno, ver las lágrimas de Rachel, de Tina, de Mercedes, despidiéndose del grupo que tanto les ha aportado este año, ha sido igualmente triste. La escena en la que todos los miembros del Glee Club le daban su mensaje a Will, reflexionando sobre cómo les ha cambiado la vida, y sobre lo importante que ha sido el profesor para ellos, me emocionó mucho. La actuación dedicada a Shuester también fue muy bonita, me creí a todos ellos cantando emocionados. En estos momentos es donde vemos la esencia de Glee, gente diferente que forma parte de algo que le da a sus vidas un punto de evasión, comprensión y amistad.

Una gran actuaciónUna gran actuación

Por suerte, la tristeza dura poco, y Sue da el campanazo: ha utilizado por una vez correctamente el chantaje con Figgins y ha conseguido que el Glee Club se quede otro año más. No deja de sorprenderme esta Sue… cuando parece que no puede ser más mala, demuestra que sí que puede, y cuando está al nivel máximo de maldad, de repente nos deja ver que también ella tiene corazón. Y aún mostrando algo de bondad, ella se justifica diciendo que así podrá seguir metiéndose con Will. Es bárbara Sue, y Glee no sería lo mismo sin ella. Me encanta tal y como es, ingeniosa, diabólica y sorprendente. Ha estado bien la conversación con Will, en la que no le ha dicho que ella le dio el primero puesto a New Directions, por supuesto, hay una reputación que mantener. Así que nada, todos felices cuando se enteran de que continuarán otro año más luchando por los Regionales, con canción de las que producen sonrisas al final, de la mano de Will y Puck. En septiembre la historia continuará.

No, no me olvido de los otros temas del capítulo. En primer lugar, como ya he comentado, el acercamiento entre Rachel y Finn, que se besan antes de la competición, y luego él le dice a Rachel que la quiere. Anda que, no creo que sea muy tranquilizante que justo antes de salir al escenario te digan algo de ese calibre… Bueno, veremos si es verdad que estos dos acaban bien en la siguiente temporada. Por otro lado, tenemos a la otra pareja estrella: Will y Emma. Con lo bien que habían quedado al final de Sectionals y lo fría que se ha vuelto su relación. Aunque no me extraña, porque después del escarceo de Will con Shelby, es normal que Emma esté dolida y busque consuelo en su dentista.

Y no me podía faltar, por supuesto, la trama de Quinn. Por fin hemos visto cómo empezó el lío de su embarazo. Me ha puesto los pelos de punta escuchar lo de No estás gorda. Pobrecita Quinn, influenciada por Sue, sus padres y la sociedad en general. En cuanto a lo sucedido en el episodio, mi adorada y nunca suficientemente valorada Quinn recibe la visita sorpresa de su madre, que ahora de repente le da su apoyo y le dice que ha echado a su padre de casa. Como mano de santo esas palabras para acelerar el parto. Y toooodos corriendo al hospital. Aunque solamente Puck, la madre de Quinn y Mercedes acompañan a la futura madre a la sala de partos. Y allí, un buen rato después, repleto de gritos y sobresaltos, nace Beth, la hija de Quinn y Puck. Me ha gustado que hayan ambientado el nacimiento con la canción de Jessie y los suyos, ha quedado más intenso, y hasta la letra encajaba entre ambas escenas.

TreguaTregua

Estaba muy equivocado respecto a la maternidad de Quinn. Yo creía que al final se quedaría a su hija y la veríamos a ella y a Puck criándola. Pero no, la trama da un giro inesperado y Shelby se queda con Beth, ahora que se retira del mundo de los coros y quiere formar una familia. Eso sí que no me lo esperaba. Y es un poco raro, ¿no? Pensadlo: la hija de Quinn es la hermana adoptiva de Rachel (aunque oficial y legalmente no son familia), que ha estado liada con el padre de la criatura. Esto es un enredo que como me de por ponerme metafísico me emparanoio yo solo.

Hasta aquí el resumen de Journey. Repasemos las actuaciones. Obviamente, la mayoría de ellas han sido dentro de los Regionales. En primer lugar, “Faithfully”, de Journey (todo giraba en torno a esta palabra), cantada magníficamente y con pasión por Finn y Rachel. Un buen aperitivo para comenzar. Después ha venido el mash-up de “Anyway you want it/Lovin’, touchin’, squeezin’”, que ha estado muy bien, enérgico y potente, aunque yo no lo hubiera incluido en la selección. Por último, la canción insignia de Glee: “Don’t stop believing”, también de Journey. Esta versión es distinta a la que oímos en el primer episodio. Aquí han cantado todos. Esta canción si que no podía faltar. Luego hemos visto la gran actuación de VA y su “Bohemian Rhapsody”, de Queen. La coreografía, como siempre, muy espectacular, y la voz de Jessie, genial también. Tras la derrota, nuestros chicos han cantado muy emotivamente “To sir, with love”, una balada preciosa. Y finalmente, Will, acompañado por Puck y su guitarra, nos han deleitado con el dulce “Somewhere over the rainbow”, de la película El Mago de Oz. Ha sido una escena bonita, en la que cada componente del Glee Club se ha apoyado en otro, en el que ha resurgido el sentimiento de equipo y de esperanza.

Y ahora, os dejo con la selección de frases, en la que ha destacado Sue y su ingenio perpetuo.

“I have to be honest, Will. I’m having a really difficult time hearing anything you have to say today because your hair looks like a briar patch. I keep expecting racist animated Disney characters to pop up and start singing songs about living on the bayou” (Tengo que se honesta, Will. Estoy teniendo un momento de real dificultad escuchando nada de lo que tengas que decir hoy, porque tu pelo parece una parcela de brezos. Estoy esperando que los personajes animados racistas de Disney aparezcan y empiecen a cantar canciones sobre vivir en el pantano, Sue)

“Tell me one more time” (Dímelo una vez más, Quinn)
“You’re not fat” (No estás gorda, Puck)

“You know how many facebook friends I had befoe I join Glee Club? Two. My parents” (¿Sabéis cuántos amigos de facebook tenía antes de unirme al Glee Club? Dos. Mis padres, Tina)

Guapa hasta pariendoGuapa hasta pariendo

“Besides, we have got something that the other groups don’t. Finn’s dancing!” (Además, tenemos algo que no tienen los otros grupos. ¡El baile de Finn!, Will)

“Newton-John? You’re dead to me” (¿Newton-John? Estás muerta para mí, Sue)

“Kiss my ass, Josh Groban! I am a internacional y-ranked cheerleading coach!” (¡Bésame el culo, Josh Groban! ¡Soy una entrenadora de animadoras reconocida internacionalmente!, Sue)

“I spend large segments of each day picturing you choking on food. And I recently contacted an exotic animal dealer because I had a very satisfaying dream that the two of us went to a zoo, and I shoved your face into one of those pink inflamed monkey butts that weeps lymph” (Gasto largos fragmentos de cada día imaginándome que te atragantas con la comida. Y recientemente he contactado con un vendedor de animales exóticos, porque tuve un satisfactorio sueño en el que los dos íbamos al zoo, y yo restregaba tu cara contra uno de esos culos rosas inflamados de mono que segrega linfa, Sue)

“But what kind of world would that be, Will? A world where I couldn’t constantly ridicule your hair. World where I couldn’t make fun of you for tearing up more than Michael Landon in a sweeps week’s episode of Little House on the Prairie. And you know what, Will? Sue Sylvester’s not sure she wants to live in that kind of world” (¿Pero qué clase de mundo sería ese, Will? Un mundo en el que no podría ridiculizar constantemente tu pelo. Un mundo en el que no podría reírme de ti por llorar más que Michael Landon en un extenso episodio semanal de La Casa de la Pradera. ¿Y sabes qué, Will? Sue Sylvester no está segura de querer vivir en esa clase de mundo, Sue)

Beth y su nueva madreBeth y su nueva madre

Llegamos al final de la review, la última de la temporada. Como balance general, quiero decir un par de cosas. Glee empezó para mí como una serie divertida, en la que se cantaban versiones de canciones de todos los estilos, y con la que se podía pasar el rato. Pero poco a poco fui enamorándome de la historia y de los personajes, de todos esos personajes que, partiendo de estereotipos, han conseguido sobrepasarlos e ironizarlos al máximo, por mucho que digan que Glee es la típica serie en la que se ven todos los estereotipos americanos. Los que habéis sido fieles a la serie, sabéis que siempre ha habido una crítica de trasfondo, un intento de ridiculizar esos estereotipos y de hacer humor con ellos.

Ahora echo la vista atrás y veo que Glee no sólo era un entretenimiento superficial, sino que ha sabido transmitir muchas emociones, que me ha hecho reír, ponerme sentimental, rabioso, tenso… Y bueno, mirando mi iTunes, veo que de lo que más suena son las canciones de Glee. Por algo será.

Sólo queda esperar a la segunda temporada, que llegará sin demasiada demora, y volver a disfrutar de una serie que nos deja grandes momentos y grandes descubrimientos, como Sue, Kurt o Brittany. Queridos seguidores de estas reviews que escribo con cariño y con dedicación, muchas gracias por seguirlas siempre y por opinar, eso da muchos ánimos para continuar con esta tarea que tan gustosamente hago. Para acabar, espero que dejéis vuestras reflexiones sobre el episodio y sobre toda la temporada. ¿Esperábais un final así? ¿Os ha gustado? ¿Qué supone Glee para vosotros? Muchas gracia de nuevo por leerme. Seguiré informando de todo lo que suceda estos meses. Hasta la próxima, y… ¡Don’t stop believing!


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