Review Glee: Duets

Review Glee: Duets

Dúo, dueto, tándem… muchas cosas funcionan mejor de dos en dos. Aunque hay veces que no podemos conseguir nuestra otra mitad, y debemos salir adelante solos. Hay personas que necesitan apoyarse en una pareja, y también las hay que tienen a tanta gente alrededor que no necesitan a nadie más. Toda esta parafernalia, para hablar de Duets, el cuarto episodio de la temporada de Glee. El concurso de canciones a dúo ha sido sólo una excusa para desarrollar tramas relacionadas con las parejas, y la verdad, es que ha quedado un episodio interesante, con momentos muy graciosos y otros momentos muy románticos. ¿Lo comentamos?

La semana empieza con Puck en un reformatorio por estrellar su coche para robar una caja registradora, y es ahí donde Will presenta al nuevo miembro de New Directions: Sam. Sí, por fin se ha decidido a unirse al coro y dejar a un lado la preocupación por no convertirse en un apestado. Y con esta presentación, Will propone a sus chicos la tarea semanal, que es competir a dúo por una cena en Breadstix, un lugar donde pueden comer hasta reventar. Pues bien… si la cosa va de parejas, comencemos con…

Kurt y Sam

Desde que le ve entrar por la puerta, Kurt está convencido de que Sam es gay, porque vamos, es imposible que un hetero se tiña el pelo. Pues que venga Kurt a España, que podrá ver a un montón de heteros-metrosexuales-canis rubios de bote, a ver si acierta con alguno… Sam, aunque se siente abrumado ante la absorbente presencia de Kurt, sabe que el chico tiene mucho talento, y no ve problema en ser su pareja para el dúo. Claro que una charla con Finn y un granizado en la cara, y las dudas le empiezan a surgir a cualquiera. Creo que han malmetido mucho contra Kurt, porque vale, el pobre ve posibilidades donde no las hay, y puede llegar a ser muy acosador, pero tampoco se merece quedarse solo. Y aquí, en petit comité, incluso yo he dudado de si Sam era gay. No por nada, sino porque hubiera sido un giro argumental muy interesante, ¿no? Al final, Sam se quedó con Quinn, y el pobre Kurt…

Kurt y… Kurt

¿Con quién va a hacer mejor pareja Kurt? Pues con él mismo, porque no hay nadie que pueda igualársele. Por una parte, Finn le hace ver que no debe hacer con Sam lo mismo que le hizo a él. Y por otra parte, Burt, que sigue recuperándose en su casa, le da una charla a su hijo sobre los chicos y sobre su manía de incomodar a sus objetivos amorosos, tal como pasó con Finn. Así, Kurt comprende que ya llegará el momento en el que alguien sea tan valiente como él y tan especial, y ese día podrá encontrar a su pareja. Mientras tanto, tendrá que volar solo. Por eso, participa en la competición de dúos él solo, interpretando una canción del musical “Víctor o Victoria”, como solamente él sabe hacerlo. Bravo por Kurt. Claro que realmente, eso no es cantar a dúo, por mucho que se vista y maquille mitad hombre, mitad mujer. Para dúo dúo, el de…

Kurt al cuadradoKurt al cuadrado

Mercedes y Santana

Menudo par. Las dos chicas con más carácter del Glee Club unen sus fuerzas con un objetivo claro: ganar la espectacular cena. Sí, se llevan fatal y han tenido sus rifirrafes en el pasado, pero cuando hay un premio así de por medio, no hay quien las pare. Y a decir verdad, son las que más en serio se toman la competición, hasta el punto de cabrearse al comprobar que alguna pareja puede arrebatarles el título. Eso sí, el dúo que hacen, espectacular, un rock muy movido en el que ambas se lucen mucho y que hubiera resultado el ganador si no hubiera sido por el plan de…

Rachel y Finn

Para mi gusto, el “Don’t go breaking my heart” tampoco les hacía merecedores de la victoria, pero bueno, ellos (sobretodo ella) tenían muy claro que iban a ganar porque son la mejor pareja del coro. Rachel, en un poco usual ataque de humildad y generosidad, quiere que Sam gane la competición, para que coja confianza en sí mismo y los Nacionales salgan mejor. Como Finn dice, ¿no sigue siendo egoísta? Es decir, sí, sacrificará el premio de las parejas, pero a cambio, intenta ganar los Nacionales, algo que ella desea con todas sus fuerzas. Dejando motivaciones aparte, la parejita feliz decide dar un empujoncito a Sam y Quinn para que se hagan con la victoria. Y además, se presentan al concurso con una canción y un vestuario, que, perdonad mi ignorancia, no he entendido porqué resultaba tan tan ofensivo. Vale, lo del alzacuellos y la pose religiosa estaba fuera de lugar, pero como no sé qué canción es, ni su historia ni su mensaje, pues no puedo opinar y me guío por lo que se ve en el episodio.

Lo mejor de Rachel y Finn en este episodio, ver cómo trabajan en equipo y la charla que ambos mantienen con Quinn y Sam respectivamente. Y cómo no, esa forma de disimular que no se creen no haber ganado… han estado genial ambos. Ahora, de una pareja ya estable pasamos a hablar de una que parece estar surgiendo, la de…

Quinn y Sam

Romanticismo puro. Desde la primera escena de los dos juntos, con Quinn limpiándole el granizado a Sam, hasta la cena que comparten. Porque sí, como era previsible, ellos son los ganadores de la competición de dúos. Y no es para menos, porque como Satan dice (buenísimo el voto de Mercedes cambiándole el nombre a Santana), son asquerosamente encantadores. En los ensayos surge la química entre ambos, con ese momento de Sam enseñando a Quinn los acordes de la guitarra. Pero el beso al final no se produce, y Quinn decide que lo mejor es no seguir con eso. La entiendo, porque ha tenido un año muy duro (cosa que no deja de repetir), pero chica, que se te ha puesto en tu camino un Ken a tu medida, ¡aprovéchalo! Eso sí, a mí me sigue gustando más la pareja Quinn-Puck. Sam es como… muy empalagoso.

Rubios al poderRubios al poder

Como ya hemos comentado, Rachel y Finn entran en acción, y Quinn y Sam se dan una segunda oportunidad como pareja artística. Y su versión de “Lucky” es muy dulce, con todas esas miraditas y las caritas de niños buenos que ambos ponen como nadie. Tan bien les sale la actuación, que ganan la ansiada cena. Quinn lo deja clarito: no es una cita, pero una vez en el restaurante, y tras una conversación un poco rara, bueno, muy rara, la cosa parece que empieza a funcionar y Quinn acaba definiendo el encuentro como una cita de verdad, la primera cita de Sam y Quinn. ¿Cómo se desarrollará esta relación? Supongo que acabarán juntos, y Puck volverá, se pondrá celoso e intentará reconquistar a su rubia. En fin, ya se verá. De momento, vamos con otra pareja, que no atraviesa su mejor momento. Ha sido el primer problema de…

Tina y Mike

Los orientales enamorados llevan desde que empezó la temporada restregando su amor al pobre Artie, pero se avecinan malos tiempos, o eso creo yo. Nunca habíamos escuchado a Mike cantar, es más, está claro que su papel es el de bailarín, pero Tina quería hacer un dúo con él. Mike ha confirmado lo que ya se sospechaba, y es que no canta, baila (algo que hace muy bien). Tina, desoyéndole, se empeña en que su novio tiene que cantar. Ante las dificultades, la gótica del Glee Club acude a su ex novio, que le da calabazas. Muy bien ahí Artie, con orgullo. Finalmente, Mike y Tina interpretan el tema “Sing!”, donde aprovechan las carencias de Mike para hacer un número musical cómico que les queda bastante bien. Por cierto, ¿soy yo o Tina está cogiendo algún kilito de más? Ahora, hablemos de la pareja más cómica del episodio. Nunca pensé que se pudieran emparejar dos personajes tan dispares como…

Artie y Brittany

Bueno, antes de nada, hay que comentar la escena entre Santana y Brit en la cama. La ausencia de Puck hace que la latina necesite desfogarse con otra persona, y no puede ser otra que la hilarante Brittany. Pero a la hora de hacer un dúo la cosa cambia. Santana no confía en el talento de su compañera, y la deja tirada para cantar con Mercedes. La pobre Brit ve en Artie su salvación, y mezclando sus ganas de ganar con el especial sentimiento que tiene hacia Artie y su situación. Dúo no hemos visto, porque la relación entre ellos acaba tan pronto como empieza, al descubrir Artie a través de Santana que Brittany le quiere sólo para ganar el concurso. Ya van dos los chicos desvirgados por las animadoras, porque… Kurt y Brittany al final no hicieron nada, ¿no? Yo, en realidad, creo que Brittany no sólo quería a Artie para ganar, porque la cara que se le ha quedado cuando él la ha dejado, y luego esa escena en el restaurante arrastrando la albóndiga con la nariz… si es que en el fondo Brit tiene un gran corazón. Por cierto, qué grande ella votándose a sí misma, y escribiendo en el papel Me!. Lo que no se le ocurra a Brittany… Y otro gran momento es cuando, empujando la silla de Artie, se gira hacia Santana, señala sus tetas y luego hace el gesto de no con el dedo. ¡Genial!

Ya hemos hablado de todas las pareja de Duets. Lo que tienen en común es que algunas han afianzado su relación, en otras se ven sombras de futuros problemas, otras se han formado… Y ha quedado un cabo suelto entre tanta pareja. Alguien muy especial que ha visto como su esperanza de encontrar a alguien como él se ha visto truncada. Pero de repente, su archienemiga ha decidido darle su apoyo, formando una de las mejores parejas en el coro:

Qué románticoQué romántico

Kurt y Rachel

Las dos personalidades más egocéntricas de Glee se han unido al final del episodio para regalarnos una actuación al más puro estilo broadway (en cuanto a las voces). Se nota que son las dos personas más divas del coro, y juntos pueden ponernos la piel de gallina. Si bien en el pasado han tenido sus encontronazos, Rachel entierra el hacha de guerra para decirle a Kurt que no está solo, y que si ganan los Nacionales será porque le tienen a él. Es un gesto muy a considerar, teniendo en cuenta lo poco humilde que es la señorita Berry.

Ahora sí, pasemos a repasar algunas de las mejores frases de Duets:

“What’s a duet?” (¿Qué es un dúo?, Will)
“A blanket” (Una manta/Una capa, Brittany)

“Psst! He’s on team gay. No straight boy dyes his hair to look like Linda Evangelista circa 1993” (Psst! Él está en el equipo gay. Ningún chico hetero se tiñe el pelo para parecerse a Linda Evangelista alrededor de 1993, Kurt)

“I’m only here because Puck’s been in the slammer for twelve hours now, and I’m like a lizard. I need something warm beneath me, or I can’t digest my food” (Sólo estoy aquí porque Puck lleva doce horas en la trena, y soy como un lagarto. Necesito algo cálido debajo de mí, o no puedo digerir la comida, Santana)

“Duets don’t work for me, and I don’t need you. What I need is to find a way to keep Santana off my heels. What I need is to find a way to torture Rachel. And I need to start learning to ignore people” (Los dúos no funcionan para mí, y no te necesito. Lo que necesito es encontrar una manera de mantener a Santana en mis talones. Lo que necesito es encontrar una manera de torturar a Rachel. Y necesito aprender a ignorar a la gente, Quinn)

“What are you doing?” (¿Qué estás haciendo?, Sam)
“We’re not using that. You’re paying” (No los vamos a usar. Vas a pagar, Quinn)
“Why?” (¿Por qué?, Sam)
“Because a gentleman always pays on the first date ” (Porque un caballero siempre paga en la primera cita, Quinn)

Pobrecita...Pobrecita…

El Brittanazo de la semana:

“You’ve never even made eye contact with me” (Nunca has tenido ni siquiera contacto visual conmigo, Artie)
“I know. For a while I thought you were a robot ” (Lo sé. Por un tiempo pensé que eras un robot, Brittany)

¿Qué os pareció el episodio? A mí, personalmente, me gustó bastante, por el avance de algunas de las tramas y los buenos números musicales. Esta semana, habéis podido comprobar, no hay episodio de Glee, así que vamos al día con las reviews ya. ¡Nos vemos en la próxima review!


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